Hace un par de días se dieron a conocer las primeras imágenes del más nuevo juguete de la NASA: un enorme avion birreactor Boeing 777-200ER que viene a sustituir al legendario Douglas DC-8 que tenía la institución, y que le servía como banco de pruebas y laboratorio volante.
El aparato fue construido en las instalaciones de Boeing en Everett, con el número de serie 32892 y número de línea 435. Fue entregado en mayo de 2003 a Japan Air Lines, que le asignó la matrícula JA404J, y voló por espacio de 17 años ininterrumpidos para la aerolínea nipona, que lo almacenó en el desierto de Victorville en mayo de 2020 por culpa del covidium. En noviembre de 2021 el avión fue vendido a la empresa de leasing Logistic Air, que lo único que hizo fue rematricularlo N774LG y lo movió a la base Langley de la Fuerza Aérea gringa.
En mayo de 2024 fue comprado por la NASA, si bien el avión permaneció mayormente en tierra sin pintar, mientras se le agregaban los equipos e instrumentos científicos. El pasado 1 de agosto pudo verse ya con su hermosa librea despegando desde Amarillo, Texas.






