lunes, 1 de septiembre de 2014

SMS Schleswig-Holstein

Hace poco menos de un mes se estaban conmemorando 100 años de la Primera Guerra Mundial (ver http://drsamuelbanda.blogspot.com/2014/07/100-anos-de-la-primera-guerra-mundial.html). Pues bien, el día de hoy, primero de septiembre, se están conmemorando 75 años del inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Fue un día como hoy, pero de 1939, cuando el viejo barco SMS Schleswig-Holstein, uno de los pocos que pudo conservar Alemania tras su derrota en la primera guerra, cañoneó la fortaleza de Westerplatte, en la ciudad libre de Danzig, que aunque gozaba de autonomía como ciudad-estado, se encontraba en una franja de territorio polaco que se le había quitado a Alemania, también como parte de las sanciones que se le impusieron luego de la Primera Guerra Mundial.

Y precisamente quiero abordar hoy la historia de este acorazado, uno de los pocos en el mundo que prestó servicio y sobrevivió a ambas guerras mundiales: el SMS Schleswig-Holstein.
El SMS Schleswig-Holstein fue uno de cinco acorazados de la clase Deutschland fabricado por la Kaiserliche Marine, o Marina Imperial Alemana, fueron los últimos pre-Dreadnought alemanes. Por “dreadnought” entiéndase la nueva clase de cruceros acorazados de combate blindados puestos en servicio en principio por la Royal Navy Británica, la eterna rival de la Marina Alemana, para ese entonces la clase Deutschland ya era obsoleta antes de entrar en servicio.

La embarcación empezó a ser construida el 18 de agosto de 1905 en los astilleros alemanes de Kiel, su casco de botó al mar el 17 de diciembre de 1906, su desplazamiento era de 14,218 toneladas y tenía una plana motriz de 19,000 caballos de vapor repartidos en cuatro calderas que alimentaban a tres hélices, que le permitían alcanzar los 19 nudos de velocidad, cifra que si bien era poco espectacular, si era algo respetable. En cuanto al equipamiento para la misión, el SMS Schleswig-Holstein poseía 4 cañones de 280 mm repartidos en 2 enormes torretas giratorias, una a cada extremo del barco, asimismo, tenía 14 cañones fijos de 170 mm y 20 cañones pivotantes de 88 mm, otra característica era n sus 4 tubos lanzatorpedos para proyectiles de 450 mm.
Parte del armamento del SMS Schleswig-Holstein: en primer plano la torreta con 2 cañones de 240 mm, arriba pueden verse los cañones de 88 mm
El SMS Schleswig-Holstein recibió este nombre en honor a una provincia alemana, entró en servicio el 6 de julio de 1908, un par de meses después se comisionó a todos los navíos de la clase Deutschland a formar parte de la II Escuadra de la Flota de Altamar.

El mar territorial del Reich Alemán era muy pequeño si se le comparaba con el mar del que disponía el Imperio Británico, ocurría por aquellos años que tanto alemanes como británicos se disputaban el control comercial de las rutas del Atlántico Norte, así que para ambos imperios resultaba importante entonces, tener una marina armada capaz de defender sus intereses marítimos, y aunque la Royal Navy era muy superior a la Kaiserliche Marine, ésta era una de las pocas fuerzas navales capaz de hacerle frente.

De 1908 a 1914 la II Escuadra estuvo haciendo maniobras diversas en el mar Báltico, así como en Noruega, además de un viaje de instrucción por el Atlántico Norte.

En junio de 1914 una crisis internacional estalló cuando el serbio Gavrilo Princip asesinó al Archiduque Francisco Fernando, heredero al trono del Imperio Austro-Húngaro, en la ciudad de Sarajevo, las negociaciones diplomáticas fallaron y la escalada bélica logró que se formaran diversos bloques de alianzas, la mayoría databan de décadas atrás, como la de Alemania con Austria-Hungría, a la que posteriormente se unió el Imperio Otomano, a este bando se le conoció como la Triple Alianza, o el bando de los imperios centrales, naturalmente el Imperio Británico se puso en el lado contrario junto a Francia, Bélgica, Serbia y Rusia, a este grupo se lo llamó la llamada Entente Cordiale, o simplemente los aliados, a los cuales se uniría Estados Unidos durante el último año de la guerra. 

Esta Gran Guerra, como se denominó inicialmente, estaba planificada para acabar ese mismo año, el optimismo no tenía precedentes en ninguno de los 2 lados, pero la guerra se extendió de una manera cruel, no solo en tiempo, sino también en espacio, sin embargo, la mayoría de las hostilidades estaban ocurriendo en tierra.

Por lo que hace al mar, teníamos a las 2 flotas más poderosas del mundo en bandos antagónicos, sin embargo, paradójicamente, casi no hubo batallas puramente navales, la estrategia británica pasó por bloquear a la flota alemana y así aislarla de todas las provisiones que llegaban por mar, la táctica alemana era tratar de burlar ese bloqueo y además destruir los mercantes británicos mediante sus poderosos submarinos. 

Los primeros meses de la guerra, el SMS Scleswig-Holstein los pasó vigilando la desembocadura del Río Elba, luego estuvo en Kiel, donde recibió mejoras en sus sistemas de defensa contra submarinos, los días 15 y 16 de diciembre toma parte como barco de apoyo durante el ataque a las costas inglesas en Scarborough, Hartlepool y Whitby, una pequeña fuerza británica apenas les trabó combate, pero el Almirante Friederich von Ingenohl, que se encontraba al mando del grupo, pensó que estaba ante el grueso de la Flota Británica y suspendió la misión.

Esta fue la principal conducta en ambas flotas durante la mayor parte de la guerra: la cautela. Los 2 bandos se respetaban y temían entre sí, y a menudo hicieron lo posible por evitar el combate, así que las acciones de superficie fueron pocas y de escaso impacto, solo hubo una gran batalla naval en el transcurso de toda la contienda, y hasta la fecha, esa es la mayor batalla naval de todos los tiempos: Jutlandia.

LA BATALLA DE JUTLANDIA.
Jutlandia es la península que alberga a la actual Dinamarca, entre ella e Inglaterra se encuentra el Mar del Norte, al que Alemania también tiene salida, y sería el sitio donde en mayo de 1916 las 2 flotas más poderosas del mundo planeaban asestar un golpe para acabar de una vez por todas con el problema que significaba la una para la otra.

Por aquellos días la Royal Navy era comandada por el Almirante Sir John Jellicoe, mientras que la Kaiserliche Marine estaba al mando del Almirante Reinhard Scheer. El plan de Scheer era tender una trampa atrayendo a una escuadra británica mediante otra escuadra alemana, para luego caerle encima con todo el grueso de su flota. Los británicos por su parte se enteraron del plan y toda su flota fue al encuentro.

El 31 de mayo por la tarde las 2 escuadras de avanzada se encontraron, la flota alemana llegó según el plan y atacó a los británicos, que en su huida se encontraron con su propia flota, fue así que la mayor batalla naval de la historia tuvo lugar de manera casi caótica.

El SMS Schleswig-Holstein por estar en la retaguardia poco pudo hacer, las malas condiciones climáticas nocturnas impidieron a sus navegantes distinguir las naves amigas de las enemigas, asi que no pudieron abrir fuego de manera eficiente, solo 20 salvas de 170 mm fueron disparadas, mientras que el barco únicamente recibió un impacto por babor, provocando 3 muertos.
La flota alemana pudo escapar pasando en medio de los británicos.
El SMS Schleswig-Holstein, escoltado por el SMS Hannover, en los días de la batalla de Jutlandia
Al final no hubo vencedores en Jutlandia, los británicos sufrieron más pérdidas materiales y bajas que los alemanes, pero estos tampoco se iban limpios, la historia juzga a esta batalla como un empate, la victoria tactica fue para los alemanes, que plantaron cara y salieron airosos ante un enemigo bastante superior, sin embargo, la victoria moral fue para los británicos, pues nunca más la marina alemana se iba a aventurar a buscar a la británica. Los barcos regresaron a la seguridad de sus puertos, el esfuerzo naval alemán se iba a centrar en los submarinos.

Así pues, el SMS Schleswig-Holstein se quedó en puerto en 1916, sirviendo como blanco de práctica para los submarinos alemanes, en 1917 volvió a vigilar la desembocadura del Río Elba y luego fue enviado al puerto de Kiel, donde se quedó parado hasta el final de la guerra, cuando Alemania firmó un armisticio con los aliados en noviembre de 1918.

Las condiciones impuestas a los alemanes tras la derrota fueron severas, entre muchas otras cosas, Alemania dejaba de ser un imperio para convertirse en república, la mayoría de su flota debía ser entregada a los británicos en la base de Scappa Flow, donde los marinos prefirieron hundir sus barcos antes que entregarlos a los ingleses, el SMS Schleswig-Holstein, por estar en puerto no fue parte de aquel sacrificio, y fue de los pocos cruceros de combate que pudo conservar la marina de la nueva republica alemana. Por cierto, Alemania era partida en 2, una franja de su terreno sirvió para que la recién creada Polonia pudiera tener salida al mar, en ese punto se estableció a Danzig como ciudad libre pero dentro de este nuevo territorio polaco.

Estas y otras condiciones nunca serian olvidadas por el desconocido cabo Hitler, uno de tantos anónimos que luchó en la Gran Guerra.

EL PERIODO DE ENTRE GUERRAS
Siendo uno de los 8 acorazados que se le permitía tener a Alemania, el SMS Schleswig-Holstein fue objeto de una profunda remodelación entre 1925 y 1926, se cambió la superestructura del barco por una más moderna y amplia, de sus tres chimeneas se conservaron 2, sus cañones de 170 mm fueron cambiados por otros de 150 mm aunque más efectivos, igualmente sus 4 tubos lanzatorpedos de 450 mm fueron sustituidos por unos de 500 mm. Con estas modificaciones, el SMS Schleswig-Holstein pasaba a ser el buque insignia de la nueva Reichsmarine alemana.
El SMS Schleswig-Holstein tras las remodelaciones de 1926, compárense estas imagenes con las de más arriba
Todavía en 1928 se hizo otra modernización donde el cambio más notable fue la adopción de unas chimeneas más grandes.
Mientras tanto, en Alemania las cosas iban cambiando, en 1933, en medio de una agitación política como nunca se había visto, Adolf Hitler se autonombró Führer de lo que ahora era el Tercer Reich alemán. Un plan de ampliación y rearme en todas las fuerzas armadas se llevó a cabo, incluyendo a la Reichsmarine, que en 1935 pasaba a llamarse Kriegsmarine (marina de guerra), con la construcción de barcos de guerra mucho más modernos y poderosos, el SMS Schleswig-Holstein estaba fuera de lugar, así que se le destinó como buque escuela en 1936.

Su armamento de 150 mm fue retirado, al igual que sus lanzatorpedos, parte de su maquinaria fue transformada para quemar aceite en vez de usar vapor. La nueva Alemania de Hitler empezaba además un ambicioso plan de mejora en las relaciones diplomáticas con varios países, y los viajes de este y otros buques escuela formarían parte de aquella doctrina de relaciones públicas del partido nazi.
El barco durante un viaje a los fiordos noruegos
Es destacable en viaje diplomático que realizó entre 1936 y 1937, partiendo de Alemania, el SMS Schleswig-Holstein visitó Brasil, Venezuela, Haití y Cuba en el continente americano. El motivo de este viaje a las costas de América radicaba en el hecho de que en buena parte de los países de esta región existían numerosas rencillas para con Gran Bretaña y Estados Unidos, así que se podía establecer alguna política de acercamiento con Alemania, en varios países había empresas y ciudadanos alemanes, además de que existían ya varias células pro-nazis.
Mapa del viaje de 1936-37 por América Latina
Otro viaje digno de mención fue a Vigo en España, donde la guerra civil aún estaba en curso, pero la zona de Vigo ya estaba en control del régimen de Francisco Franco, aliado y simpatizante del régimen fascista del Hitler. Como anécdota se puede señalar que los tripulantes del Schleswig-Holstein disputaron un partido de futbol con el Celta de Vigo, ganando los españoles 2 a 1, esto fue el 6 de noviembre de 1938.
En cierto modo estas misiones “de buena voluntad” eran una manera de establecer las piezas en el tablero de ajedrez llamado guerra, que Hitler ya tenía en mente. Nunca olvidó Hitler las pérdidas territoriales y económicas sufridas en la Primera Guerra Mundial, el momento de la retribución estaba cerca.

SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Así, esta política de diplomacia pasó a la agresividad en Europa, conquistando Hitler amplios territorios sin oposición del resto del mundo, entonces el Führer volteó a Danzig y la franja territorial cedida a los polacos, era hora de recuperar el antiguo territorio alemán.

El SMS Schleswig-Holstein, al mando del Capt. Gustav Kleikamp, fue desplazado a la ciudad de Danzig, puerto que servía como salida al mar de los polacos, y donde se encontraba la fortaleza de Westerplatte, el propósito oficial era hacer un homenaje a los caídos del barco alemán Magdeburg, que fue hundido por 2 cruceros rusos el 26 de agosto de 1914, durante los primeros días de la Primera Guerra Mundial, su tripulación estaba enterrada en esa ciudad.

Las órdenes, sin embargo, eran otras.

Aunque ya no poseía la mayoría de su armamento, aun conservaba sus 4 cañones de 280 mm en sendas torretas, fueron éstas las que a las 0447 hora local de un día como hoy, 1 de septiembre, pero de 1939, hicieron los que se consideran los primeros tiros de la Segunda Guerra Mundial, el SMS Schleswig-Holstein castigó severamente las defensas de la fortaleza de Westerplatte, los polacos que la ocupaban resistieron heroicamente durante 7 largos días hasta el día 8 de septiembre, cuando el Mayor Sucharski, que estaba al mando de la fortaleza de Westerplatte, rindió la posicion ante los invasores. Como una muestra de honor y respeto, se le permitió conservar su espada al ser tomado prisionero, una muestra de respeto que no se volvería a repetir por parte de los nazis.

Posteriormente el barco participa en los ataques a Gdynia, Kepa Oksywska y Hel, todas en territorio polaco.
Los primeros disparos de la Segunda Guerra Mundial, justo hace 75 años
Tras aquella victoria, los alemanes se centraron en conquistar Dinamarca, en la península de Jutlandia, y justo al norte de Alemania, esto fue en abril de 1940, el SMS Schleswig-Holstein fue parte del componente naval de invasión tanto en Dinamarca como posteriormente en Noruega, luego volvió a sus labores de entrenamiento hasta 1944.

Para aquel entonces el curso de la guerra había cambiado, y eran los alemanes quienes estaban perdiendo la misma, se debía disponer de cuantos recursos se pudiera, el SMS Schleswig-Holstein fue asignado al puerto de Gothenhafen (Gdynia) como parte de las defensas antiaéreas, sin embargo, la Royal Air Force británica lo bombardeó y dañó en diciembre de 1944, un segundo ataque de la aviación británica ocurre en marzo de 1945, dejándolo fuera de combate y parcialmente sumergido, aunque su armamento estaba operacional, un incendio posterior acabó con sus cañones, y la tripulación fue enviada a Marienburg para contribuir en la defensa terrestre ante el ahora imparable y temible Ejército Rojo.
El SMS Schleswig-Holstein dañado y semisumergido en 1944
La Unión Soviética estaba empujando a los alemanes dentro de su propio territorio, el Ejército Rojo era despiadado, cruel, sanguinario e increíblemente numeroso. Marienburg cayó, pero antes de que los soviéticos pudieran poner sus manos en el Schleswig-Holstein, su tripulación terminó de hundirlo.

En mayo de 1945 la Segunda Guerra Mundial llegó a su fin en Europa, con la práctica aniquilación de la Alemania nazi y la muerte de sus principales líderes, incluyendo a Hitler. Todo el terreno de Europa Oriental que el una vez cabo Hitler ambicionó, era ahora “propiedad” de Iosif Stalin y su poderosa Unión Soviética.

ULTIMOS AÑOS
Los soviéticos reflotaron el Schleswig-Holstein ese mismo año, lo renombraron “Borodino” y lo llevaron al puerto de Tallin (actual Estonia), posiblemente más por el impacto publicitario que por la utilidad real que pudiera tener el barco, allí permaneció en malas condiciones hasta 1948, cuando fue remolcado al mar Báltico, frente a las costas de la isla finlandesa de Osmussaar, para servir como blanco de artillería de la Marina Soviética, y finalmente se hundió en 1966.
En malas condiciones y en proceso de desguace en 1947
El sitio se puede visitar y en 2006 fue declarado patrimonio histórico por el Consejo de Herencia Nacional de Estonia, una de las naciones surgidas tras la caída de la Unión Soviética.

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