miércoles, 1 de agosto de 2012

100 años de aviación militar en México

Este 1 de agosto de 2012 estamos celebrando el centenario de la aviación militar en nuestro país.

El 1 de agosto de 1912, desde unos llanos de Gómez Palacio, Durango, y frente a un grupo de curiosos residentes de la Comarca Lagunera, John Hector Worden, piloto norteamericano, se eleva a los mando de un avión monoplano francés Bleriot XI, siguiendo las líneas del tranvía que iba a Torreón, Coahuila, recorrió cerca de 2 km y descendió justo al otro lado del Río Nazas, en este último municipio.

Fotos del Museo Nacional de la Aviación y el Espacio, la Ciencia y la Tecnología
Éste fue el primer antecedente de la actual aviación militar nacional, representada hoy en día por la Fuerza Aérea mexicana y la Aviación Naval, se trataba de los primeros vuelos de prueba de los flamantes aeroplanos comprados por Don Francisco Ygnacio Madero (originario de la cercana ciudad de Parras, Coah). El Presidente Madero había sido unos pocos meses antes el primer Jefe de Estado en volar en un avión (ver: http://drsamuelbanda.blogspot.mx/2011/11/el-primer-vuelo-presidencial-de-la.html ), y a raíz de esa experiencia mandó a 5 jóvenes a estudiar aviación en Estados Unidos, mientras que firmó un contrato con la compañía Bleriot para la compra de varios aviones. Éstos llegaron a México en 1912 por ferrocarril vía Cd. Juarez, y fueron dispuestos para las fuerzas del General Victoriano Huerta, quien luego de 4 días de probarlos en la Laguna, los emplearía en la campaña contra el rebelde Pascual Orozco (un año después Huerta daría el golpe de estado que le costaría la vida a Madero).
Los aviones Bleriot XI en la Comarca Lagunera
Así empezaba el uso del avión como arma de guerra, con la Revolución Constitucionalista en su apogeo, las fuerzas de Alvaro Obregón usaron un avión en el primer combate aeronaval de la historia en Topolobampo, Sinaloa, en 1914 (ver: http://drsamuelbanda.blogspot.mx/2012/01/la-historia-contiene-menudo-pasajes-que.html ), los villistas tambien hicieron uso de aviones, al igual que las fuerzas de Venustiano Carranza. Con la lucha de facciones, la mayoría de los aparatos fueron agrupados por decreto de Carranza, formando el Arma de Aviación del Ejército Constitucionalista, el 5 de febrero de 1915.
Durante la Revolución Mexicana, numerosos fueron los pilotos extranjeros que prestaron servicio en México como mercenarios, las lecciones que aprendieron en combate serían aplicadas en la Primera Guerra Mundial, a donde muchos fueron a combatir, las primeras generaciones de profesionales de la aviación en México empezaron a surgir.

Al terminar la guerra, y triunfar las fuerzas carrancistas, pasó a ser la Aviación del Ejército Mexicano, que pasaría los años 20's y 30's sofocando rebeliones internas, como los Cristeros, los escobaristas, delahuertistas, cedillistas, entre otros, simultáneamente surgió una generación de grandes pilotos militares que se harían famosos por sus vuelos de buena voluntad sobre casi todo el continente americano: Pablo Sidar, Roberto Fierro, Emilio Carranza, Antonio Cárdenas, por citar a algunos.
Eran buenos tiempos, la flota era moderna y muy superior a la de muchos países, dotada con una enorme cantidad de biplanos, la mayoría eran los famosos Vought Cosair "Corsarios", en sus muchas versiones.
Vought Corsair
Pasaron los años, y la aviación mexicana fue cayendo en el olvido, los biplanos ahora eran obsoletos, el mundo volteaba con gran preocupacion hacia la Europa que dominaban los fascistas y los nazis, estalló la Segunda Guerra Mundial, México declara la guerra a las potencias del Eje tras el hundimiento de petroleros mexicanos por submarinos nazis en 1942, pero la aviación, que se había convertido en el arma más letal, en México era ya obsoleta, con sus viejos Corsarios se destinaron todos los recursos para patrullar los litorales mexicanos, aunque el país estaba en guerra, no existía la manera de proyectar el poder fuera de nuestras fronteras.

Estados Unidos llegó al rescate de las fuerzas armadas: se recibieron gran cantidad de aviones modernos, los Vought Kingfisher, los A-24 SBD Dauntless, los AT-6, entre muchos otros, se creó en 1943 la Aviación Naval Mexicana. Por su parte la Aviación del Ejército fue reorganizada y renombrada Fuerza Aérea Mexicana el 10 de febrero de 1944, y se estrenó un sistema a base de Escuadrones.
Los aviones AT-6 protagonizaron varios ataques a submarinos nazis en pleno Golfo de México, nunca se pudo confirmar ningún hundimiento, pero la Segunda Guerra Mundial ya había llegado a los litorales mexicanos. 
AT-6
Era hora de llevar la guerra hasta la casa del enemigo, pero no existía la manera de que nuestra nación enviara un contingente numeroso, lo mejor sería enviar a un pequeño grupo que tuviera una participación representativa, y la aviación era la ideal, pues en pequeñas cantidades, podía producir grandes daños, llegó 1945, y el plan era enviar un escuadron a Europa, pero antes de que pudiera pasar, la guerra acabó, solo quedaban los japoneses quienes no se rendían en el Pacífico, ahí fue destinado el Escuadrón 201, con aviones P-47, unas auténticas bestias de combate, la aviación mexicana se hacía presente en la guerra, contribuyendo a la liberación de las Filipinas, y a la victoria final de los Aliados.
P-47 del Escuadron 201 sobre Filipinas
Otra vez llegó la paz, y con ella, el olvido para la aviación militar mexicana, el mundo había dado el salto de los aviones a hélice a los aviones jet a reacción. Mexico se volvió a quedar atrás, hasta 1959, cuando un incidente fronterizo provocó la escalada diplomática entre México y Guatemala, los eventos conocidos como Operación Drake, y la supuesta Operación Gaviota (http://drsamuelbanda.blogspot.mx/2012/03/operacion-gaviota-el-ataque-mexicano.html ), hicieron ver lo obsoleto de la Fuerza Aérea, se aceleraron los planes de reequipamiento, y llegaron los primeros jets militares en 1961, de la mano de los De Havilland Vampire y los T-33. 
De Havilland Vampire sobre Bellas Artes
Las siguientes décadas volverían a poner a las fuerzas armadas en la obsolescencia, y de nuevo, las tensiones en América Central y el incendio de varios pozos petroleros espetaron a los mandos militares, la Fuerza Aérea Mexicana entra en la "era supersónica", con la llegada, en 1982, de los ágiles cazas F-5 Tiger, para defender el espacio aéreo Mexicano. Sin embargo, la historia parece repetirse, y la aviación vuelve a ser olvidada por las autoridades militares.
cazas F-5 Tiger II
1994 es el año en que la aviación vuelve a ver combate, durante la rebelión del EZLN en Chiapas, la Aviación Naval y la Fuerza Aérea Mexicana realizan bombardeos, severamente criticados por la opinión pública ante el exceso de poder aéreo. 1995 ve cómo la aviación sufre su peor accidente en el Desfile de Independencia de ese año, y la Fuerza Aérea cae de la gracia de la población mexicana, de los políticos, de los mandos militares y del presupuesto, salvo la llegada de los aviones espía en 2004, no habría equipamiento para las armas aéreas.

Con la ofensiva planteada al narcotráfico desde 2006, las fuerzas armadas deben renacer de sus cenizas, salir de la obsolescencia una vez más ante la necesidad, Fuerza Aérea y Aviación Naval se han equipado con aviones y helicópteros gracias a la Iniciativa Mérida, pero tambien han comprado aviones nuevos por iniciativa propia, teniendose una flota con grandes capacidades al día de hoy, aunque aún queda mucho por delante.

Y todo empezó un día como hoy, 1 de agosto, en un llano de Gómez Palacio, en la Comarca Lagunera, hace 100 años.

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