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sábado, 24 de enero de 2026

Cuando el Concorde se vistió de Pepsi

Posiblemente el mejor momento de la conocida marca Pepsi, en términos de impacto en la cultura pop, fue en la segunda mitad de los 90's, con un cambio de imagen, la inminencia de la Copa Mundial de Francia 1998, y el respaldo de numerosas figuras musicales y del deporte a sus campañas.

Pero sin duda, el pináculo de la publicidad de Pepsi por aquellos días debe ser, sin duda, el extravagante gasto que hicieron pintando un avión supersónico Concorde en 1996 con los colores de la marca.
El avión en cuestión, propiedad de Air France, estaba en servicio desde 1978, su matrícula era F-BTSD, a principios del año Pepsi y Air France llegaron a un acuerdo por el cual el aparato fue pintado casi en su totalidad en azul con los nuevos logos de Pepsi, el esquema era temporal.

Así, en un periodo de un par de semanas entre abril y mayo de 1996 el F-BTSD realizó 16 vuelos supersónicos promocionando la marca de refresco. Ya por ese entonces el Concorde estaba limitado a volar en supersónico solamente sobre los océanos para evitar el impacto de la onda de choque (el famoso boom) sobre áreas pobladas, tanto Air France como British Airways operaban el aparato entre Nueva York y sus respectivas capitales.


No obstante, el corte de pintura de Pepsi tuvo sus contras. Los Concorde estaban todos pintados de blanco por una razón: en vuelo supersónico, que normalmente se hacía a Mach 2.04, la superficie del avión llegaba a calentarse con la fricción del aire alcanzando varios cientos de grados e incluso el avión se dilataba en varios centímetros. Por estos motivos el color blanco, que refleja el calor, era más que necesario.

El color azul le pasó factura al performance del avión, que no podía volar en supersónico por periodos de más de 20 minutos a Mach 2 y por lo regular limitándose a Mach 1.7, lo que seguramente decepcionó a más de un pasajero, al aumentar la duración del vuelo trasatlántico, si bien posiblemente no fuera más que en varios minutos, obviamente aún mucho más corto que en los vuelos en aviones convencionales.

Toda esa charada le costó a Pepsi 500 MDD, una cifra que la empresa sin dudas podía permitirse pagar.

Hace 3 días se conmemoró el 50 aniversario de los vuelos supersónicos de pasajeros, sin tener hoy a día un reemplazo. Los Concorde dijeron adiós en 2003, el accidente de 2000 y la crisis por los atentados del 11 de septiembre de 2001 sellaron su destino. Mientras tanto, sólo podemos ahora disfrutar de las fotografías de aquel entonces, cuando un Concorde publicitaba a Pepsi.

Fotos con créditos a los autores.
Híjole, la neta, y con todo el dolor de un fan de la aviación, me quedo con Coca

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