Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta cobalto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cobalto. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de agosto de 2016

Imágenes antiguas de la Comarca Lagunera. PARTE 30

Hemos llegado así al trigésimo de mis ataques irracionales contra la pérdida de la identidad lagunera, como es costumbre, las fotos vienen de diversas fuentes online, especialmente grupos de facebook. Arranquemos este nuevo viaje en el tiempo.

Arrancamos la entrega de este mes con una interesante noticia, esta semana se estrenó en Estados Unidos la película biográfica de Florence Foster Jenkins, interpretada por nada menos que Meryl Streep. Florence Foster ha pasado a los anales de la historia como "la peor cantante de ópera de la historia": por igual cantaba las obras de Mozzart y Strauss, como canciones mas mundanas de su época, todas con un desastroso tono y ritmo. Sus excentricidades eran tales que entre otras, decía que sus "habilidades" vocales eran producto de un accidente de taxi, y lejos de denunciar a la compañia, le regaló una caja de puros al conductor.
El coprotagonista de la pelicula es Simon Helberg (nuestro querido Howard Wolowitz en The Big Bang Theroy) en el papel del pianista mexico-americano Cosmé McMoon. quien acompañó a Foster Jenkins a lo largo de toda su carrera. Cosmé McMunn, como era su nombre real, nació nada menos que en Mapimí, Durango, en 1901. Se especula que la película podría ser nominada al Óscar, y con ello, el lagunero Cosmé McMoon podría tomar cierta fama.

Día triste en la Comarca Lagunera fue el 28 de abril de 1967. Ese día el icónico reloj de la Casa Lack empezó a ser desmontado, y con ello uno de los hitos arquitectónicos del Torreón de antaño dejó de existir. La Casa Lack era un negocio de venta de materiales diversos, instalado en las actuales calles Hidalgo y Juan Antonio de la Fuente, y fundado por los suizos Julian y Simon Lack.
El reloj había sido colocado en 1898.
Foto de la Hemeroteca Digital de El Siglo de Torreon, y vía el grupo de Facebook Torreon y la Laguna: Gloria y Esplendor

1912: el parrense Francisco Ygnacio Madero es el Presidente de México, sin embargo, algunos de sus antiguos subordinados no le tuvieron paciencia y se rebelaron en su contra. Entre ellos estaba Pascual Orozco, quien levantó una rebelión cuyos miembros eran conocidos como "los colorados". La campaña orozquista siguió como eje principal la vía desde Torreón a Ciudad Juárez. Aquí vemos a las tropas federales a las afueras de Torreón, dirigiéndose a la vecina ciudad de Gómez Palacio y continuar hostigando a los colorados, para ello deben cruzar el lecho del Río Nazas, podemos ver al fondo las compuertas del Canal de El Coyote, también conocidas como "Casa Colorada", y que décadas después albergaría el Museo de la Revolución.

Un revolucionario que participó en aquella campaña fue Pancho Villa, siempre fiel a "Don Panchito" Madero,  se unió al Ejército Federal para dicha contienda. Aquí vemos a Pancho Villa en traje de baño de la época, a punto de echarse un chapuzón en la Hacienda Ojo de Agua, en Mapimí, Durango.
Foto del facebook Amigos de Mapimí, Durango.

También desde el sitio Amigos de Mapimí, así lucía hace algunos años la hacienda, este fue el sitio donde Pancho Villa se metió a refrescarse. Por suerte el lugar ha sido restaurado.

Así se veía en 1996 la fundidora Fundival, S.A. de C.V., ubicada en Gómez Palacio. Foto de la Hemeroteca Digital de El Siglo de Torreón.
Una historia ocultada por el gobierno mexicano y negada durante mucho tiempo, es que nuestro país sufrió uno de los más severos accidentes radiactivos de los que se tenga registro. Todo empezó en Ciudad Juárez, Chihuahua, en 1977. En el Centro Médico de Especialidades se introdujo ilegalmente una bomba de Cobalto-60, un isótopo radiactivo usado para la administración de radioterapias y elaboración de radiofármacos con fines diagnósticos.
La Medicina Nuclear en México estaba en pañales, y no habiendo personal capacitado en el Hospital para manejarla, la bomba de Co-60 fue simplemente arrumbada en una bodega. Luego en 1983 las varillas de cobalto fueron vendidas como fierro viejo a una recicladora local, que a su vez las distribuyó a fundidoras de muchas partes del país, y con ello, el aumento en las tasas de cancer se hizo evidente en el curso de los años. Se clasificaría si no me equivoco como un accidente radiactivo Clase 2 o 3 (siendo la mayor gravedad la clase 7, sólo alcanzada por Chernóbyl y Fukushima).
El gobierno censuró por muchos años lo que ahora se conoce como el "Chernóbyl mexicano", los materiales contaminados fueron localizados en múltiples sitios de 16 estados, dos varillas contaminadas fueron localizadas en la gomezpalatina Fundival, aunque es seguro que la empresa ya hubiera vendido material contaminado sin darse cuenta de ello, y se estima que 10 mil toneladas de metales irradiados siguen desaparecidas puesto que las empresas que los distribuyeron vendían gran parte de sus productos a granel.
Las leyendas urbanas de La Laguna señalan que ciertos establecimientos y construcciones tienen material radiactivo.

Toca ahora agradecer a Luis Anaya, colaborador del excelentísimo sitio de Facebook Leyendas Laguna,  del que por cierto no supe cuándo me hicieron moderador, pero en fin esa es otra historia... Luis Anaya ha estado presentando imágenes del periódico La Opinión, de entre las muchas y muy valiosas aportaciones, aquí vemos gente formada para comprar el alimento nuestro de cada día en la Central Panificadora de la Laguna, ubicada en esquina de calles Francisco I. Madero y Constitución, en Gomez Palacio, la foto corresponde a 1974.
Actualmente la panificadora continúa operando, el edificio no presenta grandes cambios, aunque el letrero ya no existe, si bien lo recuerdo de mi infancia.

Ahora vemos una toma panoramica de Torreón, desde el Cerro de las Noas, vemos en primer plano la fundidora de Peñoles, y su depósito de escorias o "jale", que con el paso de las décadas se convertirá en un gigantesco cerro negro cuya presencia domina el suroeste de la ciudad.

1955. Este era el aspecto de la Plaza de Armas de Matamoros, Coahuila.
  
El año es 1910, la Revolución Mexicana, conocida en su momento como "la bola", ha alcanzado a Torreón, tropas federales se encuentran apostadas en el rico chalet del arquitecto Federico Wulff, ubicado al pie de los cerros del suroeste torreonense. Al fondo podemos apreciar el paso del ferrocarril. Actualmente el Chalet Wulff es sede el museo Casa del Cerro, que es el nombre con el que se ha conocido desde hace varias generaciones.

Esta es la afamada casa que vende más barato que en Torreón, hablamos del negocio "Los Precios Bajos", de Cipriano Garcia, y que se ubicaba en Ciudad Lerdo, por la calle Madero entre Allende y Aldama, donde hoy existe una de esas farmacias que copiaron el nombre de la capital de Jalisco. Foto del facebook Lerdo, Ciudad Jardin.

Nos vamos hoy con una de futbol, desde Torreon y la Laguna: Gloria y Esplendor, vemos este reportaje sobre los flamantes refuerzos peruanos de los Diablos Blancos de Torreón para la campaña 1969-70, cuando el equipo ascendió a la Primera División Nacional, y son Julio Villanueva Roca, Hugo Lobatón, y Guillermo "Popi" Correa, los cuales son ampliamente recordados por los aficionados del futbol lagunero de antaño. Un repaso por la historia tanto de Diablos Blancos como de la Ola Verde puede leerse aquí

MAS IMAGENES:
PARTES 20-29          30 31 32 33 34 35 36 37 38 39          PARTES 40-49

domingo, 3 de julio de 2016

Historia verdadera de la Zona del Silencio. PARTE 1

La Zona del Silencio. Enigmática zona al norte de México donde diariamente coexisten extraterrestres, anomalías geomagnéticas, animales y plantas mutantes, civilizaciones subterráneas, carros fantasma, inundaciones en medio del desierto, lluvias de meteoritos y almas de más allá. O al menos eso es lo que pseudocientificos, “investigadores”, conspirópatas, embaucadores y multitud de ingenuos desinformantes, creen sin dudar. Qué gran mentira.
Ciertas veces de tanto en tanto suelen aparecer en este blog lo que denomino "posts estrella", sobre temas determinados que de pronto captan mi atención y mi tiempo de ocio, lo que me lleva a leer e investigar con cierto nivel de profundidad, y luego traigo los resultados a esta página. Pues bien, he aquí otro de ellos. 
El presente trabajo es producto puramente de mi tiempo libre invertido en fuentes públicas de información histórica y especializada (aunque algunas son de paga), pero verdaderamente hay que escarbar en la internet para dar con tales fuentes, no he encontrado hasta ahora ningún sitio que relate completamente y a detalle qué pasó en aquella región. Así que se me ocurrió arrojar un poco de luz en medio de la oscuridad condensando toda esa información dispersa en una sola fuente, con el propósito de tener por primera vez una referencia fiable apegada lo más posible a la verdad de los hechos. Hasta hace unos días no se me ocurría cómo nombrar estas entradas sin que sonara como un título periodiquero, así que tomando por inspiración a Diaz del Castillo y su Historia Verdadera de la Nueva España, he decidido plagiar su título para mis propios fines.

Antes de entrar de lleno, le invito a leer esta entrada publicada en el blog “El Retorno de los Charlatanes”, donde Mauricio José Schwarz despedaza el folklor de la Zona del Silencio, con un inteligente humor lleno de ironía.

Pero, ¿cómo creció y se expandió en tan pocos años esta leyenda urbana?, ¿qué pasó realmente en aquel lugar que ha disparado la imaginación colectiva? Pues bien, este 2016 el mito cumple 50 años de existencia, y concretamente este 11 de julio se conmemoran 46 años del evento detonante: la caída de la etapa final de un cohete Athena que falló en su vuelo, y la misión de rescate consiguiente desde Estados Unidos, país de origen del artefacto.

EL PROYECTO ATHENA
Década de los 70’s: la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética está en su apogeo, los norteamericanos ganaron la carrera a la Luna en 1969, pero la competencia espacial no se detiene en otros campos. Ambas naciones mantienen programas de misiles balísticos intercontinentales para disuadirse entre sí, y desde luego el armamento debe ser constantemente perfeccionado como respuesta a las mejoras que el rival hace a sus propias armas.

Es en este contexto que podemos entender la existencia del programa Athena RTV (Re-entry test vehicle), se trataba de un proyecto conjunto entre la Fuerza Aérea de Estados Unidos (US Air Force, USAF), y el Ejército (US Army), fue una serie de cohetes experimentales (y con ese carácter experimental debemos entender que pueden tener un cierto número de fallas), cuya finalidad es evaluar parámetros y probar innovaciones tecnológicas que después se van a integrar a los misiles balísticos en desarrollo.
Los Athena RTV eran cohetes diseñados para simular la reentrada de los proyectiles intercontinentales en la atmósfera, el proyecto empezó en 1964. Los fabricaba la empresa Atlantic Research Corp., como contratista de defensa. Constaban de cuatro etapas y un cono final, impulsadas por motores llamados Pedro Recruit-1, Castor-1, Journeyman 0, Alcor y Alcyone, todos ellos accionados a base de propelentes sólidos. Normalmente su peso completo era de unas 16 mil libras (7.3 toneladas), medían unos 15 metros de altura, por 80 cm de grosor, más las respectivas aletas estabilizadoras. Estaban diseñados para alcanzar una altura promedio de 200 Km, y una velocidad máxima de 6,700 m/s (aproximadamente Mach 20), esto los llevaba a describir un arco parabólico y caer a unos 760 Km del sitio de lanzamiento tras unos 8 minutos de viaje.
Esquemàtica de un cohete Athena
Un total de 142 Athenas fueron lanzados hasta 1977 cuando el programa finalizó. 23 fueron considerados fracasos, lo cual le da una tasa de éxito de un 85%, aceptable si tenemos en cuenta la calidad de “experimental” del proyecto.
El sitio de lanzamiento era el Complejo Green River, ubicado en Utah. Los cohetes eran lanzados de madrugada en dirección al sur, el recorrido se seguía por radar y de modo visual, controlando la separación y caída de las etapas previas, hasta que la etapa final caía en una zona desértica especial en White Sands, Nuevo México. Las poblaciones cercanas a la zona de paso a menudo se deleitaban con el espectáculo pirotécnico cortesía de las Fuerzas Armadas.
Complejo de lanzamiento en Green River, Utah
Remanentes de cohetes y misiles en el campo White Sands
EL ATHENA QUE SE FUE
White Sands celebró su 25 aniversario el día 9 de julio de 1970, al día siguiente estaba previsto el lanzamiento de otro cohete Athena, aquél era el lanzamiento número 122, el cohete fue denominado Athena V123D, pero el clima no permitió el lanzamiento, así que se pospuso para el 11 de julio. El propósito específico de la misión era medir la desintegración de las cubiertas por el calor de re-entrada, para tal fin a la etapa final del V123D se le colocaron un par de esferas de Cobalto-57, un elemento radiactivo, contenidas en una caja, o “capsula” de tungsteno.
Esferas con isòtopos radiactivos para su venta comercial, la de la izquierda es Co-57
El Cobalto 57 ( 57Co, o Co57) es un isótopo radiactivo con una periodo de semidesintegración de 272 días (unos 9 meses), esto es, que ese tiempo la mitad de los átomos se habrán desintegrado emitiendo radiación, el Co-57 se desintegra mediante un proceso llamado captura de electrones, donde el núcleo “captura” uno de sus propios electrones, lo fusiona con un protón y da lugar a un neutrón. Estos cambios hacen que el núcleo reduzca en 1 su número atómico, y  que se convierta en su antecesor inmediato en la tabla periódica: el Cobalto se transforma en Hierro, en este caso el isótopo Hierro-57, durante el proceso se genera además radiación gama y un neutrino.
Si bien la radiación gama es la más peligrosa para la salud, una fuente de Co-57 hace que el cuerpo humano absorba una dosis de 0.00004 mSv/hr (milisieverts por hora, para comparar, una radiografía de tórax equivale a 0.1 mSv promedio). Es tóxico en caso de inhalarse, aunque también lo es si se ingiere, manipula o se introduce al organismo mediante heridas o punciones. La vida media biológica del Co-57 dentro del cuerpo humano es de 9.3 días, se acumula en los pulmones y se elimina por la orina, de hecho este isótopo radiactivo se usa en el "Test de Shilling", donde a una persona se le administra vitamina B12 marcada con Cobalto-57, a fin de poder verificar si el paciente tiene problemas en la absorción de la vitamina. 
Sólo se requiere de una capa de plomo de apenas 1 mm de grosor para evitar la exposición.

Volviendo al punto de este post, en el cohete Athena V123D la radiación gama emitida por los balines sería usada para valorar la integridad de los materiales del cohete, en una técnica conocida como Espectroscopía de Mössbauer, donde el Co-57 actúa como fuente de radiación gamma a fin de detectar los cambios a nivel atómico en los metales que forman la capsula del cohete.

El aparato despegó de Green River a las 0840 GMT (las 2:40 AM hora local).
Pero algo salió mal esa noche.

La causa del fracaso del V123D es algo que no ha podido ser demostrado concluyentemente, el cohete ascendió según lo calculado y a la reentrada se perdió contacto radar y telemétrico según lo previsto, pues el plasma formado en el reingreso impedía las comunicaciones de manera momentánea.

El primer indicio de que algo andaba mal ocurrió en las Montañas de San Andrés, al norte de White Sands, ubicado justo en la trayectoria del cohete, y donde un incendio se desató sobre el pasto de un camino vecinal, retrospectivamente se supo que era combustible derramado por el Athena.

Pat Quinlan era parte del personal en White Sands que vigilaba la trayectoria de los Athena, él y otros compañeros solían asomarse desde su edificio para observar el reingreso que ocurría a unos 45° sobre el horizonte. Aquella noche Quinlan no vio las llamaradas de la llegada del cohete: la estela brillante apareció mucho más arriba de lo esperado, casi verticalmente sobre su cabeza: el V123D se había ido de largo y seguía su camino en dirección sur hasta perderse de vista.

El contacto se reestableció y los datos de telemetría empezaron a llegar, esto permitió precisar la dirección del Athena V123D una vez perdido el contacto visual, y por ende también se pudo estimar el sitio donde el cohete pudiera haber caído: en algún punto muy dentro de México.

No era la primera vez que un cohete norteamericano caía en territorio mexicano: en 1947 un cohete Hermes II fue lanzado desde White Sands, pero cayó accidentalmente en las afueras de Ciudad Juárez. Luego el 12 de septiembre de 1967, un misil balístico Pershing lanzado desde Black Mesa, Utah, tuvo un fallo eléctrico e igualmente se fue de largo hasta tocar tierra en la Sierra de los Pilares, ubicada a unas 10 millas de la frontera, al este de Ciudad Juárez, ambos impactos causaron daños mínimos al ocurrir en zonas despobladas y hubo escasos reclamos por parte del gobierno mexicano. Las misiones de recuperación de los restos no fueron complicadas por ocurrir prácticamente en la frontera. El Ingeniero californiano Carlos Bustamante estaba entre quienes rescataron el misil Pershing siniestrado.

Se estimaba que el V123D se habría estrellado por lo menos unas 150 millas (240 Km) dentro de México, por lo cual la misión de recuperación iba a ser más complicada desde el punto de vista humano y logístico, y se esperaba alguna escalada diplomática, pues México mantenía buenas relaciones con la Unión Soviética y era posible que los soviéticos no solo consiguieran los restos del V123D antes que los estadounidenses, sino que aprovecharan el incidente para desencadenar una confrontación. Carlos Bustamante, que hablaba perfectamente español y además conocía muy bien el Programa Athena, fue despertado en la madrugada con la orden de encabezar una misión de rescate tan pronto se negociara con el gobierno mexicano.
La ruta recorrida por el Athena V123D, una de las primeras cosas que hay que refutar a rarólogos y demás, es que el cohete no se desvió de su ruta, simplemente se pasó de largo, podemos ver que se traza una recta entre Green River, White Sands y la Zona del Silencio, una ligera curvatura es debida a factores como los vientos,  la proyección del mapa, la gravedad, y el efecto del giro de la Tierra, conocido como la Fuerza de Coriolis, hábil pero erróneamente explicada por Lisa Simpson con un excusado

ACTUALIZACION 2022: Una serie de 3 videos con entrevistas a expertos locales y nacionales, con nuevas revelaciones, puede ser vista aquí:
Documental 2022: serie de 3 videos