El otro día me apareció un post de Facebook donde la gente estaba rememorando algunas de las contrataciones más random en la historia del futbol mexicano, y me vino a la mente aquel extraño experimento del Puebla en 1998, cuando de la nada cambió en su totalidad la plantilla de extranjeros, 5 eran en aquel entonces los permitidos, por futbolistas de la extinta Yugoslavia.
| El Pueblota de 1998 |
Por aquellos días, y para variar, el Puebla atravesaba por la enésima crisis económica y deportiva, ya de por sí casi siempre ha sido una franquicia con presupuestos modestos y acostumbrada a la mitad inferior de la tabla. Ese año, al concluir el torneo Verano 98, la franquicia fue adquirida por el Ingeniero Francisco Bernad Cid, pero no en su totalidad ya que el dueño anterior, un tal José Abed, se quedó con las cartas de algunos de los jugadores extranjeros, impidiendo su contratación por la nueva administración.
| Raúl Cádernas |
Bastiones e históricos del equipo, como el portero uruguayo Gerardo Rabajda y el delantero español Carlos Muñoz, debieron cambiar de aires. Otros fueron separados del plantel por el técnico Raúl Cárdenas quien, arropado por el nuevo dueño, dio un manotazo de autoridad expulsando a jugadores que consideraba problemáticos. El resultado es que el Puebla se quedó sin sus cinco extranjeros y sin algunos de sus jugadores más destacados.
Se acababa de terminar el mundial de Francia, contienda donde la sorpresa la dio la selección nacional de Croacia, joven nación nacida a partir de la desintegración de Yugoslavia, y llegó nada menos que al tercer lugar del certamen, habiendo dejado en el camino a las mismísimas selecciones alemana y holandesa.
Para poner un poco en contexto, Yugoslavia tuvo un sangriento proceso de disolución que empezó con la muerte de su líder, el General Tito, en 1980. Las tensiones raciales y nacionalistas entre los diversos pueblos eslavos desembocaron en las guerras balcánicas, dando lugar a la independencia de Eslovenia, Croacia y Macedonia en 1991, así como Bosnia-Herzegovina en 1995. Lo que quedó del país se convirtió en Serbia y Montenegro ese mismo año, aunque siguió conservando el nombre Yugoslavia hasta 2003, luego Montenegro declaró su independencia en 2006 y la más reciente ha sido Kosovo en 2008, aunque esta última no cuenta aún con reconocimiento internacional completo.
Pero bueno, si ya en su tiempo Yugoslavia era reconocida como una potencia en términos futbolísticos, era lógico pensar que en sus repúblicas derivadas, también habrían de encontrarse potenciales figuras del balompié mundial, y la sorpresiva participación de Croacia en el Mundial así parecía demostrarlo, todo era cuestión de escoutear la región.
En muchos países se avocaron a conseguir futbolistas balcánicos. México no fue la excepción, y fue entonces que el Puebla se lanzó a buscar futbolistas de aquellas regiones, con la esperanza de que la calidad que éstos le aportasen al club fuera revulsiva para salir de los malos resultados. Así, en el draft de mitad de año en 1998, sorprendieron a todos no incorporando ningún refuerzo y se decantaron por cinco jugadores yugoslavos.
Sepa el diablo cómo fue que el Puebla dio con los 5 balcánicos, pues algunos de ellos ni siquiera jugaban en el máximo circuito de su país y algunos ni siquiera eran titulares. Tampoco se conoce de las condiciones u ofrecimientos que haya hecho el Puebla para convencerlos de venir a una tierra lejana y extraña para ellos, seguro los que jugaban en Yugoslavia vieron esta como una oportunidad de mejorar sus condiciones de vida y escapar de las innumerables guerras que sacudían a la región, sin embargo, otros ya jugaban en Europa y tenían vidas cómodas y estables.
Los 5 yugoslavos del Puebla fueron:
Viktor Trenevski
Posiblemente el que traía mayor palmarés al momento de arribar a México, nació en 1972 en Skopje, actual capital de Macedonia. Venía de ser campeón en la liga yugoslava con el Fudbalski Klub (FK) Partizan, de Belgrado, la capital, además había jugado las eliminatorias para de Francia 98 con la selección macedonia, que sin embargo no se clasificó a la justa mundialista.
Se suponía que Trenevski, en su posición de mediocampista, sería el alma creativa de Puebla y se le otorgó el número 10, jugaría detrás de los delanteros.
Dejan Peković
Otro que traía una trayectoria medio decente, nacido en 1973, militó también en el FK Partizan junto a Trenevski y fue campeón con el equipo, si bien sólo jugó ahí 8 partidos y se despachó con solo un gol, lo que debió ser el primer indicador de su bajo rendimiento, pero los poblanos lo pasaron por alto.
Para 1998 jugaba en el Standard Liege, de Bélgica, el principal equipo de aquella nación. Su posición era de delantero, si bien tenía una cuota goleadora bastante pobre y generalmente entraba de cambio. En el equipo de La Franja tuvo esa misma misión: ser el relevo, y recibió el 11 en el dorsal.
Ojo, no hay que confundirlo con otro jugador yugoslavo, Dejan "Rambo" Petković, de la misma edad, pero que sí tuvo una carrera exitosa que incluyó el Real Madrid y algunos de los clubes brasileros más famosos.
Aleksandar Janjic
No hay mucha información de este delantero, nació en Belgrado y tenía una altura que lo beneficiaba como rematador. En 1998 era parte del FC Carl Zeiss Jenna de la tercera división alemana y había estado en el RAD Beograd. Al igual que Pekovic y Trevenski, surgió de las fuerzas básicas del F.K. Budocnost Podgorica de Montenegro. Se esperaba que Janjic fuera el referente ofensivo del equipo y por obvias razones se le otorgó el número 9, además de ser el titular.
Mile (o Milec) Knežević
Este defensor nació en 1971, también en Belgrado, su equipo formativo fue el FK Partizan y luego pasó por el RAD Beograd, en 1998 jugaba en el KSV Warengem de la segunda división belga, equipo en el que tuvo poca participación.
Su posición era la lateral derecha y recibió la camisa con el número 2 durante su estancia con los camoteros.
Vojimir Sindic
Toda una incógnita resultaba este mediocampista ofensivo nacido en Pogdorica, el más joven de los 5, pues tenía 24 años, también era el que más sobresalpia a la vista por ser pelirrojo, jugaba en el FK Hajduk Beograd de la tercera división yugoslava.
Lo más destacable que tenía entonces el desconocido Sindic en su carrera era haberse probado con el Logroñés de España, sin éxito.
Le dieron el 8 en Puebla y también era parte de la oncena titular.
Todas las esperanzas de la afición poblana estaban puestas en los 5 balcánicos. Sin embargo, este quinteto se volvería una de las plantillas extranjeras más infames que alguna vez vistió los colores de algún equipo mexicano.
El torneo Invierno 98 empezó para la Franja del Puebla y sus flamantes balcánicos con una goleada 4-0 en favor del Cruz Azul y ya desde ese primer partido quedó de manifiesto que los europeos no traían nada, ni siquiera podían completar los partidos. Le siguieron una tanda de derrotas 2-0 contra Pumas, 3-1 ante Atlas y 2-0 frente a Celaya. Apenas si pudieron sumar un triunfo de 2-1 sobre León, pero luego en la fecha 6 los tecolotes de la UAG les dejaron ir una cuarteta de goles por uno de los camoteros.
Quién sabe si Raúl Cárdenas se llegó a arrepentir de haber mandado al diablo a varios de los mejores jugadores que había tenido La Franja en la temporada previa, pues estaba alineando principalmente a los jóvenes novatos del equipo, los extranjeros no respondieron como se esperaba.
Cárdenas se fue en esa jornada 6, su lugar lo ocupó el legendario Capitán Furia, Alfredo Tena, que había hecho campeón a Santos por primera vez en su historia en 1996. Tena no pudo corregir el barco y se vio en la misma necesidad de alinear a los novatos del equipo, pues el plantel era bastante corto.
Aquel fue el peor torneo en la historia de la institución poblana, pues solo lograron nueve puntos, ganaron apenas dos partidos, empataron tres y perdieron en doce ocasiones; solo marcaron 13 goles a favor con 41 goles en contra, así Puebla finalizaba último del torneo.
Para el Verano 1999 se decidió darles las gracias a 4 de los 5 extranjeros, solo uno se quedó.
¿Qué fue de los infames yugoslavos?
Viktor Trenevski, el supuesto creativo de La Franja, jugó de manera intermitente la temporada, disputó 9 partidos, en los cuales ocurrieron 8 de las 12 derrotas del equipo. El único de sus partidos en que el Puebla no perdió fue en el empate a 2 frente a los rayados de Monterrey, a.k.a. La Tierra del Amor entre Primos. Trenevski puso una asistencia y anotó su único gol, de tiro libre.
De cualquier modo, huyó al final del torneo, regresó a Yugoslavia para continuar su carrera y lo único reseñable que tuvo es que pasó una temporada a prueba con el Fluminense de Brasil, sin lograr firmar contrato.
El que se esperaba fuera el goleador, Janjic, tuvo muchos más minutos que sus compañeros, especialmente porque había que usar los cambios en sus compatriotas, si no es que en él. Sólo se perdió un partido pero completó únicamente la mitad ya que la condición fisica no le daba para más. Al igual que Trenevski, sólo se despachó con un gol y una asistencia.
Después de salir de Puebla, se fue a Chipre, ahí se lesionó la espalda, retirándose del futbol y pasando a ser Director Técnico en varios equipos de Serbia. En alguna entrevista llegó a decir que se llevó buenos gratos recuerdos de la Puebla, de la afición y de los jugadores.
Peković no sirvió ni de cambio, solo entró en 3 ocasiones al campo, una de ellas extrañamente como defensa, su productividad fue de cero goles. Regresó al Pogdorica y siguió jugando en equipos de su país y Hungría, hasta su retiro en 2004.
Knežević, llamado a ser un pilar de la defensa camotera, apenas si pudo iniciar en 4 partidos, no terminó ninguno e infamemente requería salir de cambio antes de que siquiera se acabara el primer tiempo. Después de Puebla regresó al RAD Beograd y anduvo probando suerte en Grecia y Polonia. se hizo también DT.
Finalmente, fue Vojimir Sindic el único que se quedó para la siguiente temporada, Sindic fue el menos malito de los 5, ya que fue titular en los 17 partidos del Invierno 98, seguramente más por necesidad que por talento o capacidad física, ya que también se agotaba y no lograba completar los partidos, logró anotar 2 goles, uno de ellos de penal frente a Santos, lo que tristemente, lo convirtió en el máximo goleador del equipo en el torneo.
Para el Verano 99 Sindic volvió a arrancar de titular en el partido inaugural, de ahí no se le volvió a ver más hasta los últimos minutos de la última jornada, partido en el cual el Puebla, ahora dirigido por el español Jose Mari Bakero, buscaba no descender, pero el esfuerzo fue infructuoso y el equipo empató 1-1 ante Monterrey, abandonando el máximo circuito.
Al menos esa segunda temporada sirvió para que Vojimir Sindic se salvara de la guerra e intervención de la OTAN en Yugoslavia, regresó finalmente un país devastado, con un panorama político reconfigurado, y tras jugar algunos años más, se convirtió también en DT. Particularmente recuerda con cariño su paso por México, donde se identificó con la figura del General Ignacio Zaragoza, de la que se declaró admirador.
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| Los 5 flamantes bultos europeos del Pueblota en su presentación, de izquierda a derecha: Dejan Pekovic, Aleksandar Janjic, Milec Knezevc, Viktor Trenevski y Vojimir Sindic |
Y ese fue el paso miserable de los 5 yugoslavos del Puebla, siempre figurarán en los listados de las contrataciones más infames en la historia del futbol mexicano. Seguramente pensaron muchos, desde la afición hasta el nivel directivo mismo, que el simple hecho de ser europeos era per se una garantía de talento, la cual no demostraron.
Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla. Ese pensamiento, de que el futbolista extranjero es inherentemente mejor que el mexicano, sin duda perdura: hoy en día tenemos equipos compuestos predominantemente por no nacidos en México, con hasta 9 plazas permitidas, y con pocas oportunidades para futbolistas y DT mexicanos, algo que, sumado a los malos manejos directivos y a las brechas presupuestales entre clubes, sin duda veremos reflejado en el próximo mundial.




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