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martes, 7 de abril de 2015

Imágenes antiguas de la Comarca Lagunera. PARTE 20

Llegamos al vigésimo de mis arranques irracionales contra aquellos que tratan de borrar la identidad lagunera...
Hoy un especial agradecimiento al amigo Toñín Garcia, que ante la imposibilidad de seguir con esta serie me facilitó acceso a los valiosos acervos historicos de H.H. Miller y Beatriz González. Visiten sus páginas en Facebook Amigos de Mapimí y Fotografía Antigua y Antigüedades de Parras.

Hoy nos remontaremos marzo de a 1912, Pascual Orozco se ha sublevado ante el gobierno de Francisco I. Madero, y éste envió a su mejor hombre, el General Victoriano Huerta, para combatir a los rebeldes, o "colorados". Francisco Villa se unirá a esta fuerza en calidad de agregado. Aquí vemos un tren cargado de artillería a su llegada a Torreón para dar guerra a los rebeldes.

Aquí vemos parte de otro convoy solo 10 días después, lo que vemos son los carros de sanidad militar. La campaña contra Orozco se llevó a cabo desde Torreón hasta Chihuahua a lo largo de la vía del Ferrocarril Central. Pascual Orozco y sus colorados serían eventualmente derrotados, pero la situación iba a empeorar como nunca se había visto.

Septiembre de 1913, poco más de un año ha pasado, y en ese lapso Francisco I. Madero fue derrocado y asesinado, quedando en el poder Victoriano Huerta. De inmediato una fuerza múltiple se rebeló ante este gobierno usurpador. Las fuerzas de Pancho Villa tomarían Torreón en 1913, a la batalla Huerta desplegó algunos medios formidables, como este poderoso cañon Saint-Chamond montado sobre carro de ferrocarril, conocido como "El Niño". Aquí lo vemos a su llegada a Torreón con el resto de las fuerzas federales.

Al año siguiente, "El Niño" vuelve a la Comarca Lagunera, esta vez en manos de los villistas. Capturado en la batalla de 1913, fue una valiosa adición a las fuerzas revolucionarias, demostró su valía cuando en 1914 Pancho Villa se dispuso a reconquistar las ciudades laguneras. Especial fue su participación en el asalto al Cerro de la Pila, en Gómez Palacio, de un solo tiro borraba del mapa posiciones de artillería federales, incluso un solo proyectil podía volar una locomotora en pedazos.

Pero los villistas disponían de otros medios tecnologicos: de este blindado ya he ido publicando varias imágenes conforme me las he ido topando: el misterioso y enigmático carro blindado de la División de la Laguna, adscrito a la Brigada Zaragoza.

Ubicada en esquina de las actuales calles Juarez e Ildefonso Fuentes, esta era la Escuela Bancaria y Mercantil de Torreón.

Una joyita que me encontré por ahí, el año es 1898, lo que vemos es el antiguo Ferrocarril Internacional que unía a Torreón con Piedras Negras. Partía de Torreón por lo que ahora es el Boulevard Revolucion, su estacion es el actual Museo del Ferrocarril. Seguía con rumbo hacia Saltillo y en Paredón giraba hacia el norte.
Para la década de los 30's el ferrocarril desapareció, lo que alguna vez fueron los terraplenes y derechos de vía del tren son an la actualidad la autopista Torreón-Salitillo.
Esta imagen muestra el tren con destino a la Laguna, a su paso cerca de la Estación Mayran, justo en el sitio donde hoy se encuentra la caseta de cobro de "La Cuchilla", ahí donde la carretera se divide temporalmente en dos, y desde donde parte el entronque hacia San Pedro de las Colonias.

Desconozco la fecha. Los gobernadores preciosos de Coahuila y Durango visitan las instalaciones de la Jabonera La Esperanza, en Gómez Palacio, Durango.

El casco de la Hacienda de La Loma. Ignoro la fecha, fue aquí en esta hacienda de Lerdo, donde en 1913 los principales caudillos revolucionarios se unieron para dar origen a la División del Norte, y participar en la toma de las ciudades de la Laguna en septiembre de ese año. Francisco Villa emergiría como el carismático e incuestionable lider de la mas poderosa división del Ejército Constitucionalista.

La Guerra Fría tuvo también algun escenario en La Laguna. Recientemente en e-Bay encontré este mapa militar ruso de por ahí de la década de los 50's. Un excelente documento gráfico que le permitirá no solo aprender algunas cosas del alfabeto cirilico, sino que se pueden aprender algunas lecciones de historia, pues se distinguen nombres de algunas comunidades que hoy en día ya no existen, bien sea porque han cambiado de nombre como en la mayoría de los casos, o han terminado absorbidos por la mancha urbana.
¿Que propósitos tendrían los soviéticos con el norte de nuestro país? Bueno, si en algún momento la poderosa y amada Unión Soviética decidiese invadir a los Estados Unidos, una vía natural de acceso es por México, de ahí la importancia de tener mapas como éste.

1931. Ultimos acabados a los que se convertirán en símbolos de identidad lagunera: los Puentes del Nazas. Originalmente eran 3 en color rojo, hoy sobreviven dos: el del tren y el de los automoviles, este último en color plateado.
Cosmos. Si en 1924 usted era un masón residente de La Laguna, podía recibir esta publicación.

Escrito en San Pedro, Coahuila, La Sucesión Presidencial, de Francisco I. Madero, será uno de los libros que definan el rumbo de la historia nacional.

Década de los 70's, hoy cerramos con este "Sultana de Barril", de la empresa Autobuses de La Laguna, esta empresa en sus mejores años tenía numerosas rutas que unían la ciudad con las diversas poblaciones de la región. Venida a menos en años recientes, tradicionalmente los autobuses iban pintados en amarillo.
Los vehículos de Trailers de Monterrey Sultana marcaron toda una época en el transporte de pasajeros a nivel nacional, sun innovadores diseños eran inconfundibles, lastimosamente, esta empresa regiomontana desapareció al llegar el nuevo milenio.

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sábado, 10 de noviembre de 2012

La Aviación en la Revolución Mexicana III: La campaña contra Orozco


Pascual Orozco había sido un jefe revolucionario, quien junto a Francisco Villa combatió del lado de Madero en la Batalla de Ciudad Juárez, siendo comerciante de origen campesino, Orozco vio en principio con buenos ojos la llegada  de Madero al poder, creyó que cambiaría las cosas definitivamente, y de una vez por todas borraría el sistema social porfirista.
Pascual Orozco
Madero por su parte, perteneciente a la clase burguesa, sabía que no sería sencillo reajustar al país, podía hacerlo todo rápido y que la nación se sumiera más en el caos, o podía hacer los cambios poco a poco, así lo hizo, centrándose primero en reparar los daños de la guerra a empresarios y personas acaudaladas, dejando de momento asuntos sociales como la tenencia de la tierra en segundo plano. Esto hizo que Orozco cayera en la impaciencia y se rebelara contra Madero abiertamente el 3 de marzo de 1912.

Los rebeldes orozquistas, denominados “los colorados” dominaron buena parte del estado de Chihuahua, su dominio se extendió hasta Torreón, Coahuila, a lo largo del Ferrocarril Central a Cd. Juárez, la plaza de Torreón era un importante nudo ferroviario que aseguraba el acceso a buena parte de los Estados Unidos, por lo tanto, era indispensable para el gobierno maderista expulsar a los rebeldes de dicha ciudad. Se comisionó al General Victoriano Huerta para recuperar la plaza.

En materia aeronáutica, los orozquistas tuvieron que burlar el embargo de armas impuesto por los Estados Unidos, y existen referencias que señalan que Orozco dispuso de al menos uno o dos aviones, uno de ellos un biplano Farman, en los cuales se contrabandeaba armamento, no se tiene referencia de sus pilotos, si bien se sabe que fueron extranjeros, y uno de ellos fue el británico John L. Longstaff, quien estuvo prestando sus servicios en la primavera y verano de 1912. Transportaba armas, personal y correspondencia desde Nuevo Laredo a los asentamientos orozquistas volando hasta 2 veces por noche.

Fruto de la segunda gira de Moisant en México, el ingeniero Juan Guillermo Villasana hace contactos con la compañía, con lo cual empieza a construir su propio monoplano Deperdussin, equipado con un motor Anzani de 80 hp, en realidad era parte de un proyecto de 1911 entre él y Martín Mendía, posteriormente Villasana contacta con el ruso Santiago Poberegsky, quien financió el proyecto. Este aparato, llamado “Latinoamérica”, fue el primer avión funcional construido en América Latina. Su primer vuelo fue el 30 de abril de 1912, despegando desde Balbuena, con Poberegsky a los controles, luego de un mal aterrizaje, el avion fue reparado, pero guardado debido a las condiciones climáticas, y finalmente un viento huracanado terminó por dañarlo. Villasana hace la propuesta formal al gobierno para crear un Departamento de Aviación Civil, pero la proposición es ignorada.
Juan Guillermo Villasana y Santiago Pobregsky posan junto al Deperdussin en construcción
El Deperdussin "Latinoamérica" hecho en México
A destacar también los 2 aviones Deperdussin traídos por Martín Mendía en junio de 1912, un monoplaza y un biplaza, con el primero tuvo un accidente que lo destruyo, tras lo cual se fue a Europa y participó como piloto de combate en la aviación francesa. El avión biplaza fue vendido a Rafael Lebrija, y en él se probó una novedosa hélice diseñada porVillasana.
Martín Mendía a bordo de su avión Deperdussin
También como resultado de aquella exhibición en la que Madero voló en un avión, los 2 primeros aeroplanos que su gobierno compró a la compañía Moisant llegaron precisamente a Torreón en 1912 para ser usados en la campaña en curso contra “los colorados“ de Orozco.
Los 2 primeros aviones del gobierno maderista, el Museo Nacional de la Aviación y el Espacio, de Torreón, Coah. señala que estas fotos probablemente son en Cd. Juárez.
John Héctor Worden, piloto norteamericano, era descendiente de indios cherokees, nacido en New York en 1885, estudió aviacion en Belgica y se unió al equipo de pilotos de la Moisant Aviators, en 1912 fue comisionado por la compañía, para llevar dichos aviones a México, que pasaron a formar parte de la División del Norte al mando de Huerta.
John Héctor Worden
Para ese entonces, la rebelión de Pascual Orozco ya había sufrido serios reveses en las batallas de Bermejillo, Conejos (Durango), Rellano y Bachimba (Chihuahua). 
El 31 de julio de 1912 llegaron a Torreón Worden y el piloto mexicano Francisco Álvarez, junto con los aeroplanos Moisant-Bleriot, uno con motor de 50 caballos de fuerza, y el otro con 100, para ser utilizados en la campaña contra los orozquistas. Ambos se convirtieron oficialmente en los primeros pilotos militares de México, al ofrecérseles a su llegada un contrato por parte del gobierno para volar en misiones de reconocimiento y bombardeo para el ejército. La ciudad estaba rodeada por las tropas federales, y se requerían vuelos de observación para ubicar a las ya escasas tropas orozquistas atrincheradas en las calles y casas torreonenses.

El primero de agosto se efectuaron las primeras pruebas de los aeroplanos, uno de los aparatos, el de 50 caballos, fue piloteado por Worden, entre militares y curiosos, se instaló un campamento en la ciudad de Gómez Palacio, separada de Torreón por el Río Nazas. Dichas pruebas se realizaron cerca de los llanos donde estaba el Parque Atlético de beisbol (hoy Estadio Gómez Palacio).
Los 2 primeros pilotos de las fuerzas armadas: Francisco Álvarez y Hector Worden, (segundo y tercero de izquierda a derecha), posan junto a otros mandos militares en el estadio de beisbol de Gómez Palacio
Avión Bleriot a las afueras de la ciudad
Los 2 aviones en el campamento
Las maniobras se efectuaron en las primeras horas de la mañana, buscando las mejores condiciones climáticas, en el primer intento el aparato se elevó cosa de doce metros, por espacio de tres minutos, para recorrer dos kilómetros y caer al suelo. Se dijo que el “aterrizaje” fue intencional pero que el terreno en que se hizo resulto inapropiado para ello, de hecho, cayó a un lado del estribo sur del puente del tranvía, del lado de Torreón. Pasados algunos minutos se emprendió otro vuelo casi al ras del suelo y el aparato cayó de frente, hundiéndose la hélice en la tierra.

El acontecimiento de los aviones causó una gran expectación entre los locales, ya que posiblemente fue la primera vez que un objeto de esta naturaleza volaba por la región, además fue el primer vuelo de un avión militar en México. 

Dos días más tarde, después de laboriosos preparativos llevados a cabo por Osorio Mondragón, se efectuaron con éxito las pruebas de vuelo. Desde el parque Atlético, a las 6:30 a. m. Héctor Worden realizó un vuelo de 31 minutos. Se elevó a 1,200 pies e hizo maniobras que le valieron aplausos. Después el piloto Francisco Álvarez intento subir, viéndose precisado a “aterrizar” como a cuarenta metros del punto de partida, por una racha de viento. La comisión militar encargada por el gobierno para recibir los aparatos se retiró satisfecha

El domingo 4 de agosto se realizaron más vuelos, gran parte de la población lagunera se reunió en el Parque Atlético a ver los aviones. Toda la mañana los tranvías eléctricos que unían a Torreón, Gómez Palacio y Lerdo estuvieron transportando personas al parque. Allí los aviadores Héctor Worden, y Francisco Álvarez, empezaban las pruebas para los vuelos de exploración de las áreas donde operaban las fuerzas rebeldes, objetivo para el que fueron adquiridos los aviones. Álvarez, al hacer una evolución, tropezó con los cables del tranvía y el aparato se vino a tierra. El piloto salió ileso del accidente pero las fuertes corrientes de aire motivaron la suspensión de los ejercicios. A pesar de esto el capitán Vázquez Shafino, representante del Presidente de la República, quien vino expresamente a presenciar las pruebas, quedó muy satisfecho de las maniobras que efectuaron los aviadores.
El Bleriot de Álvarez dañado por su caída tras enredarse con las líneas del tranvía que unía Torreón con Gómez Palacio y Cd. Lerdo
La campaña contra Orozco fue exitosa, las tropas rebeldes continuaron su retirada a lo largo del ferrocarril hasta Chihuahua, donde fueron derrotados una vez más, ahora por las fuerzas de Francisco Villa, quien se había unido a las tropas federales en calidad de “irregular“, otro par de derrotas ocurrirían en Cd. Juárez y Ojinaga, obligando a Orozco a abandonar el país, en estos enfrentamientos hubo una modesta contribución aérea de Worden y Álvarez quienes prestaron sus servicios, aunque solamente realizando misiones de observación y transporte. No obstante, al terminar la campaña, Victoriano Huerta, desconocedor de las ventajas que podía ofrecer la aviación al ejército, no manifestó más interés en los aviones y los pilotos desaparecieron del ámbito nacional.

Cuando Worden regresó a los Estados Unidos publicó un artículo en la revista “Aircraft” sobre la utilidad del poder aéreo en las acciones militares. En dicho relato, Worden predecía las capacidades de los aviones en el ámbito militar (observación, corrección del fuego de artillería, bombardeo, vigilancia), y puso ejemplos de algunas batallas en México, donde el avión pudiera haber modificado el curso de los eventos. 

Worden termina su relato de manera profética: “La opinión absoluta del autor es que en el futuro el aeroplano no sólo será un valioso bien para un ejército, sino una necesidad absoluta”.

La guerra que estaba por desatarse en Europa en los siguientes años, le dio la razón.

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BIBLIOGRAFÍA:
http://drsamuelbanda.blogspot.mx/2012/11/la-aviacion-en-la-revolucion-mexicana_19.html