domingo, 17 de marzo de 2013

El Banco de México vende parte de sus reservas de oro

El día de ayer, en mi rutina de leer las noticias, encontré esta columna que en verdad se me hizo interesante, y sin embargo, a la noticia en cuestión no se le ha dado la más mínima cobertura por parte de los medios masivos de comunicación, siendo que a todos mexicanos nos debe de importar un asunto como este.

No sé mucho de economía, pero hasta donde entiendo en la materia, para que nuestro dinero tenga validez y estabilidad, es necesario contar con un respaldo, esto es especialmente cierto para los billetes, puesto que el papel vale sólo eso, papel, para que tengan valor deben de contar con un respaldo en metal, y es aquí donde entran las reservas de oro.

Me tomo la libertad de reproducir aquí la columna de Guillermo Barba, que apareció el día de ayer 16 de marzo en el siguiente enlace: http://www.info7.com.mx/editorial.php?id=2762, como ya lo mencioné con fines de divulgación de las irregularidades que ocurren en la sede del poder económico mexicano, remarcaré algunas cosas que me parecen de interés, pero recomiendo leer la columna completa:


Banxico compra 'oro' papel; vende su oro físico
Por Guillermo Barba
Info7.com.mx

Este blog ha dado seguimiento puntual al tema de las reservas del Banco de México (Banxico), desde que éste saltó en 2011 a la escena de los bancos centrales que han adquirido importantes cantidades de oro para diversificarlas. Esto ha sido así cuando menos desde 2009, en que dichas instituciones se convirtieron en compradoras netas del metal.

Así las cosas, hace dos años Banxico compró 100 toneladas de oro, y en 2012, agregó 20 toneladas más. En febrero pasado, su tenencia total ascendió a 124.5 toneladas, equivalentes apenas al 4% del total de nuestras reservas internacionales.
Sin embargo, esta posición se ha visto reducida en los últimos meses, pues de forma inexplicable nuestro banco central ha vendido lenta, pero consistentemente, parte de su oro durante al menos nueve meses consecutivos (mayo de 2012 a enero de 2013).

Esta equivocada decisión es agravada por el hecho de que el oro vendido, es de los pocos lingotes físicos que México tenía en su poder, es decir, en arcas localizadas en territorio nacional.
Esto lo reconoce el propio Banxico en su oficio REF.:I22.11.2013, de fecha 4 de marzo y firmado por Sergio Zambrano Herrera, titular de la Unidad de Enlace, mismo que fue enviado a este periodista como respuesta a una Solicitud de Información efectuada con base en la Ley Federal de Transparencia.
La pregunta que se hizo, demandó saber en qué ciudades se encontraban físicamente las onzas áureas enajenadas desde mayo.

Banxico ha contestado que “El 100% de las ventas de oro fino realizadas en el periodo que comprende de mayo de 2012 a diciembre de 2012 se realizaron dentro del territorio de los Estados Unidos Mexicanos.”
Debemos agregar que según su propio Reporte sobre las Reservas Internacionales y la Liquidez en Moneda Extranjera, en enero se enajenaron 4 mil onzas más, que podemos estar seguros también se ubicaban en el país. De este modo, la liquidación de oro físico nacional es ya de más de una tonelada.
Esta información nos permite saber que en cuestión de meses, Banco de México dejó ir alrededor de 36 mil onzas, casi la quinta parte (18.5%) de las 194,539 que se encontraban en el país hasta abril de 2012, según sus propias cifras.
Dicho de otro modo, se dedicó a comprar “oro” papel, y a vender el poco oro físico que tenía. ¿Quién y por qué lo decidió así? Es todavía una pregunta sin respuesta.

Cabe recordar que las 120 toneladas compradas los últimos dos años, fueron adquiridas 100% en forma imaginaria, es decir, que se pagó por ellas pero nunca se tomó posesión de los lingotes. La propiedad, queda así en una promesa plasmada en papel, y Banco de México confía en que estén bien cuidadas en manos ajenas.

Según ahora sabemos, la propia Auditoría Superior de la Federación (ASF) dio a conocer que el Instituto Central ni siquiera se tomó la molestia de revisar si ese oro existía, y que se supone está resguardado en bóvedas londinenses del Banco de Inglaterra.
En este sentido, Banxico también nos ha confirmado por escrito, a través del oficio REF.:I22.10.2013, que no cuenta siquiera con una lista que contenga los números de serie de los lingotes que se supone le pertenecen, ni conoce cuántos adquirió, pero se auto consuela: “Lo anterior es una práctica común en los mercados internacionales. Por este motivo, Banco de México no tiene contemplado solicitar la lista que señala en su pregunta.” Su confianza o “entreguismo”, es total.

No obstante, de nuevo en este blog hacemos un fuerte llamado de atención para que nuestro país, en ejercicio de su soberanía, demande la repatriación del poco oro que le pertenece y que está en manos inglesas.
Asimismo, para que se detenga la venta de nuestras tenencias soberanas del metal, y se aprovechen los actuales precios de oportunidad de compra para reforzar el bajo calibre de nuestro escudo áureo. La impresión monetaria (QE) de los bancos centrales no se detendrá en el planeta, por lo que esta corrección no durará para siempre.
Banxico lo sabe, y por eso, apenas decidió entrar a su manera a la “guerra de divisas” recortando su tasa clave de interés de 4.5 a 4%.
México vive una etapa de profundas reformas y transformaciones que sin duda, alientan el optimismo de que las cosas en el futuro serán mejores en temas como el crecimiento económico y la sustentabilidad fiscal. Ahora hasta la calificadora Standard & Poor’s ha revisado la perspectiva de nuestras calificaciones soberanas de largo plazo de “estable” a “positiva”.
Pese a ello, no podemos creer que seremos inmunes a la gran crisis que vendrá después de esta fingida calma de la recuperación económica mundial, y en ello el oro habrá de jugar un rol preponderante. Ojalá Agustin Carstens, así lo entienda.

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