lunes, 14 de diciembre de 2015

Historia de una maqueta de utilería

El mundo suele estar plagado de objetos que han sido testigos de grandes hechos y sucesos a lo largo de la historia, algunos en más de una ocasión.

La historia de hoy involucra a una curiosa maqueta cinematográfica de un dinosaurio que, abandonada a su suerte en un rincón, luego pasó a formar parte de uno de los fenómenos taquilleros de la historia.

Todo empieza en el año de 1974, Disney aun le apostaba fuertemente a las películas live-action, a pesar de que éstas no le proporcionaban el mismo margen de ganancias que sus clásicos animados, no obstante, en esas décadas la compañía del ratón orejudo solía adaptar novelas de corte más adulto con miras, como siempre, en el publico infantil.

Uno de esos libros era The Great Dinosaur Robbery, de los escritores Robert Forrrest Webb y David Eliades, la historia gira en torno a un artefacto minusculo que contiene secretos militares chinos, y que parece estar oculto en el esqueleto de un Diplodoccus, mismo que se encuentra en exhibicion en Museo de Historia Natural de Estados Unidos, luego el fosil es robado por agentes britanicos, ya que los secretos del artefacto podrían beneficiar a dicho imperio, los chinos y los americanos se embarcan en una lucha por hacerse con el esqueleto.

Disney modificó sustancialmente la historia del libro: presentó un guion lleno de humor y bromas juveniles, la película fue llamada One of Our Dinosaurs is Missing, recibió luz verde y se empezó a rodar. Otra modificacion importante fue que el dinosaurio involucrado se cambió a un Brontosaurio (originalmente y todavía llamado Apatosaurio), si bien tanto éste como el diplodoco pertenecen a la familia de los saurópodos, los gigantescos dinosaurios herbívoros de cola y cuello largos.

Una maqueta empezó a construirse a fin de realizar la película. El director fue Robert Stevenson, quien desde los 30's venía dirigiendo y escribiendo películas, curiosamente este sería su penúltimo trabajo. Se le recuerda por sus famosos filmes combinando acción real con dibujos animados: Bedknobs and Broomsticks (Travesuras de una Bruja, 1971), y Mary Poppins (1964), también de Disney.

 En el departamento de arte el jefe de construcción era un tal Gus Walker, así que supongo que a él debemos de darle algún crédito en la producción de la maqueta, que se trató de hacer lo mas realista hasta cierto punto, pues las vértebras se hicieron con gran detalle, no así el cráneo, que ademas de estar fuera de proporción, fue modificado con propósitos dramáticos y hasta colmillos se le colocaron (a sabiendas de que se trataba de un dinosaurio herbívoro y por tanto carente de colmillos).

En los protagónicos estaban los actores Peter Ustinov, Helen Hayes, Joan Sims, Bernard Bresslaw, Derek Nimmo, y Clive Revill. Dicho filme se estrenó el 9 de julio 1975, y se filmó entre otras locaciones, en los estudios Elstree, ubicados en Hertfordshire, Inglaterra. La película fue un éxito moderado en taquilla, aunque no se salvó de las críticas negativas.
Un par de escenas de la pelicula
La maqueta de nuestro dinosaurio quedó abandonada a su suerte en los Elstree Studios, acumulando polvo, y sin que nadie en el estudio le viera alguna utilidad.

Por aquel mismo año el incipiente director George Lucas se avocaba a su opera espacial Star Wars, a duras penas consiguió que la 20th Century Fox le financiara su obra, su presupuesto, aunque considerable, en realidad era poco para lo que se tenía pensado gastar, así que Lucas debía ingeniárselas para economizar.

Quiso el destino que Star Wars, la que hoy llamamos A New Hope, se filmara en los estudios Elstree, cuando Lucas fue al estudio a negociar la filmación, de pronto se encontró con aquel esqueleto olvidado, y viendo que podía usarla en su filme, ademas de que el estudio planeaba deshacerse de ella, decidió tomarla, al parecer sin costo.

La filmación de Star Wars Episode IV: A New Hope empezó en 1976, en las ardientes arenas del desierto tunecino, hasta allá llevó George Lucas la maqueta.

La producción se había trasladado a la ciudad de Naftah (o Nefta), en Tunez, la maqueta del dinosaurio fue colocada al lado norte de la carretera que va a la frontera con Argelia, a 10 Km al oeste de Nafta. Ahí Anthony Daniels, vestido como el droide C3PO, filmó sus escenas en solitario, deambulando frente a la maqueta tras aterrizar en el mundo desértico de Tatooine y abandonar a R2D2. Es aquí, en el sitio conocido como "Le grand dune" (la gran duna), donde C3PO divisa el transporte jawa.
C3PO pasea por la gran duna
Un interesante análisis en materia de Paleontología con respecto a la especie de dinosaurio representada se puede encontrar en el blog "Sauropod Vertebra Picture of the Week" (http://svpow.com/2009/01/01/the-sauropods-of-star-wars/)
Al otro lado de la carretera se encuentra el lago seco Chott-el-Jerid, donde se construyó el iglú que sería la icónica casa de los Lars. La maqueta fue abandonada una vez más, ahora a merced del inclemente desierto africano, las dunas han ido enterrando o desenterrando los remanentes.

Star Wars se estrenó el 25 de mayo de 1977, y de inmediato se convirtió en un éxito sin precedentes en la historia del cine, dos secuelas fueron filmadas en su momento, curiosamente, Clive Revill, que participó en la película de Disney, tuvo una pequeña parte en El Imperio Contraataca: era él quien daba voz al Emperador original, el rostro lo puso una mujer con unas pintorescas prótesis faciales (luego esa escena fue modificada para colocar el rostro y voz de Ian McDiarmid, que era el Emperador desde 1983).

El dinosaurio luego sería identificado en el Universo Expandido de Star Wars como el "Dragón Krayt", temible especie de reptil carnívoro, nativo de Tatooine.
Gran Dragón Krayt, con un poco más de carnita, claro está
Los sitios de filmación en Túnez se convirtieron en lugares de peregrinación para los fans, que durante años se han llevado "recuerdos" de la zona con la complacencia de los locales, quienes lucran con los despojos. Lo que queda de la maqueta del dragón krayt no ha sido la excepción.

Cuando George Lucas decidió hacer las precuelas, nuevamente se fue a Túnez a filmar, regresó en 2002 al sitio del hogar de los Lars. Encontró todavía restos del esqueleto. 

Hoy en día las piezas del esqueleto del dragón krayt son sumamente apreciadas entre los fanáticos y coleccionistas.

Como curiosidad adicional, queda decir que el círculo se ha completado: la maqueta que originalmente se hizo para una película de Disney, volvió de cierta manera a ser propiedad intelectual de dicha compañía en 2012, cuando compró Lucasfilm, y desencadenó una nueva trilogía de Star Wars, cuyo primer episodio, The Force Awakens, esperamos con ansia en próximos días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada