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sábado, 9 de noviembre de 2024

Los peores fichajes del Santos Laguna. PARTE 2

Puaj... se acaba de terminar otra temporada para los bultos malolientes, valemadristas, huevos de uva sin semilla y arrastrapatas del Santos Laguna, y no fue cualquier torneo, fue por mucho el peor toda en la historia del club con apenas 10 puntos, producto de 2 ganados, 4 empatados y 11 perdidos, con una cosecha de 12 miserables anotaciones por 30 recibidas, superando con creces al infame Santos de 2006, que se enfilaba al descenso debido a una serie de circunstancias deportivas y extradeportivas que no vale la pena recordar.

Pero como ya no hay descenso precisamente gracias al dueño de Santos, a los directivos y futbolistas actuales, si se los puede llamar así, poco les importa el mal rendimiento o la mala imagen que dejan hacia el exterior del equipo, según ellos lo que importa es el "proceso", pero no parecen saber que los procesos se evalúan con algo llamado "resultados", y eso no lo hay. Así que tal vez sea un error decir que este fue el peor torneo de Santos en su historia, es posible que en realidad este haya sido el mejor torneo que le veremos al Santos en mucho, mucho tiempo.

Y precisamente recordando el día de hoy esos malos tiempos, volví a mi anterior entrada de hace sólo 4 años, donde daba cuenta de las peores contrataciones que ha hecho el Santos Laguna a lo largo de sus hasta ese momento 37 años de trayectoria, sin embargo desde entonces ha aumentado considerablemente el número de huevones, estafadores, cuerpos de hoquis y ladrones que han llegado al club a cobrar por hacer nada, ganándose a pulso un lugar en el lado negro de la historia futbolística lagunera (y no digo esto por ser racista, aunque llama la atención la cantidad de sudamericanos de color que han venido a vivir de un salario que no merecen).

Así que para dar continuidad a la lista, aquí tenemos otra galería de jugadores malos como el pinacate, que cobijados por una directiva tacaña, han contribuido notablemente en estos últimos años a poner al Santos Laguna en el podio de la vergüenza:

ANDRES IBARGÜEN. Volante colombiano que vino a rascar el pasto del estadio en 2021, con cero goles y una escasa productividad de asistencias.

ALEJANDRO GOMEZ. Una de las prácticas más viles y tacañas de Orlegi Deportes (corporativo dueño del Santos, Atlas y Gijon de España, por si alguien no sabía) es mover los jugadores malos entre sus equipos si es que no logran venderlos a buen precio, el defensa central Alejandro Gómez es uno de esos movimientos de cascajo: llegó del Atlas donde sólo había jugado un partido en 2022. Acá no mejoró y de hecho no jugó ni una sola vez.

ALESSIO DA CRUZ. Este delantero holandés de ascendencia africana fue anunciado con bombo y platillo por la avara directiva santista también en 2021, y estaba llamado a ser el referente del club. Cabe mencionar que Alessio Da Cruz es un futbolista de calidad, sin embargo fueron los problemas extracancha los que arruinaron su paso por Santos Laguna: el tipo se echó de enemigo al grupito de futbolistas grilleros liderados por el pelón miserable de Matheus Doria, y lo relegaron del club, aparte a Alessio le encantaba la peda y cometió varias indisciplinas, por lo que luego de unas semanas fue separado del plantel. Sólo tomó parte en 8 partidos y se despachó con 3 goles.

ANDRÉS AVILA. Medio ofensivo que mancilló la casaca albiverde de 2020 a 2023, tiempo en el cual participó nada menos que en 14 partidos, con solo un gol. Más ofensiva me parece su cara.

AYRTON PRECIADO. Este dizque delantero ecuatoriano ha sido otro de los fraudes que han llegado a Santos Laguna, militó desde 2018 a 2022, 5 años en los que sólo pudo convertir nueve miserables goles. La irregularidad, las lesiones, y especialmente la huevonada, marcaron su triste paso por Santos Laguna.

CECILIO DOMINGUEZ. Otro estafador que nunca debió pisar Torreón. Llegó desde Paraguay y estuvo en Santos de 2022 a 2023, sólo participó en 15 encuentros y nunca convirtió un solo gol para la causa lagunera.

DIEGO MEDINA. Tristemente uno de los canteranos del equipo que desde su debut en 2019 no ha sido capaz de trascender, y solamente pasó fugazmente por el Tampico Madero cuando ese club también era propiedad de Orlegi. De ahí en más su nivel como volante ha sido magro e irregular, y ningún equipo se interesa por sus tristes servicios, de ahí que siga con el club hasta la fecha.

DUVAN VERGARA. Colombiano que venía a préstamo en 2023, desechado de los Tigres, en un año su desempeño fue precisamente de la Vergara.

EDUARDO PEREZ. Ni idea de que existía. Supuestamente es un delantero que llegó a Santos en 2022, y tras un año con el equipo su trayectoria se resume a la infame cantidad de 5 partidos, con cero goles en su cuenta deportiva, seguramente tuvo más ceros en su cuenta de nómina.

EMERSON RODRIGUEZ. Este espanto colombiano militó en Santos en 2023, lo único ofensivo seguramente fue su salario, ya que sólo corría sin sentido en las canchas. Venía a préstamo del Inter de Miami donde era compañero de Messi. Cuando el Santos quiso prolongar el contrato el muy infeliz pidió más dinero, cosa que obviamente la directiva macuarra no aceptó y regresó a Miami, donde tampoco lo querían tener. Vaya limosnero con garrote.

FELIX TORRES. Otro más a la larga lista de payasos sudacas que han venido a derrumbarse en Santos, este mediocampista tenía talento y comenzó con un paso bastante regular en el equipo en 2019. Sin embargo, el buen futbol se le acabó y ya para 2022 era un bulto más que se lesionaba hasta por que lo miraban feo. 
Resulta extraño cómo logró el club venderlo por una suma inflada al Corinthians de Brasil, que inicialmente retrasó el pago, por lo que la directiva marrana de Santos, ni tarda ni perezosa, hizo sus movidas legales para sacarle el dinero al club brasileño.

FRANCO PIZZICHILLO. Lateral derecho uruguayo que vino a pulir las bancas del TSM auspiciado por otro uruguayo miserable: el infeliz y pelón DT Pablo Repetto, que le reviente una hemorroide cada que respire.

GIBRAN LAJUD. Había demostrado cierto nivel en equipos de media tabla para abajo. Llegó a Santos en 2020 para servir como segundo portero, pero ni para eso le alcanza, ya que incluso está por debajo del canterano Polo Holguín. Desde hace un par de torneos Santos le busca acomodo en otros equipos, pero nadie lo quiere, asi que ahí lo tenemos también cobrando un salario que no merece.

JESUS OCEJO. Este delantero hermano ilegítimo de Leon Larregui es otro de esos canteranos que no ha logrado salir del club. Debutó en 2017 y sólo ha podido irse a préstamo en un par de ocasiones a... adivinaron: Tampico y Atlas, en los ya habituales movimientos de cascajo que hace Orlegi entre sus equipos. En 8 años ha contribuido con la fabulosa cantidad de 3 goles.

J.J. MACIAS. Una de las más infames contrataciones de todos los tiempos en la historia de Santos, fue un capricho del DT Nacho Ambriz, quien lo quería a como diera lugar liderando la delantera del equipo. El problema: este bulto lleva años con lesiones permanentes, aún así Santos lo compró a un precio insultante, sólo para que vinera a jugar un par de partidos y se volviera a incapacitar por otros 6 meses.

JUAN OTERO. Uno más a la larga lista de mediocres delanteros que vinieron a robar. Este colombiano mancilló la camisa albiverde de 2022 a 2023, periodo en el que se despachó con 4 miserables goles.

MANUEL BALDA. Otra chingadera sudamericana que nunca debió pisar México, aunque jamás pisó la cancha.

OSCAR MANZANAREZ. ¿Este quién era?

PEDRO AQUINO. Oootro de esos eternos lesionados. Alguna vez fue un férreo defensor en su natal Perú, acá en Santos se la vive en las lesiones.

RIVALDO LOZANO. Otro vividor que cobra salario gracias a los movimientos de cascajo de Orlegi. Estuvo en Santos de 2022 a 2023 como lateral y no traía nada.

SANTIAGO MUÑOZ. Sumen uno más a la de por sí larga lista de malos jugadores canteranos. Desde su debut en 2020 este "delantero" ha anotado en 5 miserables ocasiones.

SANTIAGO NUÑEZ. Aparte de irregular, este defensa central argentino gusta de patear las piernas contrarias en vez de el balón, probablemente será de los que más tarjetas rojas ha visto en la historia de Santos Laguna y ha causado varios penales que han costado puntos.

VLADIMIR LOROÑA. Ooootro eterno lesionado que nunca pudo despegar en Santos.

JERALDINO. Si en 2020 yo creía que la contratación más infame en la historia de Santos era el infeliz estafador de Bryan Rabello, pues resultó que hubo otro peor: el Enemigo del Gol, o el Alérgico del Gol, Ignacio Jeraldino llegó al Atlas luego de una interesante trayectoria en su natal Chile, sin embargo en todo 2020 el bulto miserable sólo anotó 3 goles para la causa atlista, así que pasó a ser otro movimiento de cascajo para Orlegi, que lo mandó a Santos Laguna en 2021, donde tras 3 años de impunidad se fue con un solo gol, que si mal no recuerdo, fue de penal.
Desconozco si Jeralbulto tiene algún padrino poderoso en Orlegi, o si se c0ge a alguien de ahí (o si se lo c0gen¡¡¡) pues a este jugador tan malo lo premiaron mandándolo al Sporting de Gijón, España, también propiedad de Orlegi, y donde se fue en cero goles.

No cabe duda que Jeraldino es el ejemplo paradigmático de la poca visión deportiva de Orglegi, y es el mayor estafador y ladrón que ha visto la afición lagunera, pero hey, así como Jeraldino superó a Rabello, quién sabe, tal vez en un futuro cercano la directiva miserable nos traiga a alguien todavía peor, considerando el gusto que tienen por contratar jugadores yonqueados, lesionados y vividores.

jueves, 31 de octubre de 2024

De letreros graciosos, imágenes extrañas, y fallos épicos. PARTE 150

Sesquicentésimo compilado de sandeces humanas. Hoy empezamos con las festividades de los que ya no están más entre los vivos:
Le yo cuando alguien habla de motos, y créanme que cuando digo que las motos son ataúdes con ruedas, lo hago con conocimiento de causa

Otro que está bien muerto es JFK, quien este mes cumple 61 años de haber sufrido la cargación payasiana aguda:
Otro muerto que ya no puede defenderse es Juan Ronaldo Raúl, quien si hubiera visto la segunda temporada de los Meprestas del Poder, se volvería a morir:

En cines nos llegaron películas tan desagradables como ver a la Cheinbaum sin maquillaje:

Como de costumbre, cerramos con una tanda de memes no relacionados:
Eh Salvatore!, tráele a este lector horrendo un par de papas con salsa!

sábado, 26 de octubre de 2024

La rivalidad Koch-Pasteur. Mas allá de Cazadores de Microbios

El siguiente es un ensayo que presenté hace un tiempo para una materia de Historia de la Medicina, y a propósito de la controversia que se desató en días pasados por lo de las batas, que a algunos de nosotros nos importa un comino, pues conviene recordar que la bata es un fómite, un vehículo inerte por el cual a menudo se propagan los gérmenes entre pacientes, por intermedio del personal de salud.

Sea como fuere el caso, esto me hizo recordar aquella etapa heroica de los cazadores de microbios, cuando el paradigma de la Medicina era que las enfermedades eran causadas por gérmenes, y en la que numerosas figuras dejaron su huella. Louis Pasteur y Robert Koch fueron dos de esas figuras, que para aquellos que se leyeron Cazadores de Microbios, de Paul de Kruif, tuvieron una amarga rivalidad.


La rivalidad Koch-Pasteur. Mas allá de Cazadores de Microbios

Cazadores de Microbios, del médico norteamericano Paul De Kruif, es sin lugar a dudas una de las publicaciones más influyentes en la historia de las Ciencias de la Salud, es un best seller y un must en la lectura de todo científico, una lectura que se puede hacer en la adolescencia debido a la fluidez natural y simpleza narrativa con la que De Kruif conduce los capítulos del libro.

No obstante, conviene señalar que estas mismas virtudes que nos ofrece el libro, también pueden ser dos puntos débiles para el lector crítico: De Kruif se toma algunas libertades creativas, en especial cuando construye las personalidades de los personajes históricos, lo que incluso llevó a que Ronald Ross, uno de los científicos retratados en el libro, descubridor del rol del mosquito en la transmisión del Plasmodium y que todavía vivía cuando Cazadores de Microbios vio la luz, protestó por la manera en que se le describió, y el capítulo de Ross no se publicó en Inglaterra, para evitar un conflicto legal.

En este sentido, hay dos grandes genios de la historia de la medicina cuyas personalidades fueron ampliamente romantizadas: el francés Louis Pasteur: el genio, perseverante, a quien si un experimento le salía bien rápidamente lo publicaba recibiendo amplia gloria, por el otro lado Robert Koch, alemán, odioso, antisocial, pero metódico y paciente. Paul de Kruif no solamente contrapone dos personalidades radicalmente distintas, sino que apenas nos atisba que se enfrentaron uno con el otro en busca de la máxima gloria científica.

Por cuanto hace a Pasteur, De Kruif lo describe como un genio innato que se guía por poco más que su instinto: sin tener más fundamento que una corazonada descubrió los gérmenes causantes de la fermentación del vino y la cerveza, para luego hacer una autopromoción desvergonzada de su éxito, incluso peca de soberbia al no aceptar las opiniones de quienes no compartían su punto de vista sobre sus hallazgos. 
Lo mismo puede decirse de sus famosos matraces con cuello de cisne, con los que finalmente rebatió la teoría de la Generación Espontánea, y qué decir del salto de fe que supuso la creación de las vacunas del carbunco y de la rabia, en esta última Pasteur no pudo aislar al microorganismo causante de una de las enfermedades más letales que ha enfrentado la humanidad, esto claro, fue porque se trata de un virus, que no sería descubierto sino hasta la llegada de la microscopía electrónica. 
Sin embargo, Pasteur confía en su instinto a pesar de no tener al germen. Para De Kruif Pasteur es el representante de una cacería de microbios realizada al azar y fundamentada en las corazonadas y la publicidad.

Tocante a Robert Koch, Paul de Kruif nos lo presenta como un hombre lógico, frío, retraído, cuando no malhumorado, ensimismado, y que sin embargo este mismo ensimismamiento lo lleva a repetir, una y otra vez, los experimentos que lo llevarán a descubrir el bacilo del carbunco y el de la tuberculosis, uno de los más difíciles de aislar. Pacientemente Koch repite las inoculaciones en animales, esta paciencia y monotonía le permite incluso detectar las potenciales fallas en sus estudios. 
Cuando Koch por fin presente sus resultados en público, estará seguro de que sus experimentos están bien hechos y tendrá argumentos para contestarle a aquellos que quieren rebatirle sus ideas, no por nada sus famosos cuatro postulados estuvieron vigentes por mucho tiempo, pues estaban respaldados por miles de repeticiones del mismo experimento. Koch representó, de acuerdo con De Kruif, el cazador de microbios verdaderamente científico, con la seguridad propia que sólo se puede obtener cuando se realiza un procedimiento de manera sistemática y estandarizada.

Lo que De Kruif no nos cuenta es la intensa y enconada rivalidad que tendrían luego Koch y Pasteur. La segunda mitad del siglo XIX, en la que la revolución de los microorganismos como causantes de enfermedad vivió su época de oro, fue un periodo en el que coexistieron grandes genios de la Medicina, como Semmelweiss, Virchow, Lister, Snow o Nightingale, por citar a unos pocos, quienes coincidieron en los numerosos congresos en los que presentaban sus trabajos, y Koch y Pasteur no fueron la excepción.

Fue a petición del propio Joseph Lister que Koch acudió a Londres, la cuna de la Salud Pública, en 1881, a presentar su trabajo en un método para tinción de bacterias, y para ese tiempo tanto Koch como Pasteur estaban en el inicio de sus carreras. El propio Pasteur también acudió al evento, presentando los resultados de su vacuna con bacilos atenuados de carbunco, y si bien en ese momento Pasteur elogió a Koch, lo cierto es que luego Koch y sus colaboradores publicaron un artículo criticando el método de trabajo de Pasteur, señalando que no había descubierto nada nuevo. Pasteur contestó al artículo al año siguiente en Ginebra, en un congreso al que Koch también asistió.

Aquí conviene señalar que lo que parece fue un simple error de traducción dio lugar a una amarga rivalidad con amplias consecuencias en la historia, la frase “recueil allemand” dicha por Pasteur, que significaría compilado o colección de trabajos alemanes, fue entendida como “orgueil allemand”: alemán orgulloso, algo que irritó a Koch causando una agresiva respuesta. El francés y el alemán aparte cargaban consigo sus nacionalismos, exacerbados por la memoria de la guerra franco-prusiana de la década anterior.

Pasteur, que aparte no entendió la respuesta de Koch, se sintió sorprendido, y a partir de ahí hubo una serie de criticas y descalificaciones mutuas en asuntos como el carbunco, la rabia, la tuberculosis y la calidad de la cerveza de cada país (mejorada por los métodos microbiológicos de ambos). 
Luego se enfocaron en el cólera, ambos investigaron la enfermedad por su cuenta, sin embargo, el victorioso fue Koch, con su metodología minuciosa de trabajo. Pasteur al verse superado decidió apostarle a la rabia, que sería una de sus más grandes hazañas. 
Solo en el ocaso de sus vidas se hicieron algunas concesiones: Pasteur reconoció que los métodos de trabajo de Koch eran superiores, mientras que Koch adoptó la metodología para crear la vacuna de la rabia desarrollada por Pasteur. Décadas después de que ambos murieran, los Institutos Koch y Pasteur han trabajado, tanto juntos como por separado, en la investigación de muchas enfermedades y medicamentos.

Pocas veces en la historia de las ciencias se vio una rivalidad tan enconada y a la vez tan productiva para la humanidad. Joseph Lister, en 1901, nos resume la importancia complementaria de ambos genios: los conocimientos acerca de la tuberculosis y la positiva perspectiva sobre la prevención de misma se debían a Robert Koch, por descubrir el agente causal de la tuberculosis, y a Louis Pasteur, por ser capaz de demostrar que el microorganismo causante no se generaba en el cuerpo de manera espontánea.

Paul de Kruif apenas nos dice un poco sobre la rivalidad de ambos héroes de la lucha contra los microorganismos patógenos, y romantizó sobre manera a los dos, atribuyéndoles pensamientos que nunca sabremos si tuvieron, o colocándoles frases que tal vez no hayan dicho. En su defensa debemos decir que Cazadores de Microbios sigue siendo un libro indispensable en la comunidad científica, y como curiosidad histórica, este ensayo se cierra señalando que Paul de Kruif sirvió en México, en la Expedición Punitiva contra Pancho Villa, en 1916, una década antes de crear su libro.


Bibliografía
1. The British Congress on Tuberculosis and the Public Weal. (1901). The Lancet, 158(4065), 215.
2. Chernin, E. (1988). Paul de Kruif’s Microbe Hunters and an Outraged Ronald Ross. Clinical Infectious Diseases, 10(3), 661–667.
3. Ullmann A (2007). Pasteur–Koch: Distinctive Ways of Thinking about Infectious Diseases. Linguistic misunderstandings along with genuine scientific differences over virulence and immunity drove the two geniuses apart. Microbe. Volume 2, Number 8. 383-387
4. Emerich JS, Richter C (2019). Paul de Kruif and Microbe Hunters. The American Association of Immunologists. January/February 2019, pages 20–23.
5. De Kruif P (1926). Los Cazadores de Microbios. Editorial Leyenda. México, D.F., 2005

miércoles, 23 de octubre de 2024

FELIZ DÍA DEL MÉDICO!!!

Como cada 23 de octubre, toca aquí celebrar nuestra autocomplacencia, porque somos la mejor profesión, la carrera más difícil, la mejor pagada y no sé que tantas cosas...
ah esa sí me la aplicaron
le yo
ya que me anexen ahí
le yo
uta, debí aplicarla