Nuevamente un viaje cósmico, pero sin coyotes que hablan.
Arrancamos recio, con esta tercia de tres imágenes tomadas hace una semana, se trata de uno de los ya rutinarios lanzamientos de cohetes Falcon-9 de SpaceX, la empresa propiedad de Elon Musk (Elon Mucs, para la marrana bigotona venezolana). Se trató de un envío de una cápsula Dragon-2 con suministros a la Estación Espacial Internacional (ISS).
Como de costumbre, los cohetes y sus etapas dejan tras de sí un brillante espectáculo, que ya casi no impresiona a nadie, los lanzamientos son tan frecuentes que tan solo esta semana se lanzaron otros 2 Falcon-9, y se espera lanzar otro esta misma noche.
Ahora una magistral fotografía del Señor de los Anillos: Saturno. Apreciamos la perspectiva desde la sonda espacial Cassini, que orbitó Saturno desde 2004 hasta 2017, ahí al margen de los anillos se puede ver tu casa, la Tierra, junto a la Luna.
Una más de Saturno, con esta gran mancha blanca, se trata de tormentas que aparecen cada dos o tres décadas en su hemisferio norte.
La Trompa del Elefante, una nebulosa identificada como IC-1396, se localiza en la constelación Cefeo, a 2400 años luz de nosotros.
Ahora ante nosotros el polo sur de Júpiter, sí, andamos viéndole debajo de las enaguas. Numerosas tormentas y ciclones sacuden constantemente al gigante gaseoso.
Salgamos de nuevo del vecindario, M27, mejor conocida como la Nebulosa de la Mancuerna, o de la Manzana, se ubica en la constelación Vulpecula, a 1250 años luz de nuestras cabezotas, en realidad es una neubulosa relativamente joven, pues se estima tiene apenas unos 4,000 años de existencia, y se estima que las nebulosas a menudo no sobrepasan los 50,000 años.
Olympus Mons, o simplemente Monte Olimpo, es la montaña más alta del Sistema Solar, se encuentra en Marte y se le estima unos 21 kilómetros de altura, más del doble que Cthulhu.
Neptuno, otro de los gigantes del Sistema Solar exterior que tiene complejas corrientes atmosféricas y tormentas, como ésta conocida como la Gran Mancha Negra, aquí en una foto de 1989.
Así se ve nuestra propia sede desde el espacio, concretamente estamos observando el punto más alto de México, el Pico de Orizaba, en la frontera de Veracruz y Puebla.
Beta Pictoris B, un exoplaneta descubierto en 2008, orbitando cerca del disco de acreción de la estrella Beta Pictoris, situada en la constelación Pictor. Si tuviéramos la capacidad de viajar a la velocidad de la luz, nos tomaría 63 años llegar ahí. Este tipo de imágenes se logra procesando y eliminando la luz de la estrella, poniendo de manifiesto el planeta.
Espectacular imagen del Sol, nuestro astro rey. con impresionantes detalles en su superficie, se ve incompleto puesto que la imagen se tomó durante un eclipse solar el 25 de octubre de 2022, hace 4 años.
Apenas un mes antes, en septiembre de 2022, se logró esta gran imagen de una erupción solar.
Nos vamos con esta imagen de otro exoplaneta: TRAPPIST-1 b, localizado a unos 40 años luz de nosotros en la constelación del Acuario, es un planeta con una masa ligeramente mayor a la de la Tierra, que sin embargo orbita a 0.01 UA de su estrella, esto es 100 veces más cerca que la Tierra del Sol, de ahí que también su año sea particularmente corto: 1.5 días.
TRAPPIST-1 b tiene ese nombre, no porque a su descubridor le gusten los trapitos o algo así, sino porque es el acrónimo de Transiting Planets and Planetesimals with a Small Telescope, o Pequeño Telescopio para Planetas y Planetesimales en Tránsito.
Más imágenes aquí:











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