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miércoles, 22 de diciembre de 2021

Imágenes antiguas de la Comarca Lagunera. PARTE 84

Otro compilado de imágenes robadas artera y descaradamente de páginas como Torreon y la Laguna: Gloria y EsplendorLeyendas LagunaLerdo la Ciudad JardinYo Soy de Gomez PalacioFotografía Antigua y de Antigüedades de ParrasAmigos de Mapimí,DurangoVerdesiertoRecuerdos del TlahualiloMi San Pedro Coahuila, entre muchas otras para documentar el pasado local.

En esta ocasión estamos de fiesta pues hoy se cumplen 25 años del primero de varios campeonatos del Santos Laguna, y para unirnos a la conmemoración, la entrega de hoy va a ser enteramente futbolera. Vayamos:

Desde luego, la historia futbolera de la Comarca Lagunera no empieza con el Santos Laguna, pues el balompié profesional de la región se puede rastrear a los equipos Diablos Blancos de Torreón, aquí en la foto, así como el Club Laguna, conocido como la Ola Verde, los cuales debutaron en la Segunda División a finales de los 50's.

Diablos Blancos jugaba en el Estadio de la Revolución, recinto que actualmente aloja al beisbol y que resultó insuficiente cuando el equipo ascendió a la Primera División en 1969. Ese mismo año inicia la construcción de un moderno estadio para el equipo a instancias del entonces Presidente Municipal de Torreón, Juan Abusaid, quien dispuso de un terreno en el oriente de la ciudad aledaño al aeropuerto, ese estadio llevaría por nombre Moctezuma.

Así pues, el 2 de julio de 1970 se llevaría a cabo la inauguración del flamante y reluciente Estadio Moctezuma.

Los "clásicos laguneros", partidos disputados entre Diablos Blancos y Ola Verde eran todo un suceso en la región, con los aficionados dividiéndose según sus colores. Aquí uno de esos partidos en la temporada 70-71. Como curiosidad, podemos ver en la fila de abajo con su inconfundible pelo rubio, al artillero húngaro Tibor Vigh, uno de los primeros jugadores profesionales venidos de Europa a la comarca (si no es que el primero de todos), además fue de los varios futbolistas que militaron en ambos conjuntos. 
En ese entonces otro húngaro era el DT de Ola Verde: Arpad Fekete, conocido como "el bombero", pues su "especialidad" eran los equipos de media tabla para abajo, que luchaban por no descender, y esa fue la característica tanto de Diablos Blancos como de Ola Verde en sus años en Primera.
A la derecha de Vigh se encuentra otro de silueta reconocible: el centrocampista Antonio "Manquito" Villalón, quien salvo una etapa en Torreón, dedicó su vida profesional al equipo de su natal Morelia. 
Su apodo le vino debido a que en sus epocas amateur tuvo una fractura en el antebrazo izquierdo (él describe que fue en una caída sobre su mano, así que adivino, fue una fractura que en el argot médico llamamos de Colles o una de Smith), le sobrevino un sindrome compartamental (inflamación compresiva de los tejidos que puede devenir en gangrena) al parecer por una férula mal colocada y perdió el antebrazo.
Villalón incluso se negó a ir al mundial de Inglaterra 66 debido al estigma que él creía le iba a pesar por el miembro amputado.

Muchas anécdotas se cuentan de aquellos partidos, pero ninguna como la hazaña de Carlos García Carrasco, futbolista peruano de Diablos Blancos, traído a petición expresa del propio jugador para para ese partido en 1971, y que se despachó con un hat-trick con el que el Torreón blanqueó a la Ola Verde, el marcador final fue 3-0. Desde su ascenso a Primera División ambos equipos tuvieron un amplio historial de contrataciones de jugadores de aquella nacionalidad.

La Ola Verde, por su parte, era el mote del Club de Futbol Laguna, que jugaba en el Estadio San Isidro, el cual si bien también estaba en Torreón, era abarrotado por aficionados del resto de la Comarca Lagunera, en esta foto de 1956 vemos el debut de uno de sus porteros históricos: Esteban "Cachuchas" Méndez, quien además es reconocido por ser uno de los pioneros en la creación del Maratón Internacional Lala, falleció en 2016.

La Ola Verde ascendió a Primera División un año antes que Diablos Blancos, en 1968.
En el extremo derecho de la fila de pie, y de apariencia más alta que el resto, esta nada menos que Pedro Salinas Montelongo, férreo defensor jalisciense que llegó para quedarse en la región. La afición de antaño le recuerda afectuosamente por un gran gol que le anotó a las Chivas de Guadalajara. El que esto escribe, como muchos otros del gremio médico local, lo conocemos personalmente ya que durante muchos años fue coordinador deportivo de la Facultad de Medicina de Gómez Palacio.

Esta es la imagen del primer gol de Primera División anotado en la Comarca Lagunera: Raúl "El Acapulco" Herrera anota el 1-0 en el debut de Ola Verde en el máximo circuito el 17 de marzo de 1968, frente a las Chivas, el marcador final fue 1-1. Herrera, cuyo apodo indicaba su ciudad natal, también fue el artífice de la primera victoria del club en Primera División dos meses después, en mayo, anotando de penal los 2 goles con el que Ola Verde derrotó 2-1 a Jabatos de Nuevo León, en el Estadio Tecnológico.

Una más de la Ola Verde, en la temporada 71-72, en "la bombonera", el estadio de los Diablos Rojos del Toluca. De pie: Alberto Rendon, Jorge “Cuervo” Arévalo, el propio Pedro Salinas, Marco Antonio “Vaquero” Navarro, Francisco “Oso” Ramírez y el ídolo peruano Claudio Lostanau, junto a ellos el preparador físico y otro legendario por derecho propio: Pablo Ricardo "El Matracón" Luna y su inconfundible bigote. En cuclillas encontramos al portero Salvador Kuri, Octavio Díaz, Rubén “Charro” Avitia, Juan José Jáuregui y Héctor “Bambino” Veira, este último de nacionalidad argentina. 

Los brasileños no son desconocidos en la Comarca Lagunera y si de ídolos se trata, Carlos Eloir Perucci es uno de ellos, era una joven promesa en las divisiones inferiores del Atlético Paranaense, y que llegó al Laguna en 1972, para irse cinco años después. En el Laguna anotaría 64 de los 199 goles que lo colocan como el noveno en la tabla de máximos goleadores en la historia del futbol mexicano. Su último partido con el club en la fecha final de la temporada 76-77 se recuerda por los dos pepinos que le recetó a los Tigres de la UANL en su propia casa, y con los cuales la Ola Verde se salvó del descenso.

Ola Verde jugó varios años en el pequeño Estadio San Isidro, conocido como "La Herradura" por la disposición de sus tribunas, de modo que una de las porterías carecía de tales como puede verse en la imagen, aquí frente al Club Veracruz. Diablos Blancos fue vendido y convertido en Leones Negros de la UdeG (Guadalajara) en 1974. Así que la Ola Verde del Laguna se reubicó en el Estadio Moctezuma, que había quedado vacante. La suerte no fue mejor para Ola Verde y sólo dos años después su franquicia también se vendió, en este caso a Coyotes de Cd. Nezahualcóyotl. 
Un breviario de lo que fue la historia de ambos equipos aquí.

El futbol profesional de la laguna se iba tristemente por la puerta de atrás para nunca más volver.
O tal vez sí...

1983. Tuberos de Veracruz desapareció de la Segunda División y cedió su franquicia al IMSS, que la ubicó en un club de futbol de Santa Cruz, Tlaxcala, denominándolo "Santos de la Trinidad" debido al nombre del pueblo. Esa franquicia se iba a disputar en un torneo amateur del propio IMSS, a lo cual respondió el entusiasta José Diaz Couder de Gómez Palacio, usando como base a un equipo local de amateurs conocido como Asturias de Gómez Palacio. El torneo se ganó y la franquicia de Santos de Trinidad vino a esta región. Ante la ausencia de infraestructura deportiva en Gómez Palacio, el equipo empezó a jugar en el Estadio Moctezuma, facilitado por Juan Abusaid.

El nombre del equipo sería Santos-IMSS, un nombre que sin embargo resultó efímero pues en 1984 el IMSS vendió la franquicia a Salvador Necochea y el propio Abusaid, quienes lo renombraron "Santos Laguna". Los colores blanco y verde hacen referencia tanto a su origen como equipo del IMSS, como por sus dos antecesores, Ola Verde y Diablos Blancos.


En 1986 el club empieza a popularizarse, y parte de la propiedad es comprada por el grupo cervecero Modelo, derivando en que al veterano Estadio Moctezuma le cambiaran el nombre por "Corona", en obvia referencia a uno de sus productos, y además de que "Moctezuma" es el nombre de la cervecería de la competencia. El escudo se modificó para tomar la forma del actual, y surge el apodo de "Guerreros". En esta imagen, de los 3 en la foto sólo reconozco a dos: en medio Guadalupe "Lupe" Rubio y a la derecha Pedro Muñoz, ambos defensas y gigantes históricos del club. Ese mismo año aparece el uniforme ya referente de Santos Laguna, la playera blanca con franjas verdes.

En 1988 Grupo Modelo concreta la compra de la franquicia de Ángeles de Puebla, entrando el Santos Laguna a Primera División, sus primeros años estarán marcados por la eterna lucha en las profundidades de la tabla general, evadiendo en más de una ocasión el descenso.

De entre los primeros refuerzos que tuvo el Santos de Primera División destacaba el desconocido Miguel "Piojo" Herrera, que por aquel entonces jugaba de delantero. En su única temporada con el club, la 88-89, solo le prescribió 4 piquetes a las porterías enemigas, luego se consagraría como defensor en otros equipos y posteriormente como director técnico. Resulta paradójico que en esta entrevista hubiera comentado que su sueño era jugar en Cruz Azul, con el que nunca jugó, pero ya como DT le arrebató un campeonato de último segundo con el odiado club América en 2013.

La temporada 89-90 ve la llegada de dos de los primeros ídolos goleadores del club: Juan Flores y Dolmo Flores (izquierda y derecha, respectivamente), sin parentesco aunque ambos hondureños. Se cuenta que a uno de ellos, no sé cual, tenían que ir a buscarlo a las cantinas del Mercado Alianza de Torreón y sacarlo a rastras para ir a jugar, luego de derrochar buen futbol, regresaba a festejar a los bares. En todo caso no sé si tal anécdota sea cierta o sólo sea parte del folklor local.

Otra más de Juan y Dolmo Flores, en este caso festejando una anotación junto al uruguayo Luis Heiman, la foto al parecer data de 1990, y podemos ver que al Estadio Corona ya le pesaban 20 años de vida: el viento se había llevado la techumbre de la zona de Sombra.

Con todo, el club navegaba en la mediocridad y la lucha por no descender se volvía el ingrediente constante, llegando al extremo de un cínico y somnoliento empate a 0 con Morelia en la última jornada de la temporada 90-91, un resultado que salvaba a Santos y a Morelia lo metía a liguilla.

El parteaguas del equipo (y del futbol lagunero en toda su historia) es la temporada 93-94, cuando llega el técnico chileno Pedro García. Con una serie de refuerzos de lujo encabezados por la contratación bomba del delantero del momento: Daniel Guzmán, además de Héctor Adomaitis, Richard Zambrano y el portero Olaf Heredia, que se sumaron a jugadores ya experimentados como Antonio Apud, Pedro Muñoz, Lupe Rubio y Ramón Ramírez, el club prometía. Pedro García se llevó al equipo a una pretemporada a Chile donde incluso enfrentaron un sismo. Algo cambió en aquel viaje, el club que regresaba iba a cambiar todo. Por primera vez en la historia el equipo llegaba a una final, contra los tecolotes de la UA de G.
Aquel 1993 surgió la "santosmanía" a medida que el club iba despachando rivales en las instancias de liguilla: gente de todos los estratos sociales y de todas edades salían a las calles con banderas y playeras del equipo, a vitorear a sus nuevos héroes, se abarrotaban las plazas publicas, las calles eran bloqueadas y los carros llenados de pintas en un ambiente por demás festivo que nos marcó a muchos por primera vez con los colores verde y blanco. 
Por desgracia la final se perdió en tiempos extra, pero eso no le arrebató la alegría a la afición: el Santos, el "Super Santos" de 1994, se había convertido en un equipo de cuidado al que había que tomar en serio y con respeto.

Las temporadas 94-95 y 95-96 fueron los últimos torneos largos en el futbol mexicano, y para Santos Laguna estuvieron marcadas por la irregularidad, el Necaxa ganaría esas dos competencias. En esta foto Lupe Rubio, que venía desde los inicios del equipo en Segunda División.

El calor siempre fue el jugador 13 del equipo en el viejo Corona, hostigaba a los rivales, los desgastaba, los debilitaba y en primera instancia los intimidaba cuando sabían que iban a enfrentar al Santos en su casa, el Estadio Corona se gana el mote de "La Casa del Dolor Ajeno". Pero los futbolistas no eran los únicos que sufrían, el jugador 12, la afición, también lo hacía, y en los 90's y dosmiles los chorros de agua arrojados desde pipas hacia los asistentes se volvieron parte del espectáculo cotidiano.

Y así llegamos a aquel 22 de diciembre de 1996, el primer torneo corto en la historia del balompié nacional, torneo de Invierno, tras un torneo de ensueño y una liguilla espectacular, Santos alcanzaba por segunda vez una final, pero en el camino estaba el Necaxa de Manolo Lapuente, con un plantel plagado de estrellas que buscaba coronarse por tercera vez consecutiva, y sin duda era el obvio favorito. La final de ida fue jugada en el Estadio Azteca donde Santos perdería por la mínima diferencia.
Ésta es la oncena que salió aquella calurosa tarde de un día como hoy hace 25 años: de pie Hector "El Ruso" Adomaitis, Ricardo Wagner de Souza, Francisco Gabriel de Anda, Pedro Muñoz y "El Gato" José Miguel. En cuclillas Nicolás Ramírez, "El Maestro" Benjamín Galindo, Miguel España, Gabriel Caballero, Lupe Rubio y la entonces revelación del equipo: un joven sinaloense de nombre Jared Borgetti...

No puedo decir que lo recuerde vívidamente como si fuera ayer, pero aún están por ahí en mi memoria de niño aquellos grandes momentos, fue un partido de ida y vuelta, a pocos minutos del final las cosas estaban 3 a 2 en favor de Santos, el marcador global 3-3, que obligaba a los temidos tiempos extras cuando, en un pase al área se levantó, en claro fuera de juego aunque el árbitro Brizio hace mutis, la esbelta y solitaria figura del zorro sinaloense, Jared, en un magistral arco parabólico, con el movimiento preciso de cabeza, para rematar y enviar el esférico a las redes de la portería sur.
Cuando Borgetti tocó el suelo ya se había consagrado como el mayor ídolo de la afición.
Un 22 de diciembre de 1996 Santos se coronaba campeón por primera vez en su joven historia.

De ahí en los siguientes 25 años muchas cosas pasan. Santos Laguna ha levantado la copa varias veces más y también lo ha perseguido el fantasma del descenso. En 2008 inicia la construcción de un escenario más digno para la afición, el Territorio Santos Modelo, que al año siguiente albergaría al Club y también habría de ser testigo de nuevas glorias.

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