lunes, 8 de septiembre de 2014

Mi experiencia en el Chepe

Pues bueno, luego de un año de auténtica friega y trabajar fuera de horario, por fin tuve unas merecidas vacaciones, y decidí realizar el recorrido en el Chepe, el ferrocarril Chihuahua-Pacífico, que por ahora, es el único ferrocarril que brinda servicio de pasaje regular en México, aunque obviamente, también es un recorrido turístico. Se lo ha catalogado como uno de los 10 recorridos más espectaculares por tren en el mundo, pues el Chepe atraviesa la Sierra Madre Occidental, ofreciendo paisajes impresionantes, aquí voy a narrar mi experiencia a bordo.

Terminado en 1961, cubre la ruta desde Ojinaga hasta Los Mochis, sin embargo, el único tramo donde funciona el servicio de pasaje es Chihuahua-Los Mochis, opción que mucha gente utiliza, no solamente por la comunicación con poblaciones que de otro modo estarían aisladas, sino que además no existe vía de comunicación directa entre ambas ciudades excepto el avión, por carretera hay de 2 sopas, ir por Agua Prieta, Sonora, y seguirse por Hermosillo (un tramo que recorrí alguna vez) en este caso la carretera está sujeta a las condiciones climáticas y en invierno puede cerrarse por días enteros, supone unas 20 horas de camino, rodeando la Sierra Madre Occidental por varios miles de kilómetros. La segunda opcion es aún más larga, e implica ir al sur hasta Durango y de ahí hacia Mazatlan, para luego llegar a Los Mochis, supone más de un día entero de viaje, por estas razones, el Chepe, con 15 horas de recorrido, sigue siendo una alternativa, aunque no muy barata, para viajar.

Reservar en el Chepe aparenta ser algo sencillo pero no lo es tanto: su pagina web nos remite, al igual que su pagina de Facebook, a una serie de números telefónicos, y tras mucha paciencia, nos contestará uno de los encargados de ventas que sin embargo, nos remite de manera algo cortante al e-mail para reservaciones (pudieron haber puesto la dirección de correo electrónico desde un inicio y no que nos hagan batallar). Sólo se puede reservar en la Primera Express, la clase económica, a mitad de precio, no se reserva, se debe comprar el boleto en la terminal misma, además de que solo sale 3 veces por semana, mientras que el tren de Primera clase sale diariamente a las 6:00 AM tanto de los Mochis como de Chihuahua.

Pues bien, luego de estas peripecias que me parecen un punto negativo, conseguimos lugar en el carro.

La primera parte del recorrido es ir desde nuestra locación a Chihuahua, para lo cual reservo en la linea más barata que encuentro a disposicion en internet: Estrella Blanca con su línea Norte de Sonora, que cubre la ruta México-Tijuana, una de las más largas del país, normalmente se hace por Guadalajara, pero por alguna razón esta ruta cubre el centro del país, curiosamente no hay "regreso", no hay Tijuana-Mexico por Norte de Sonora que pase por aquí, deduzco que el autobús regresa por el Pacífico.
Norte de Sonora, también conocido como "muerte de sonora" por algunos usuarios, es una línea económica, uno de esos "guajoloteros" que se va parando en cuanto ranchito encuentra, debe ser un martirio si alguien decide irse del D.F. hasta Tijuana en esta línea.
Se llega el día, presento mi reservación en la terminal de autobuses, el encargado, muy amable, explica que el autobús es de paso y puede venir bastante retrasado, cosa que de antemano ya esperaba. Y así tras 2 horas de espera, llega este autobus modelo Man Lion´s Mex de Muerte de Sonora, un autobús fabricado por una empresa brasileña, pero de marca alemana, y exclusivo para México... bendita globalización.
El chofer se extraña cuando presento el comprobante impreso de mi reservacion por internet, no está familiarizado y va a pedir consejo con el personal de la central, veo que no respetan el asiento que reservé en el sistema, los choferes disponen de una tarjeta con los números de asiento, y a todos los pasajeros los ponen donde se les antoje.
Aunque "guajolotero" el autobus solo hace una escala en mi breve recorrido, asi que por ese lado, no me resultó tan insufrible como a cualquier otra persona que viaje más tiempo en el autobús, además son 200 pesos ahorrados... no obstante mi recomendación: evite en medida de lo posible viajar en esta línea.

Unos días de estancia en Chihuahua me permiten conocer la ciudad, vagar por aquí y por allá, visitar algunos sitios culturales e históricos, y también uno de mis movimientos es localizar la estación de ferrocarril, aquí 2 fotos de ella:
Chihuahua es una ciudad bastante limpia y muy tranquila, obvio es que no visité la periferia ni los barrios bajos de la ciudad, también puede uno encontrarse muchos otros turistas nacionales y extranjeros, algunos de los cuales me toman por lugareño.
Un día antes me presento a pagar mi boleto, aunque hay varias opciones de pago, prefiero presentarme personalmente y realizar el pago en efectivo, ahi puedo ver que no existe un sistema de reservaciones, ni nada por el estilo, un papel con los números de asiento es lo que se tiene, corroboro que mi nombre viene anotado en el asiento y vagón que me señalaron, y a diferencia de lo que pasa con el autobús, aquí si respetan el asiento asignado.
Llega el día, son las 5:30 AM (no resiento tanto la hora debido a que mi "hora local" es otra), y por fin, luego de 20 años, vuelvo a subir a un tren.
Aspecto del interior, ese día el tren solo llevaba 2 carros de Primera Express, aunque segun me platicaron, no hay mucha diferencia entre este carro y uno del servicio Económico. El espacio entre asientos es muy cómodo.
La mayor diferencia es que en Primera Express se puede acceder al carro comedor, para tomar el desayuno y la comida, asi como un area de bar donde pueden ingerirse bebidas alcoholicas y ciertos licores. Aunque eso sí, todo cuesta.
Prácticamente desde nuestra salida, el portero muy amable nos explica algunos de los procedimientos y reglas a bordo, verifica nuestros boletos y asientos, nos explica que si en algun punto van a bajar y reabrodar el tren posteriormente (existen paquetes turisticos en algunos sitios), el numero de su asiento va a ser cambiado en su segundo ingreso al tren. No está permitido fumar al interior del carro, aunque se puede hacer en el vestíbulo de los vagones, ahí podemos estar el tiempo que deseemos y tomar fotos.
El acceso a la locomotora está prohibido, así como a la parte trasera del tren.
La primera parada en Cuauhtemoc, aunque hay algunas pendientes, el terreno es relativamente plano y muy verde, se sirve el desayuno.
Aquí el vestíbulo del carro.
La siguiente escala es Creel, Chihuahua, un destino turístico muy socorrido por visitantes extranjeros, de hecho aquí abordan algunos norteamericanos, japoneses e italianos, cuando estos ultimos piden se les respete su asiento original, uno de los porteros se desentiende y se limita a asignarles otros de una maneral algo cortante. Punto negativo, creo que en ese aspecto hay que mejorar la atencion al cliente y tal vez que los porteros se manejen al menos en ingles como segundo idioma.
A partir de Creel empiezan a apreciarse paisajes bastante interesantes, empiezan los ascensos y los tuneles.
Las curvas pronunciadas nos permiten hacer tomas como ésta
Conforme avanzamos dentro de la Sierra Madre Occidental empiezan a verse algunas elevaciones empinadas, comienzan los túneles, puentes y curvas, sin embargo, la ladera oriental de la Sierra Madre es poco pronunciada y los ascensos son suaves.
El lazo, en esta estructura la vía pasa sobre sí misma, al estilo de las caricaturas, donde vemos pasar el tren por un lado, luego atraviesa un túnel y sale por el otro lado de la montaña.
Llegamos a Estación Divisadero, es el único punto donde todos los pasajeros pueden bajar a admirar la belleza de la Barranca del Cobre, en la foto la locomotora 2023, responsable de cargar con el resto de vagones.
 Aquí tenemos el aspecto exterior del carro comedor, al fondo los 2 carros de Primera Express.
Aspecto general del mirador a la Barranca del Cobre
Bueno, la cámara no dio para más, y tuve que hacer la toma de toda la barranca en 3 fotos, sin suda un paisaje espectacular, lo hace a uno pensar en la insignificancia del hombre frente a la montaña, y a su vez la tenacidad del ser humano para vencerla. Por cierto que en Barranca del Cobre se pueden hacer paseos, tirolesa, teleferico y otras muchas actividades ecoturísticas.

Si se pensaba que esto era todo, en realidad es aquí donde comienza así la parte mas vertiginosa y espectacular del recorrido, numerosos cañones y barrancos, las enormes montañas flanquean nuestro carro, y no alcanzamos a ver la cima de esos peñascos. Tambien junto a nosotros encontramos numerosos pueblitos enclavados en las laderas o mesetas serranas, muchos de ellos tienen aún el casco de lo que fue la estacion de ferrocarril, pero hay otros sitios donde solo las ruinas quedan, cuando a finales del siglo pasado se privatizó el ferrocarril, numerosos pueblos quedaron permanentemente incomunicados, condenados a involucionar al perder su modus vivendi. Supongo que nada habrá tenido que ver que el entonces Presidente Zedillo tuviera acciones en la Kansas City Southern de México, que se quedó con la concesión de varias vías, el Chepe quedó en manos de Ferromex.

Asi pues, el ferrocarril se les ha negado a muchos habitantes, porque no pueden pagarlo. No obstante durante mi recorrido hubo algo positivo, viajaban algunos directivos de Ferromex y bajaron en un pueblito en medio de la nada, luego el portero comentaría que estaban ahí para renovar un antiguo programa estatal donde los habitantes inscritos pagaban 200 pesos de pasaje, un subsidio que la empresa iba a retomar.

Mientras tanto, seguimos con los grandes paisajes, como este enorme risco, lo que parecen pequeños arbustos allá en la cima, son en realidad enormes arboles frondosos.
Una más pero ahora viendo hacia abajo, allá al fondo yacen enormes arboles, tomada desde el vestibulo del carro, en ese momento dio una sacudida... hasta sentí la mano del payaso a punto de cargarme.
Pasando por un túnel, 86 de ellos se encuentran en el recorrido, el mas largo mide casi 3 kilometros.
Uno de los puntos más espectaculares está en Estacion Témoris, aqui, sobre una ladera empinada, emerge el tren desde un tunel abrazando el desfiladero, para entrar a otro tunel y salir más abajo y el la direccion contraria, luego volvemos a pasar de regreso, 3 vueltas en el mismo sitio, desde ahí se tiene una gran vista de la Cascada Velo de la Novia. Los pasajeros nos amontonamos para lograr la mejor toma al pasar frente a ella, y por lo visto salí victorioso:
Cascade Velo de la Novia, Témoris, Chih.
Más allá continua el vertiginoso descenso entre escarpadas montañas, como aquellas al fondo, que estimo tendrán unos 1000 metros de altura, y marcan el límite entre Chihuahua y Sinaloa, ante nosotros se abre la presa Luis Donaldo Colosio, enclavada en los limites estatales, y a la cual llegan numerosas corrientes.
De aquella presa surge el río El Fuerte, el Chepe lo cruza sobre un espectacular puente de 120 mts de altura, y marca el fin, hemos abandonado la Sierra Madre Occidental, y hemos entrado a los fértiles valles y planicies de El Fuerte y San Blas, en Sinaloa, nos espera un recorrido plano hasta llegar a Los Mochis, donde dan las 9 de la noche: 15 horas de un recorrido majestuoso e impresionante.
Por cierto que varias veces durante el trayecto los porteros pasan vendiendo souvenirs: camisetas, gorras, plumas, tazas, etc. Normalmente no soy afecto a comprar recuerdos, pero no puedo evitar adquirir esta memoria USB con forma de carro. El portero dice que apenas las acaban de sacar a la venta, así que debo ser de los primeros en tener una de éstas.

Sin duda, el recorrido del Chepe es algo que todo mexicano debe hacer al menos una vez en su vida, la mejor temporada es despues de lluvias, cuando se puede apreciar la montaña en todo su esplendor, en periodos vacacionales el tren va a reventar, mientras que el resto del año suele ir semivacío.

La estadía en Los Mochis es breve puesto que de inmediato salimos a la terminal de autobuses, curiosamente, los taxis de esta área de la ciudad son vans, y somos varios, entre nacionales y extranjeros, los que abordamos el vehículo a la terminal. Todos los choferes dan por sentado que cuando decimos "terminal" o "central" de autobuses, nos referimos a la terminal de TAP, Transportes y Autobuses del Pacífico, puesto que no existe una central de autobuses como las que acostumbramos en la mayor parte del país, sino que cada empresa tiene su propia terminal.

He aquí una grata sorpresa y es que, el servicio de TAP, aun el más básico, cuenta con amenidades propias de un servicio tipo plus: con 8 canales de audio individual (incluyendo el de la película), varios de ellos con puro y maravilloso rock, otros con musica para dormir, considerando que abordamos una corrida nocturna, internet wi-fi, y lo que mas agradezco, unos audífonos tipo diadema que proporcionan un audio de gran calidad, contrario por ejemplo a lo que ofrecen muchos servicios ejecutivos, donde los audífonos son desechables de tipo "chicharo" con mala calidad.
Como no me gustan los horarios que me ofecieron en taquilla, opto por la ultima corrida del día, que me deja a buena hora en Mazatlan, y extrañamente me sale mucho más barato de lo que se anuncia: como unos 120 pesos más barato, supongo que había alguna promocion al pagar con tarjeta o algo así, por cierto, en ese sentido, el único punto malo con TAP es que al parecer no aceptan Visa, como le pasó a una ciudadana norteamericana que también procedía del Chepe, y no disponía de efectivo para realizar el pago.

Así pues, tomamos el TAP, unas breves escalas en Guamuchil y Guasave, además de Culiacán donde la lluvia torrencial baña el autobus (por aquellos días una tormenta tropical azotaba el Pacífico, o algo así), pero llegamos con precisión de reloj suizo a Mazatlan.
Sin lugar a dudas recomiendo a TAP para viajar en la zona del Pacífico.

Otra estancia agradable en el puerto, y dado que ya disponemos de poco tiempo para volver a la chamba, regreso a la Comarca Lagunera. En esta ocasión abordo una de mis líneas predilectas: Ave Senda Ejecutiva (esos autobuses morados que cambian de color).

Volvemos a cruzar la Sierra Madre Occidental pero ahora por la super-carretera Durango-Mazatlan, magna obra que también tiene sus paisajes desafiantes y vistas mareadoras, como muestro en estas fotos, el detalle: que al haber sido una obra en la que los tiempos políticos se impusieron sobre los tiempos de planeación, hay sitios donde se ve lo hechizo de la carretera: tuneles inacabados, con filtraciones de agua, baches, derrumbes y marcas de construccion, y en el viaducto del Puente Baluarte del lado Sinaloa ya hay algunas grietas.
Puente Carrizo, originalmente un puente con vigas en voladizo (como se puede ver al salir del tunel), tuvo que ser rediseñado sobre la marcha y se convirtió en un puente colgante, muestra de la premura y mala planeacion, pero tambien del ingenio mexicano.
Puente Baluarte
Las lluvias en el corazón de la Sierra Madre, se agradece la precaución del conductor del autobús, tanto por seguridad como para lograr la foto.
Por cierto que también a mi regreso, puedo ver las rampas, túneles y rieles abandonados, de lo que iba a ser el ferrocarril Durango-Mazatlan, y no puedo mas que hacerme la pregunta de qué habría sido si ese ferrocarril se hubiera terminado... probablemente tendríamos otro tren igual de espectacular que el Chepe.

2 comentarios:

  1. Leí con mucho interés su blog sobre la travesía en el Chepe; me ha tocadoviajar en ese ferrocarril varias veces (mi familia es de Témoris) y aún cuarenta años después de mi primer viaje me sigue impresionando. Como soy pata de perro, también he recorrido por carretera los tramos que usted menciona; el viaje hacia Janos-agua Prieta-Hermosillo y Mochis; así como la travesía en la Durango-Mazatlán (aquí tuve la fortuna de hacerla en la antigua carretera y en la autopista nueva) y si, es muy tedioso sobre todo si está uno dando una vuelta; hay una ruta un poco más corta, si sale de Teorreón; y es ir de chihuahua a Hermosillo por la federal 16; unas 12 horas de Chihuahua a Hermosillo; y esta en proceso de construcción, la carretera Chihuahua-Los Mochis, que ojalá ayude a mejorar las condiciones de comunicación en la zona serrana.

    como comentario final, les he comentado a varios conocidos que la nueva durango-Mazatlán es como el chepe, peor por carretera, con los paisajes impresionandes de la Sierra Madre, con los túneles y puentes, aunque claro, en menor cantidad.

    Saludos cordiales, y esperamos que vuelva pronto a viajar en el Chepe.

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  2. Hola, esta genial la reseña, me sera de mucha utilidad al momento de viajar. Quisiera preguntar algo muy tonto quiza, pero me es de mucha utilidad por el tipo de trabajo que tengo. Es mas que obvio que dentro del tren no hay servicio de wifi, pero en toda la travesia ¿hay señal telcel? ¿O solamente se puede estar comunicado cada vez que el tren arriva a otra estacion? Saludos

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