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martes, 17 de diciembre de 2024

Cuando los aviones enemigos se encuentran

Vivimos en una sociedad que prácticamente ha entrado en otra Guerra Fría, en la cual las superpotencias se han vuelto a enfrentar entre sí a través de guerras proxies, motivo por el cual difícilmente volveremos a ver imágenes como las que muestro a continuación, donde podíamos ver a aviones soviéticos y occidentales equivalentes conviviendo tranquilamente.

Fotos con créditos a los autores:
Un lugar donde aún pueden observarse aviones civiles de la era soviética funcionando en conjunto con aviones occidentales es Cuba, aunque la operatividad de cualquier avión cubano es más que dudosa actualmente. En esta imagen de antaño tenemos dos íconos de la aviación civil de cada potencia: en primer plano en Antonov An-2, el mayor biplano de la historia, que llevó la aviación a todos los rincones de la Unión Soviética (URSS) y países afines. Allá al fondo un Douglas DC-3, que tiene la distinción de masificar la aviación en el resto del mundo en los 40's.
La empresa Aerotaxi era propiedad del gobierno cubano como todo el mundo lógicamente sospecharía. Quebró en 2009.

El Antonov An-12 es un carguero de ala alta tetraturbohélice capaz de cargar una veintena de toneladas, y que aún puede encontrarse en las fuerzas armadas de los países ex-soviéticos, así como en alguna otra aerolínea civil carguera. El An-12 es el equivalente del legendario Lockheed C-130 Hércules, como el que podemos ver al fondo.

En una anterior entrada hablé de las aerolíneas que han operado de manera simultánea al Boeing 727 y el Tupolev Tu-154, siendo Ariana de Afganistán una de ellas. Lamentablemente no he encontrado imagen donde se pueda ver ambos modelos en la aerolínea, pero sí podemos encontrar algunas imágenes de Afganistán donde se puede ver a ambos tipos de aeronaves de pasajeros. El Boeing 727 pertenecía a Balk Airlines, mientras que allá atrás se pudre un veterano Tu-154 de Ariana. 
Aunque diferentes en su concepción y características, el 727 norteamericano y el Tu-154 soviético son frecuentemente comparados por los fanáticos de la aviación por su singular diseño de tres motores en la parte posterior, con el motor 2 (central) en el cono de cola y su toma de aire incluida en la deriva del aparato.

Otro trirreactor ampliamente conocido en los países ex-soviéticos es el Yakovlev Yak-42, derivado de mayor tamaño del popular Yak-40, un pequeño trijet regional que revolucionó la industria aeroespacial roja. Aquí podemos ver un Yak-42 junto a otro Boing 727. Ambos seguramente propiedad de algunos magnates.

Las dos más grandes aerolíneas de la historia: la norteamericana Pan Am y la soviética Aeroflot. Operaron simultáneamente en muchos aeropuertos del mundo por varias décadas, y sin embargo las fotos donde podamos ver aviones de ambas aerolíneas son escasas.
Tanto Pan Am como Aeroflot eran aerolíneas de bandera, cuyos vuelos muchas veces respondían más a los intereses de sus respectivos gobiernos y servían para hacer valer sus ideologías.
En la foto un Boeing 727-200 de Pan Am (con una reseña gráfica de su historia aquí) y un Ilyushin Il-86 de Aeroflot. 

Aquí otra imagen donde podemos ver aviones de Aeroflot con la bandera roja de la URSS, conviviendo con el orbe azul de Pan Am.

Volvemos a los trijets. Aunque esta imagen se centra en el Ilyushin Il-18 de la empresa en este entonces checoslovaca CSA, llama la atención que en el fondo vemos a otro par de adversarios descansando lado a lado: Un Tu-154 de la rumana Tarom y un Boeing 727 de Turkish Airlines, de Turquía.

Otro 727 con un Tu-154, en este caso el Boeing le pertenece a la marroquí Royal Air Maroc, el Tu-154 obviamente es propiedad de Aeroflot.

Los presidenciales reposando seguramente en alguna reunión o cumbre internacional. Por parte de los gringos los poderosos Boeing 747-200 configurados como VC-25A, que fungen como el Air Force One. Del lado soviético tenemos este Ilyushin Il-62 de Aeroflot, que en su calidad de aerolínea de estado, tenía la responsabilidad de trasladar al Secretario General de la URSS. 

Los encuentros entre los líderes de las dos superpotencias se volvieron frecuentes a principios de este milenio, pero la situación política actual los ha hecho prácticamente improbables. 
Actualmente los Air Force One siguen en servicio con miras a ser reemplazados en 2026, mientras que el tío Putin dispone de su propio escuadrón de aviones presidenciales. El que vemos en primer plano es un Ilyushin Il-96, que debe tener una configuración muy parecida a los Air Force One.

Los grandes cargueros civiles, Boeing 747 y Antonov An-124. Aunque ambos aviones fueron diseñados con miras al mercado de transporte militar, lo cierto es que los dos gozan de mejor vida en el negocio de la carga, si bien el 747 cuenta además con una larguísima trayectoria en el traslado de pasajeros. Se trata de aviones tetrarreactores de gran capacidad y autonomía, el frente es de cabina alta y compuertas delanteras, lo que les da un rostro muy similar a ambos modelos, fuera de eso no hay más parecido. Quizá la diferencia externa más notoria sea que el An-124 usa una configuración de ala alta.

En la parte militar el equivalente gabacho más parecido al An-124 debe ser el C-5 Galaxy. Esta imagen nos muestra lo que han sido las idas y venidas geopolíticas del mundo: en época de la Guerra Fría habría sido impensable ver a un An-124 apoyando a un C-5 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, pero cuando cayó el muro y los países del bloque del este se acercaron al capitalismo, pudimos obtener imágenes de este tipo: un An-124 de la aerolínea rusa Volga-Dnepr participa en misiones de transporte de la OTAN en escenarios de conflicto como Irak, Afganistán o África. Si bien la OTAN cuenta con los aviones de Estados Unidos y otros miembros, a veces debe recurrir a fletar otros aviones a empresas privadas, y es cuando Volga-Dnepr podía hacerse con algunos contratos.
Con la invasión de Rusia a Ucrania esta imagen se volvió a tornar imposible, aunque quien sabe en el futuro cercano, dado que la pelota naranja tomará las riendas de Estados Unidos el próximo mes, y no ve con malos ojos acercarse al Tío Putin.

Bimotores de cola en T para distancias cortas. Así es como podemos definir al legendario DC-9 estadounidense y el Tupolev Tu-134 soviético. Aquí vemos un DC-9 de la finlandesa Finnair, posiblemente en Berlín Oriental, base de la aerolínea Interflug, que era la línea aérea bandera de Alemania del Este, y contó con aviones soviéticos durante su existencia, incluyendo al Tu-134. Un repaso por las aeronaves que vistieron los colores de Interflug aquí.

Aquí tenemos otro encuentro entre un DC-9, en este caso de la holandesa KLM, y un Tu-134 de la hungara Malev.

Hubo otro pequeño bimotor de cola en T para cortas distancias aparte del DC-9 y el Tu-134: los británicos presentaron al mundo al BAC 1-11, similar a sus contrapartes gringa y ruski. El avión inglés fue fabricado bajo licencia en Rumania, para la aerolínea TAROM, y uno de esos aviones puede verse en el fondo a la izquierda. En primer plano el Tu-134 de Aeroflot, mientras que más atrás está un enorme Ilyushin Il-62 de Interflug.

En esta imagen coexisten dos modelos históricos, dado que ambos fueron los primeros aviones a reacción connstruidos por las superpotencias. El Tupolev Tu-104 fue el primer jet de pasajeros hecho en la URSS, y entró en servicio en 1956; aquí lo vemos en los colores de Aeroflot. 
Los norteamericanos sacaron un par de años después el legendario Boeing 707, aunque llevaban ya varios años desarrollando el modelo, que fue infinitamente superior a su adversario soviético. El 707 de la foto lleva los colores de TAP, Transportes Aereos Portugueses.

Aquí podemos ver otra de esas escasas fotos de Pan Am y Aeroflot en un mismo aeropuerto. En este caso la foto debe datar de por ahí de los 70's y ya puede verse la gran brecha tecnológica que separaba a los EU de la URSS. Aquí el una vez revolucionario Tu-104 ya luce obsoleto y viejo comparado con el enorme y esbelto Boeing 747-100 de Pan Am, casi parecen aviones de dos eras diferentes a pesar de que entre ambos apenas hubo 13 años de diferencia.

Los supersónicos. Sin lugar a dudas el mayor escaparate de las industrias aeroespaciales civiles fueron los transportes supersónicos: los gringos se bajaron de la carrera por superar la barrera del sonido con pasajeros cuando su Boeing 2707 resultó insostenible económica y ambientalmente. Los que sí llegaron a lograr la meta fueron los franceses e ingleses con el hermoso BAC/Aerospatiale Concorde, que voló en 1969 y para el cual contaron con el apoyo del gobierno, dado que el proyecto era un pozo sin fondo en materia de dinero.
Los soviéticos desde luego, también estaban decididos a hacer su propio avión supersónico y gastarse todo el dineral que pudieran en su desarrollo, sin embargo recurrieron al espionaje industrial para ahorrar y para hacer que su avión, el Tupolev Tu-144 volara antes, concretamente voló el último día de 1968, ganándole por meses al Concorde. Muestra de ese espionaje es el hecho de que ambos aviones son casi indistinguibles para un observador inexperto, además de que comparten la famosa nariz abatible, que fue ideada para el Concorde.

La foto corresponde al Salón Aeronáutico de Le Bourget, en París en 1973, ese año el evento más esperado era ver a ambos aviones haciendo exhibiciones, y podemos ver al Concorde elevándose para hacer su rutina. El Tu-144 se está preparando para salir después, sin embargo al realizar una maniobra inusual el avión se destruyó en el aire con resultados fatales.

Al final ni el Concorde ni el Tu-144, apodado a veces como "Concordoski" fueron exitosos comercialmente: el Concorde estuvo siempre subsidiado y fue restringido a volar sobre el mar, el accidente de 2000 y los atentados terroristas de 2001 sellaron su destino.
El Tu-144 corrió con peor suerte: apenas si hizo unos cuantos vuelos con pasajeros y otros pocos con correo, además de que era notablemente inferior y más caro de operar que el Concorde. Una serie de accidentes e incidentes obligaron a retirar el avión con apenas 3 años de servicio.

Otros aviones extrañamente muy parecidos son el VC-10 inglés y el Il-62 soviético, ambos son aviones  de larga distancia con una inusual ubicación de sus 4 motores en la parte posterior del fuselaje, obligando a tener una cola en T con una masa compensadora en lo alto de la deriva. 
También se ha acusado de espionaje industrial por parte de los soviéticos para usar algunas soluciones empleadas en el VC-10, aunque tal suposición parece ser poco probable. En estas dos imágenes vemos a los VC-10 de la desaparecida aerolínea británica BOAC (absorbida dentro de la actual British Airways), y los Il-62 de Aeroflot, el aeropuerto en cuestión creo que es Shannon, en Irlanda, donde Aeroflot tenía una base, ya que en ese tiempo no era posible viajar entre Moscú y destinos en América sin escalas.

Cerramos ya con algo de tiempos más modernos: el Tupolev Tu-204 es un diseño que aunque se desarrolló en la URSS, se completó y se empezó a producir ya en la Rusia post-soviética, es un birreactor de pasillo único para distancias medias. Los 2 motores se ubican bajo las alas, una posición que no era muy del agrado de los ingenieros soviéticos y sólo la habían usado antes en el Ilyushin Il-86 y el propio Tu-144, desconozco porqué preferían poner los motores en la cola o incluso dentro de las propias alas. 
Lo cierto es que la posición de los motores hace ver al avión más moderno y con un aspecto más "occidental" por así decirlo. El equivalente norteamericano del Tu-204 es el Boeing 757, del que se construyeron más de mil ejemplares, mientras que el Tu-204 no ha pasado de unos 90 aparatos.
Aquí vemos un Tu-204 que si no me equivoco, es parte del escuadrón presidencial de Putin, y allá atrás un 757 prestando servicio para DHL, posiblemente sea propiedad de la empresa Aviastar-TU, una de las pocas aerolíneas que operan simultáneamente el Tu-204 y el 757.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Referencia a Star Wars en The Amazing Digital Circus

Para los amantes de la Pomni y el Asombroso Circo Digital, hoy se estrenó el cuarto capítulo, en el que vemos a Jax, el conejo morado, subir a un auto con la siguiente placa:

Como todo fan starwarsiano sabe, 1138 es un número muy significativo en Star Wars y en otras franquicias creadas por Jorge Lucas.

Por cierto, ¿estará el personaje de Jax inspirado en Jaxxon, el conejo verde del espacio que salía en los viejos cómics de Star Wars, y que a su vez estaba basado en la expresión "What's Up, Jackson" de Bugs Bunny?

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Un nuevo autobús de doble piso para Transportes Frontera

En las pasadas 24 horas ha estado circulando en redes especializadas la noticia de que Transportes Frontera, una de las líneas guajoloteras por excelencia en México, e integrante de mi lista de enemigos naturales, acaba de incorporar una unidad Marcopolo Paradiso 1800DD de octava generación (G8). 
Las fotos, como es menester, son con créditos a los autores:
Pues resulta y resalta, que la unidad no es precisamente nueva, ya que si bien no debe tener ni un año de antigüedad, la realidad es que este autobús proviene de la empresa Transpaís, que cubre destinos en Mataulipas, Nuevo León, y parte de San Luis Potosí. Tenía el número 8921, ahora en Frontera simplemente le agregaron un 4, para convertirlo en 48921.
Solobuses

Al parecer Estrella Blanca, propietario de Frontera, tenía un acuerdo con Transapaís, cediendo Estrella Blanca destinos en Tamaulipas y San Luis Potosí a Transpaís para que ésta los explotara en exclusividad, pero al parecer ese acuerdo ha llegado a su fin, y posiblemente este autobús, junto con algunos otros, sean parte de los activos que ahora Transpaís le está pasando a Estrella Blanca a modo de pago o algo por el estilo.

Otro de los cambios que se están rumorando respecto a este autobús es su capacidad, que posiblemente será aumentada hasta unos 80 asientos, dado el tipo de servicio que presta Frontera, aún no se sabe qué rutas realizará dentro de la línea.

Del mismo modo, hace unas horas, la página de Facebook Autobuses de la República Mexicana dio a conocer esta foto de dos autobuses transferidos de Transpaís a la línea Nayar, igualmente propiedad de Estrella Blanca pero con sede en Nayarit, los números originales eran 8134 y 8137, a los que también les agregaron un 4.

sábado, 7 de diciembre de 2024

The Lord of the Rings: The War of the Rohirrim. RESEÑA

El día de ayer fui a ver la nueva película del legendarium del Profesor Juan Ronaldo Raúl, bajo la égida de Pedro Jackson, me sorprendió que, dado que en mis círculos sociales hay muchos fanáticos de las películas y otro poco de estudiosos de los libros, prácticamente nadie fue a ver este fin de semana The War of the Rohirrim (que a partir de aquí abreviaré TWOTR por la hueva de teclear) y de hecho en mi triste caso fui el único en la sala ayer.

Normalmente no suelo subir aquí reseñas de las películas que veo, pues no me considero ni de lejos conocedor de la materia, para eso hay de sobra críticos en internet, especialmente de esos mamadores insufribles que juzgan el cine palomero con las reglas del cine de arte. 

No obstante, sentí la necesidad de escribir al respecto, puesto que TWOTR no es cine de autor ni mucho menos, no viene para llevarse los 11 Óscares que se jambó El Retorno del Rey, y ni siquiera viene a darnos escenas épicas como la monumental batalla de Minas Tirith o la muerte de un estoico Boromir atravesado por un buen número de flechas. Pero definitivamente sí merece ser vista en cines.

TWOTR, aunque ambientada en el mundo de las películas de Peter Jackson, es mucho más humilde: nos cuenta una historia que en los Apéndices de El Señor de los Anillos apenas si ocupa un par de páginas, en las cuales hay muy pocos de esos elementos que hicieron grande a la obra de Tolkien. Es la historia de Helm Mano de Martillo, uno de los antiguos reyes de Rohan, y por el cual la fortaleza conocida como el Abismo de Helm lleva tal nombre.

Hay que decir que este filme existe fundamentalmente para que Warner siga conservando los derechos cinematográficos de El Señor de los Anillos, derechos sobre los que seguramente Amazon tiene la vista puesta, y que ya nos ha demostrado que no le tiene el mínimo respeto al legado de J.R.R. Tolkien con su mojón de serie. La película fue anunciada casi al mismo tiempo que la serie esa.

Para entrar de lleno a la reseña, primero debemos entender la historia de fondo: Helm Hammerhand fue el octavo Rey de Rohan, su apelativo se debe a su fuerza sobrehumana, era capaz de matar gente a puñetazo limpio, algo que queda demostrado cuando uno de sus vasallos, de nombre Freca, solicita para su hijo Wulf la mano de la hija de Helm en matrimonio, cosa que Helm no aprueba y ocurre un duelo que termina con Freca muerto por el puño de Helm. 
Wulf jura venganza y al cabo de cuatro años logra saquear buena parte de Rohan, obligando a Helm y su pueblo a retirarse a una vieja fortaleza en un fuerte conocido como Cuernavilla, aquí Wulf sitia a Helm durante un duro invierno, en el que un Helm en modo bestia empieza a acechar y matar uno a uno a los hombres de Wulf a mano limpia. 
Finalmente Helm muere defendiendo Cuernavilla con sus puños como única arma, pero las tropas de Wulf no resultan victoriosas pues Fréalaf, sobrino de Helm, aparece con sus tropas y rompe el sitio, heredando el trono. 
Cuernavilla pasa entonces a ser conocido como el Abismo de Helm, donde 260 años después veremos a las tropas de orcos acechar al Rey Theoden, durante los eventos narrados en Las Dos Torres.

Ahora sí, vayamos a la película, se trata de un filme anime dirigido por Kenji Kamiyama, aunque producido por Jackson y teniendo en la escritura a Philippa Boyens, quien estuvo a cargo de las seis películas previas. La animación corrió a cargo del estudio japonés Sola Entertainment.

El apartado visual y de la animación, aunque muy bello, no es particularmente sobresaliente, podemos decir que cumple a cabalidad, aunque por ahí hay algunas secuencias donde se nota claramente el uso de gráficos 3D en planos claramente bidimensionales que simplemente no encajan entre sí.
Pero en general el estudio hizo un buen trabajo, a destacar el esfuerzo en replicar escenarios de las películas, como el castillo de oro de Meduseld, en Édoras, capital de Rohan:

Otro apartado digno de mención, y al que tal vez le dedique una entrada en este blog en próximos días, es a la banda sonora, la cual fue compuesta por un tal Stephen Gallagher del que no sé nada en absoluto. Sin embargo, la música es bastante disfrutable, se siente con la épica que marcó el compositor Howard Shore en las dos trilogías; de hecho, una de las cosas que valen la experiencia de ver TWOTR en cines es volver a escuchar el tema musical de Rohan, uno de los mejores leitmotivs de la historia, y que siempre le pega a mi escasa veta sensible. Escuchar esa bella melodía en una sala, o en vivo con una orquesta sinfónica, son dos experiencias que he tenido la oportunidad de disfrutar y que recomiendo ampliamente.

Tocante a la trama, que es el plato fuerte en todas las reseñas que están saliendo en estos días, he de decir que iba con las expectativas más bajas posibles: pues si bien ya se sabía que la protagonista sería la hija de Helm, que en el libro no tiene nombre, pero que aquí bautizaron como Hera, los trailers daban a entender que sería una película woke, en la que Hera iba a ser otra de esas insufribles protagonistas femeninas fuertes, una Mary Sue en toda regla, cosas que sumadas al desagradable antecedente que tenemos con la Warrior Galadrriel de los payasos de Amazon, hicieron que el desencanto se apoderara de mí.

Pero oh sorpresa, pues si bien hay algunas trazas de Mary Sue en Hera, no se siente como una protagonista forzada: hay (más o menos) un arco de evolución del personaje, es empática, tiene un diseño atractivo, tiene valores, y no anda por ahí con actitud de Karen; aunque como dije, hay algunas reminiscencias de Mary Sue: de pronto Hera es la que toma muchas decisiones importantes o descubre elementos de la trama que lógicamente le corresponderían a otros personajes con mayor experiencia o peso en la historia.

El que se lleva todas las palmas es Helm, puede decirse que la película le hace justicia al personaje, prácticamente todos los eventos que Tolkien narra sobre Helm están ahí en el filme, y si bien sólo he visto la película doblada, hay muy buenas reseñas sobre el desempeño de su actor de voz original, Brian Cox, que se luce con un personaje que muestra un amplio rango de emociones que van desde la soberbia hasta la desesperación. Sumémosle que lo vemos repartiendo muerte a diestra y siniestra con sus puras manos en una escena por demás apoteósica. 

TWOTR es respetuosa con el material original de donde proviene, pero al igual que pasó con la trilogía de El Señor de los Anillos, se toma algunas libertades creativas, pues aparte de inventarse todo lo de Hera, cambian algunos detalles de los hijos de Helm (Haleth y Hama), y del destino final de Wulf, aunque estos cambios son relativamente menores y en algunos casos contribuyen a darle profundidad a los personajes. Sólo echo en cara que Wulf en general es muy plano, muchas veces simplemente se comporta como el malo, malote de turno. 

Tal vez sea injusta la comparación, pero como dije, TWOTR es una película que respeta el lore, no como esa costosa serie infumable del par de payasos lamecolas de Amazon, sí, les hablo a ustedes, McKay y Paine (Dolorr!!!!) ¿era tan difícil mantenerse fiel a los libros? ¿de verdad era necesario inventarse cosas que directamente contradicen a la obra original? ¿Se requerían diálogos pedantes que suenan a un mal Shakespeare? 
Porque si algo nos demuestra TWOTR es que se puede partir de apenas unos párrafos y expandirlos en una película de 2 horas conservando la esencia. TWOTR respeta el cánon mientras expande el lore de su propia invención sin entrar en conflicto. La serie de los payasos pseudo-wokes de Amazon también se origina en unos cuantos párrafos de los Apéndices, y sin embargo nos dieron un par de temporadas que nunca debieron salir del vomitorio que tienen los showrunners en lugar de cerebro. A ustedes les sigo deseando que les reviente una hemorroide cada que respiren.

Otros puntos positivos que le encuentro al filme son las conexiones a las propias películas y personajes de las trilogías de Peter Jackson, concretamente aplaudo el cameo de Sir Christopher Lee como Saruman el Blanco, esto gracias al uso de algunas grabaciones de archivo, pues como muchos sabrán, el extraordinario Christopher Lee tomó el barco a Valinor hace nueve años. 

Antes de que algunos lo califiquen de fanservice, hay que decir que la aparición del Mago Blanco está descrita en los mismos apéndices del Señor de los Anillos, ahí Tolkien nos dice que cuando Frealaf se convierte en Rey de Rohan, le da a Saruman las llaves de la Torre de Orthanc (Isengard), para servir como un guardián aliado tanto de Rohan como de Gondor, aunque como todos sabemos, los traicionará dos siglos después.

Lo que sí me parece fanservice injustificado fue la aparición de ciertas ruedas metálicas para los dedos, que poco o nada tienen que ver con esta historia, la aparición de la cosa del pantano que se comía a los enanos de Moria, pero que aquí se come un olifante completito (que tampoco tiene razón de ser), o la referencia a cierto mago gris de cuyos nombres no quiero acordarme.
Yo en lo particular pensé en volver a leer los Apéndices para no ir en blanco a ver la película; afortunadamente no lo hice por diversos motivos, de haberlo hecho posiblemente ahorita estaría escribiendo aquí puras cosas negativas, creo que fui capaz de disfrutar TWORT gracias a que acudí en blanco, y me fue grato recordar todo ese material que leí mucho tiempo atrás. Poder decir en tu mente "ah es cierto, así pasaba en los libros" es algo que no tiene precio.

En los puntos flacos, es imposible no darse cuenta que se repiten algunos patrones de los filmes: concretamente la relación del Rey de Rohan con su sobrino al que destierra, pero que luego es rescatado por éste en el Abismo, es algo que ya se vio en Las Dos Torres, hay algunos otros "préstamos" descarados a las películas de Jackson en forma de diálogos, ciertos planos, subtramas y hasta los mismos deus ex machina. Algunos podrán clasificar a este film como carente de originalidad por esos detalles.

Quiero mencionar que mucha gente se dejó llevar por el tráiler, pero todo lo que se dice en él está fuera de contexto, no sé si considerarlo un error de marketing por parte de Warner Brothers, o si fue una arriesgada estrategia: ya que si nos hubieran dado un tráiler centrado en Helm, y luego hubiéramos visto que la película se centra en la hija, estaríamos ahorita todos haciendo berrinche en redes y desatando otra batalla de la guerra cultural. 

Pero al hacer que vayamos con las expectativas bajas, nos sorprenden con una película decente y respetuosa. De ser cierto que esta estrategia publicitaria fue intencionada, fue un arma de doble filo, porque enajenó a muchos espectadores casuales, y quizá solamente la publicidad de boca en boca pueda levantar un poquito los números en la taquilla.

Sin embargo según parece, la película no será el éxito que se esperaría: por un lado aún pesa fuertemente el prejuicio que mucha gente tiene sobre los dibujos animados y sobre el anime, lo cual hace que muchos no quieran darle una oportunidad; por otro lado, no hay muchos fanáticos de Tolkien entre los amantes del anime, así que tampoco luce probable que la película sea vista por un buen número de otakus que no se bañan. 

Aun así, con sus puntos flacos, recomiendo ver la película en cines.

Yo por mi parte, ya libre de muchos compromisos y tramitología que he tenido en estas últimas semanas, volveré a sumergirme en el maravilloso mundo del Profesor de Oxford con estas dos joyas:

lunes, 2 de diciembre de 2024

ALGUNOS AUTOBUSES MODIFICADOS. Parte IX

Más de las unidades de autotransporte en México a las que sus propietarios les hacen modificaciones para repararlas, tunearlas o para aparentar que son más modernas. Créditos como de costumbre a las páginas de donde fueron tomadas las fotos:

Arrancamos fuerte con esta aberración: unidad Busscar El Buss 340 al que le pusieron frente y techo de un Marcopolo de séptima generación (G7). Definitivamente no le queda, pero qué podemos esperar, si quienes mancillaron esta unidad son los de una banda de música agropecuaria.

Este probablemente tuvo historial de servicio en la empresa Transpaís, de Mataulipas. Transapaís modificó varios de sus autobuses Busscar Panorámico DD con el frente de los Marcopolo G7 de versión mexicana, modificación que tampoco luce bien.

Ahora pasamos a modificaciones que sí se pueden ver. Allá en Guasave, Sinaloa, se pasea esta unidad Capre Convencional con plataforma de 3 ejes. El modelo convencional de la empresa Capre es uno de los más icónicos en la historia del transporte urbano de pasajeros en todo México, e incluso se lo ha visto en servicios interurbanos. Éste seguramente fue montado sobre el chasis de algún autobús foráneo y luce de lujo.

Triste y cruel destino el de este autobús CASA Convencional, al que convirtieron en carguero.

Sepa el diablo qué quisieron hacer con este Comil Campione 3.65, al que le pusieron las cejas de un Volvo 9800.

Este quién sabe qué era antes de que una banda de música agropecuaria lo convirtiera en una pocilga andante, y además con un mal gusto para decorarlo.

Aquí tengo mis dudas y posiblemente los experten busólogos sabrán que rollo: supuestamente este es un DINA modelo Tiburón cuya plataforma fue recarrozada al modelo DINA Avante, la diferencia principal es que los Avante eran de 2 ejes, aunque si mal no recuerdo hubo un modelo de DINA de 3 ejes.

El lugar más culero de la Tierra (la CDMX) nunca decepciona cuando se trata de encontrar camiones sabriteros o de Bimbo convertidos en unidades de pasajeros. A este se lo puede encontrar en el paradero Pantitlán.

Aberración de la aberración de la aberración. Esta cosa inició sus días como un autobús Irizar New Century, y ahora porta las molduras cromadas y primer ventanal del Irizar i6, mientras que el frente y el techo son del i8.

Este otro New Century sufrió la misma modificación a i6.

Bueno, tal parece que está de moda convertir los modelos Irizar viejos a modelos Irizar más nuevos, aunque las conversiones se vean horrorosas. Aquí otro New Century con laterales y el trasero de un i6.

Alan Tours llevó las cosas a otro nivel, modificando un New Century para hacerlo parecer un Irizar i8, aunque por alguna extraña razón le colocaron la leyenda Irizar PB, el cual es el antecesor del i8.

Para comparar, aquí tenemos precisamente a un Irizar PB, excepto que tiene la trompa del i8.

Y seguimos con las bandas agropecuarias y su mal gusto: esta unidad una vez fue un Marcopolo Paradiso 1150, el rey de las carreteras mexicanas en los 90's. Los payasos de la banda Clave Sesta Nueva decidieron hacerla ver lo más culero posible, con la parte delantera luciendo como la de un Marcopolo G7.

Esta unidad de turismo no luce tan mal. Se trada de una unidad Multego Mercedes Benz, en la que se ha agregado el techo de un Marcopolo G7. La trompa delantera combina muy bien los elementos originales de Mercedes Benz con los de Marcopolo.

La empresa Estrellas del Pacífico, que opera desde Jalisco hasta el lugar más divertido de la Tierra (Tijuana), siempre se ha caracterizado por emplear autobuses de segundo uso, y a veces les hace modificaciones para que no luzcan tan viejos y así sacarle el mayor jugo posible. Éste es un OISA Jaguar de diseño nacional, pero le pusieron la parte delantera de un Busscar brasilero. No está mal. No está bien, pero no está mal.

Más aberraciones. Supuestamente esta unidad es un Super Línea, que se construía en Jalisco, se trata básicamente de una unidad con un piso de 2 niveles como se solía acostumbrar en los 80's de la mano de los modelos Sultana y Somex. En este caso las formas redondeadas y esbeltas del Super Línea chocan feamente con el frente cuadrado del modelo DINA Avante.

Ómnibus de México se caracteriza por mantener sus autobuses en impecables condiciones, y es extremadamente raro que modifiquen alguna de sus unidades, las pocas veces que se ha documentado tal cosa son por lo general recarrozados completos, tal es el caso de este Volvo 9700. Toda la carrocería externa fue cambiada por la de un Irizar i8, y sólo los observadores expertos sabrán distinguir el cambio. Yo no.

Otra compañía que casi nunca recurre a las modificaciones es Primera Plus, si bien destinaron este Volvo 9700 Grand modificado al transporte de los panzas verdes del León. La modificacion consiste básicamente en haberle puesto el frente de un Volvo 9800. Desconozco si esta unidad se dedique exclusivamente al transporte de los futbolistas y staff, o si también haga funciones de transporte de pasajeros.

Similar suerte corrieron los del equipo de beisbol Mayos de Navojoa: otro Volvo 9700 Grand con cara de Volvo 9800.

Aquí más "transformers":
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