Mostrando entradas con la etiqueta 1945. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1945. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de noviembre de 2017

Las pinturas perdidas de Los Simpson

Temporada 7, episodio 3F19, Raging Abe Simpson and His Grumbling Grandson in "The Curse of the Flying Hellfish", llamado en Latinoamérica Mi Héroe el Abuelo. Todos conocemos la historia: el vejete Abraham Simpson recibe un telegrama diciendo que Asa Phelps ha muerto, sumándose en el más allá a Arnie Gomez, El Gory Gorgory, Sheldon Skinner, Pepe, Sote y Momo, integrantes de los Peces del Infierno.
Esto lleva a Abe Simpson a una disputa a muerte con otro vejestorio milenario: Charles Montgomery Burns (Burros, para los amigos), puesto que ambos son los únicos suprevivientes de los Peces del Infierno, y quien sobreviva se hará acreedor a un grupo de pinturas muy especial por derecho de Tontina.

Verano de 1945: la Segunda Guerra Mundial del mundo llega a su final: los Peces del Infierno sacan a unos nazis de un viejo castillo propiedad de los Von Herzenberger, y encuentran una serie de obras de arte robadas. Todos hacen el pacto de Tontina, de modo que el último que sobreviva, se queda con las pinturas. Sote fue el primero en morir, le salió hernia por cargar la caja de pinturas, otros cinco murieron en un accidente en un desfile de veteranos, y al morir Asa, solo quedaban Burns y Simpson.
Ah sorpresa, que los Simpson nos meten arte y cultura aún cuando no nos damos cuenta:

El Retrato de un Hombre Joven es, hoy por hoy, la más famosa pintura perdida de todos los tiempos, es una pintura al óleo sobre tela, probablemente de 1513-1514, elaborada por el pintor y arquitecto italiano Raffaello Sanzio de Urbino mejor conocido simplemente como Rafael. 
La identidad del sujeto en la obra no está verificada, pero muchos estudiosos la han considerado tradicionalmente como el autorretrato de Rafael. Los rasgos faciales son percibidos por los especialistas como compatibles, aunque no claramente idénticos a los de él.

La pintura fue robada por los nazis de Polonia en la Segunda Guerra Mundia del Mundo. Al comienzo de la invasión de Polonia en 1939, el príncipe Augustyn Józef Czartoryski rescató numerosas piezas del Museo Czartoryski, entre ellas Retrato de un Hombre Joven. La colección fue escondida en una residencia en Sieniawa, pero luego fue descubierta por la Gestapo, trabajando para Hans Frank, designado por Hitler como el gobernador nazi de Polonia.

Frank la tuvo como ornato en su residencia en Cracovia antes de que fuera enviada a Berlín y Dresden, para formar parte de la propia colección del Führer en Linz.

En enero de 1945, Frank trajo esta y otras pinturas de vuelta desde Alemania a Cracovia para su propio uso en el castillo real de Wawel. Aquí es donde se vio por última vez el Retrato de un Hombre Joven. El curso de la Guerra habia cambiado, y se esperaba la inminente entrada del Ejército Rojo de la poderosa Unión Soviética. Frank huyó llevando las pinturas con él a Silesia y luego a su propia villa en Neuhaus am Schliersee.

Los estadounidenses arrestaron a Frank el 3 de mayo de 1945 y lo ejecutaron en 1946. El representante polaco en la Comisión de Aliados para la Recuperación de Obras de Arte localizó algunas de las pinturas robadas por él y las reclamó en nombre del Museo Czartoryski. Sin embargo, el Retrato de un Joven jamás ha podido ser encontrado.

La otra gran pintura que aparece en el episodio es una Madonna con Niño, atribuida al pintor Giovanni Bellini, y fechada en 1430 aproximadamente, lo cual sería todo un logro tomando en cuenta que Giovanni nació precisamente en 1430, por lo que lo más probable es que fuera obra de su padre Iacopo Bellini, no obstante, no he encontrado más referencias a la pintura en cuestión: los Bellini fueron una familia de varios pintores notables, y en todo caso, las Madonnas con Niño eran pinturas bastante comunes en el Renacimiento, son imágenes de la Virgen María con el Niño Jesús, a veces se agregaban frutos como la manzana, imágenes de otros santos e incluso el Cristo, y se hacían por encargo para adornar muchas iglesias en Europa, de ahí que podemos encontrar muchísmas Madonnas por el mundo.

Los sitios de arte perdido en internet, señalan que desapareció tambien en la guerra desatada por el Cabo Bigotes, en 1940 habría estado en un Museo de Berlín, fue movida a una torre flak (artillería antiaérea) que en 1945 cayó en poder de los soviéticos junto a muchas otras piezas de gran valor artistico, los rojos habrían destruido todo lo que había dentro de la flak, o bien lo robaron y vendieron.

La única imagen que existe en internet de la pintura es la que acompaña este post, sin colores, sin embargo los animadores de Los Simpson admiten haber consultado un catálogo de arte perdido, de donde habrían copiado los colores originales de la obra.

Aunque en la vida real ambas pinturas están perdidas, en Los Simpson sabemos que pertencen por herencia al Baron Herzenberger, quien sin embargo no alcanza a disfrutarlas ya que tiene que ir al Dittercentral en Stuttgart, para ver a Kraftwerk. Eh dummkopf, kuidado con mi karrgadorr de kompakt... idiot.

lunes, 1 de mayo de 2017

La aviación en la Batalla de Berlín. PARTE 8

PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3
PARTE 4
PARTE 5
PARTE 6
PARTE 7
Ultima entrega de la reseña sobre la Batalla de Berlín desde el aire, publicada en Foro Segunda Guerra Mundial por el usuario Emil Dermouth.

1 de Mayo de 1945
A las 10:45 de la mañana del 1 de Mayo, los soviéticos arrasaron de nuevo con artillería y cohetes de Katyushas el centro de Berlín. Ni Goebbels, ni Bormann, escondidos aún en el búnker, estaban a favor de aceptar la rendición incondicional.

Poco a poco a partir del 1 de Mayo las guarniciones alemanas se empezaron a entregar. La Ciudadela de Spandau, tras una larga batalla que duró días, fue la primera en entregarse después de unas difíciles negociaciones. En el Parque de Tiergarten se rindieron cuantiosos alemanes al I Ejército de la Guardia Blindado y al VIII Ejército de la Guardia. Los prisioneros del Cuartel General de la Gestapo en la Prinz-Albrechtstrasse fueron liberados por el Ejército Rojo, entre ellos muchos rusos. La Cancillería estaba siendo defendida por parte de tropas extranjeras de las Waffen-SS, apoyadas por tanques Tiger y semiorugas Hanomags.

También en el bosque el XII Ejército de Wenck todavía combatía por la supervivencia. Habían tenido la suerte de abrir un corredor hacía el Río Elba, por donde se estaban entregando a las tropas de Estados Unidos, ya que consideraban preferible rendirse a ellos que a los soviéticos.

Menos suerte tuvo el IX Ejército Alemán en Beelitz. Muchos de sus soldados llegaron al Elba, pero la mayoría se quedaron en la misma Beelitz donde sufrieron un terrible ataque aéreo de los Sturmovik que los ametrallaron en tierra. Posteriormente se retiraron a la aldea de Elsholz que arrebataron a los rusos con el apoyo de cuatro tanques Panther. Las fuerzas del XII y IX Ejércitos por los bosques en dirección al Elba recibieron por la tarde un poderoso ataque de carros T-34. Los soviéticos destruyeron en el camino a 28 vehículos, 3 tanques y 3 cañones alemanes. Los prisioneros cayeron a centenares.

Ignorando lo que sucedía al ya casi vacío búnker, Goebbels salió con su esposa Magda al jardín de la Cancillería. Allí disparó en el pecho contra su mujer y después él se pegó un tiro en la cabeza. Los guardias de la SS quemaron los cuerpos como un día antes habían hecho con los de Hitler y Eva, y a continuación se marcharon.

Al final de la noche se produjo otra matanza en el Puente Havel que comunicaba el XLVII Ejército Soviético con el distrito de Charlottenbrücke. Esa era la zona por la que tenían que pasar los soldados del Búnker del Zoológico que habían hecho creer un falso farol de rendición a los rusos. Tanto los chicos de las Juventudes Hitlerianas compuestos en mayoría por niñas y niños, como los soldados del Ejército Rojo, se desangraron en esa zona con metralletas y granadas en mano. La mayoría de alemanes traspasó las líneas soviéticas y se encaminó al oeste para rendirse a los americanos.

Para la Luftwaffe era también el final, sin bases, sin combustible, sin pilotos, sin personal de tierra y con el cielo atestado de aviones enemigos, se refugiaban bajo la cubierta de los bosques cerca de alguna carretera o pista de la que poder despegar. Aun así algunas unidades salieron a realizar su trabajo y se sobrepasaron las 200 salidas.

A las 01:44 de la mañana partió del aeropuerto de Lübeck-Blankensee el Lt. Hermann Stärke, volando el He-111 H-20 5J+PK en lo que fue el último vuelo de abastecimiento llevado sobre Berlin. Ese día un número indeterminado de He-111 realizó labores de abastecimiento a los restos del 9º Ejército.
Heinkel He-111
Aún sabiendo que todo estaba pérdido el SG 1, JG 4 y JG 26 siguieron realizando ataques jabo entre las calles de Berlín. Se destruyeron algunos tanques e incluso se entablaron duros combates aéreos en los que se reclamaron varios derribos, pero solo les fueron homologados un Yak-9 abatido a las 16.40 por el Uffz. Erwin Teske del JG 4 y un Spitfire derribado por el Lt. Hermann Gühl del JG 26 a las 10.50 h.

Los Jagdgeschwaders JG 3, JG 51 y JG 11 realizaron varias salidas de caza en el área. El IV./JG 3 realizó ese día sobre Berlín su última salida de combate, de los 11 Fw-190 que pudo hacer despegar, siete fueron derribados en un enfrentamiento con unos 60 Yak-9, entre otros perdieron la vida el Fw. Siegfried Küttner y el Uffz. Raab. El I./JG 11 que salió en misión de caza libre entabló combate con Spitfires, reclamaron dos derribos que no fueron homologados, pero en la lucha fueron abatidos el Lt. Rudolf Holdermann, el Hptm. Schlotte, el Uffz Freytag y el Uffz Fähnrich Kruger.

Heinz Marquardt
El JG 51 también estuvo activo, el Ofw. Heinz Marquardt comandó una formación de seis cazas Fw-190 D-9 como cobertura superior de doce caza-bombarderos Fw-190 F-8, cuando volvían de su misión, a la altura del lago Schwerin fueron interceptados por Spitfires MK XIV del 41º Squadron. En el duro combate que se desarrolló, Heinz Marquardt derribó un Spitfire, su 121ª y última victoria, pero al poco rato, el mismo fue derribado, pudiendo aterrizar en un recinto hospitalario donde fue atendido y sobrevivió a la guerra. Heinz Marquardt fue el piloto que más victorias consiguió durante la batalla de Berlín, anotándose 18 derribos.

El testimonio del día corresponde al Oberstleutnant Adolf Dickfield portador de la cruz de caballero con hojas de roble, al cual habíamos dejado el día 21 con la orden de reportarse en la base de Friedersdorf, donde se haría cargo de dirigir el proyecto “Bucker”. La idea era utilizar un avión entrenador Bucker Bu-181, al cual se le habían instalado 4 lanzacohetes Panzerfaust sobre y bajo las alas, como avión antitanque

“Llevávamos una semana en Friedersdorf y no hábiamos avanzado en la preparación de los pilotos, no había suficientes aparatos, ni combustible, ni personal. Pocos eran los momentos en los cuales se podía despegar para realizar un vuelo de entrenamiento, y estos se debían de realizar al amanecer o al anochecer. A menudo Loezer nos llamaba desde el Ministerio del Aire preguntando por los progresos de la unidad, y a menudo le respondía que no era posible atender sus requerimientos. Ante la insistencia de las peticiones de ayuda, la noche del 1 de Mayo el Hptm. Purps y yo decidimos realizar una salida con nuestros Buckers. El reto de adentrarnos por Berlin de noche era muy alto, así que hicimos una misión contra una concentración de tanques del Ejército rojo que estaban estacionados entre Küstrin y Landsberg. Antes de acercarnos a la zona de ataque fuimos detectados y sufrimos el inclemente fuego defensivo de todo tipo de armas de infantería. El fuego era tan pesado que tuvimos que renunciar a seguir, por lo que nos desprendimos de nuestros cohetes lanzándolos contra unos camiones y nos volvimos a la base. Fue mi última salida de combate, después fui a Baviera, a donde Loerzer se había desplazado, y pasé con el los últimos días de la guerra trabajando en la oficina del Departamento de Personal del Ministerio del Aire."

2 de Mayo de 1945
A las 4:58 de la mañana del 2 de Mayo la radio informó a todo Berlín que el Führer había muerto. Poco después de que se emitiera la noticia los generales Krebs y Burgdorf se suicidaron en el búnker dándose un tiro ambos en la cabeza. El último hombre en abandonar el búnker de Hitler fue el suboficial Rochus Misch. Después de eso la instalación quedó totalmente sóla.

Una última gran desgracia ocurrió durante la Batalla de Berlín aquel día. Sucedió a causa de una explosión producida por una carga de demolición colocada por los noruegos y daneses en el túnel del metro bajo el Canal de Landwehr. Justo en aquellos instantes el metro estaba atestado de personas, civiles, mujeres, niños y soldados heridos, además había centenares de tropas soviéticas que combatían con los alemanes en los túneles. La detonación abrió un boquete en el río por la que se filtró toda el agua dentro del metro. En pocos segundos inmensas olas de agua barrieron todas las zonas y túneles del metro. La gente al ver lo les venía encima se puso a correr hasta las bocas de salida en una estampida, pero el agua entonces arrolló a miles de personas y los trenes se inundaron con seres humanos dentro. 

La tragedia fue horrible. Soldados alemanes y rusos que estaban luchando en ese momento bajo el subsuelo dejaron de dispararse cuando vieron que un mar de agua se avalanzó contra ellos, llevándoles la ola por delante y quitando la vida a las tropas de ambos bandos. Lo peor de todo fueron los heridos, se quedaron en sus camillas mientras el nivel del agua subía provocándoles una angustiosa muerte sin poder hacer nada por salvar su vida. Perecieron un total de 15.000 personas ahogadas en el metro, la mayoría fueron civiles y heridos, aunque hubo miles de soldados rusos y alemanes también entre las víctimas.

Finalmente el asalto soviético contra la ansiada Cancillería comenzó ese 2 de Mayo. El ataque se inició con un potente bombardeo de artillería y cohetes que machacaron el edificio. Los últimos soldados de las Waffen-SS y de la Wehrmacht marchan a protagonizar el último combate por Berlín. Las tropas alemanas, francesas, noruegas, danesas, turco musulmanas, españolas y letonas que defendían la Cancillería resistieron bravamente entre las columnas románicas del edificio. Repentinamente un obús derribó la puerta principal y los rusos irrumpieron. La batalla fue muy sangrienta, pues los soviéticos lucharon planta por planta del edificio gubernamental, en las oficinas, tejados y sótanos. Múltiples nacionalidades murieron codo a codo contra los bolcheviques. Los franceses aguantaron con honor hasta la última gota de su sangre. Los españoles lanzaron una última carga heroica contra la calle siendo la mayoría abatidos por las balas rusas. Los escandivos se defendieron hasta el final en el mismo jardín donde guarnecían el búnker deshabitado del Führer. Cuando la guapa soldado Anna Nikulina izó la bandera soviética sobre el edificio, el Ejército Rojo fue dueño de la Cancillería, la batalla de Berlín había terminado.
Ante el suicidio de todos los altos mandos que se refugiaban en Berlin, el General de Artillerìa Helmuth Weidling se convierte en la màxima autoridad de la ciudad, y se rinde al Mariscal Zhukov
Ese día, los altos oficiales de la Luftwaffe, el Generaloberst Alfred Keller y el Generalmajor Lobo Freiherr Von Biedermann fueron capturados y hechos prisioneros. 

La Luftwaffe realizó más de 300 salidas, pero pocas fueron de combate. La mayoría fueron cambios de base, todos las bases cercanas a Berlin o de la zona centro de Alemania fueron abandonadas y los aparatos que pudieron se refugiaron en la zona del Báltico frontera con Dinamarca, en bases como Lübeck, Flensburg, Trevemunde, Neumunster, Bad Segeberg y el gran aereopuerto de Grossembrodennn, o en el bolsón del sudeste, la zona de Salzburgo o Praga. La mayoría de los aparatos fueron al norte, aunque hubo grupos que fueron a Salzburgo, los Me-262 se refugiaron en Praga.

El Gran Almirante Dönitz sucede al Hitler como Füher
El gobierno de Dönitz se instaló en el castillo de Flensburg junto a la frontera danesa, y fue precisamente esa área y sus alrededores los que recibieron mayor número de aviones que escapaban de las bases que paulatinamente eran capturadas por el enemigo. Así pues, durante cinco días, como si de un espejismo se tratara, en la zona se revivió el esplendor de otros tiempos, y se veían patrullas de 60 o 90 cazas que protegían lo que quedaba del Reich, su gobierno y los aereodromos y puertos, que podían usarse para una hipotética evacuación. Esa área era la zona de actuación asignada a la RAF, lo que le dio más de un quebradero de cabeza, por ejemplo el día 3 de Mayo el grupo de élite 122 squadron de la RAF realizó una incursión de ataque en la zona que se saldó con la increíble cifra de unas pérdidas del 50% de los aparatos enviados.

Ese día el aereopuerto de Rechlin, centro de pruebas de alta tecnología de la Luftwaffe, cayó en manos soviéticas. Allí estaban todos los estudios y prototipos de He-162, Ar-234, He-177, Go-242 y otros muchos.

El 2 de Mayo el comando especial del KG 200 que operaba con B-17 americanos capturados realizó su última misión, esta consistió en el lanzamiento de agentes tras las líneas enemigas. Una vez realizada esta, las tripulaciones destruyeron los B-17 supervivientes, aunque alguno cayó en manos soviéticas.
El más famoso de los bombarderos estadounidenses: el B17, tambièn vio acción con la esvàstica nazi
El traslado de los aparatos a bases seguras se realizó en condiciones muy difíciles, el Bomber Command de la RAF planificó una última ofensiva, varios grupos de Mosquito se encargaron de atacar las bases de la Luftwaffe en el norte y centro de Alemania. 
El británico DeHavilland Mosquito era una avión de madera, de grandes prestaciones, que le sacó mas de una cana al Tío Adolf
El Leutnant Helmut Wenk, que voló con los cazabombaderos Fw-190 F en el III./SG 1 cuenta como ese día, antes de evacuar su base, esta sufrió dos ataques, uno de Il-2 soviéticos y otro de Mosquitos ingleses, durante su viaje a Flensburg entablaron combate con P-47 americanos, curiosamente las dos veces que fue alcanzado lo fue por la propia flak.
Republic P47 Thunderbolt de la US Army Air Force
El JG 11, JG 4 y JG 77 se trasladaron a las bases del norte, no hay casi datos de esos movimientos, se sabe que elementos del JG 77 entablaron combate con un grupo de La-5, en dicho combate el Oblt Kurt Hammel derribó un La-5. Tambien los chicos del JG 11 debieron de luchar en su viaje contra cazas soviéticos, perdiendo la vida el Ofw. Heinz Albrecht del I./JG 11 en su Fw-190 D y un piloto desconocido del 7./JG 11 en un Bf-109 K-4.

El Jagdgeschwader 300 pasó a llamarse Jagdgruppe 300 y se trasladó a Salzburgo, el testimonio del día es del Lt. Klaus Lambio del JG 300.

“El 2 de Mayo de 1945 me hallaba en el campo base frente a mi nuevo Bf- 109 K-4, hasta ahora no lo había probado y hoy lo tenía que estrenar en nuestro vuelo hacia la nueva base en Salzburgo. De repente vi un mecánico tirarse boca abajo en la hierba, fué en ese momento cuando me di cuenta que el ruido del motor no me era familiar. A veinte metros a ras de suelo dos Thunderbolts pasaron ametrallando aviones e instalaciones, desatando una estampida generalizada. Luego tres americanos más arrojaron bombas y dos más ametrallaban detrás del cuartel de mando. Antes de irse ví como nuestra flak derribó uno, y un paracaídas se balanceaba por encima de un pequeño bosque. Nada de eso era importante, solo había que pensar como llegar a Salzburgo. 

La mayoría del personal de tierra se había unido al ejército de tierra, otros habían ido a sus casa a buscar a su familia, un piloto llamado Gefreiter se marchó a su casa con un mono de mecánico puesto para evitar interrogatorios en caso de ser detenido. No teníamos apenas gasolina y para poder despegar tuvimos que ir a la zona donde estaban los aviones averiados y extraer de todos los depósitos hasta la ültima gota de combustible. A media tarde nos reunimos todos e hicimos una especie de votación. Cerca de veinte pilotos y unos cien mecánicos masculinos y femeninos prefirieron rendirse a los americanos que iniciar el peligroso viaje. Despegamos unos 14 aparatos y volamos en muchos momentos a ras de suelo para evitar ser descubiertos, el silencio de radio era total, vimos bastantes aparatos enemigos pero tuvimos suerte y no consiguieron alcanzarnos. Al llegar a la base de Ainring-Salzburg vi como algunos pilotos del III./JG 300 ya habían conseguido aterrizar en ese campo. En Ainring nuestra preocupación era encontrar comida y refugio. Solo volví a volar una vez más antes de la capitulación, y fué una mision de protección del aeródromo.”

Resumen:
La Batalla de Berlin fue para la Luftwaffe la última gran prueba antes de la capitulación, a pesar de la falta de pilotos, de combustible, de organización y de bases seguras, realizó un increíble pero estéril esfuerzo por contener el avance ruso. La Luftwaffe sostuvo una feroz pero honrosa lucha contra un enemigo que contaba con un potencial arrollador e irresistible.

Como señalé al principio se trata de una batalla aérea muy desconocida y muy poco documentada, esto es debido a que a partir del 28 de Febrero de 1.945 los datos son muy poco fidedignos. Muchos archivos de la Luftwaffe de esos últimos meses fueron destruidos, el propio Göring ordenó en Abril la destrucción de gran parte de los archivos, otros fueron quemados por los comandantes de las bases horas antes de la rendición, otros fueron destruidos por los bombarderos aliados y otros capturados por los rusos, y que todavía no han salido a la luz en su totalidad.

La Luftwaffe luchó valerosamente hasta el final. Desde el comienzo de las hostilidades hasta el 28 de Febrero la Luftwaffe había perdido en combate 44.065 pilotos o tripulantes por muerte, 28.200 fueron heridos y 27.610 fueron hechos prisioneros o desaparecieron, además 10.553 hombres fallecieron o quedaron heridos en accidentes de entrenamiento o traslados. De los pilotos que entraron en combate en los primeros años de la guerra, más del 95% causaron baja, cifra solo superada por las tripulaciones de submarinos. Como dijo tras la guerra el Generaleutenant Adolf Galland Inspectot General de Caza: “Algunos pilotos de la Luftwaffe combatieron hasta el último día, hasta el último aliento o hasta la última gota de gasolina, a todos los demás los mataron.”
Aviones Me-262 escondidos junto a las autopistas
Epílogo:
El día de la capitulación, en el aeródromo Schleswig Holstein un piloto escribió en su diario:

“Alineamos los aviones en orden de parada. Los ingleses quedaron asombrados por el imponente espectáculo que ofrecía el aeródromo. Más de cien aviones orgullosamente altivos, pero no exentos de tristeza. Los modelos más nuevos como los Me-262 y He-162, que apenas habían tenido tiempo de demostrar su potencial, estaban situados entre los bien fogeados Bf-109 y Fw-190, victoriosos en miles de batallas aéreas, todos ellos tendrían que ser entregados al enemigo. Para nosotros, los pilotos, la visión del aeródromo es indescriptiblemente triste y dolorosa. Nuestro orgullo, nuestra fuerza aérea, nuestro mundo, obligados a ser exhibidos al desnudo. Lo menos treinta o cuarenta Me-262, los aviones de caza más rápidos del mundo, se agrupan apretadamente morro con morro, listos para ser entregados.” 
Con la capitulación alemana se fue la que hacía pocos años era la fuerza aérea mas poderosa y avanzada del mundo. Los aliados harán uso de la tecnología alemana para su inminente Guerra Frìa

sábado, 29 de abril de 2017

La aviación en la Batalla de Berlín. PARTE 7

PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3
PARTE 4
PARTE 5
PARTE 6
Séptima entrega de la reseña sobre la Batalla de Berlín desde el aire, publicada en Foro Segunda Guerra Mundial por el usuario Emil Dermouth.

29 de Abril de 1945
Por la mañana de ese 29 de Abril, los tanques soviéticos llegaron a la Estación del U-Bahn, donde recibieron una emboscada de granaderos franceses de 33ª División SS Francesa “Carlomagno”, que los hicieron retroceder hacia la Calle Wilhelmstrasse. Pero era una trampa porque en esa calle les esperaban más franceses ocultos en los edificios con lanzagranadas Panzerfaust. Pensando que estaban seguros, los carristas vieron como decenas de franceses se asomaron desde las ventanas y vomitaron contra ellos incontables proyectiles. Los blindados rusos empezaron a arder uno a uno en fila india mientras las tripulaciones que intentaban escapar de sus vehículos eran acribilladas por armas cortas. Los franceses consiguieron destruir un total de 128 tanques soviéticos, una cifra espectacular. Aquella fue la gesta más heroica de la Batalla de Berlín.

Al oeste de Berlín, en el Tiergarten, el VIII Ejército de la Guardia Blindado atacó el Puente de Postdamer. Aunque los rusos perdieron más tanques, los alemanes con bajas irrecuperables acabaron retirándose.

Desde la madrugada, en Rechlin, sin haber dormido, cumpliendo las órdenes de Hitler, el Mariscal Von Greim preparaba el ataque masivo de la Luftwaffe para aliviar la presión sobre Berlin. Por desgracia para el Führer en ese momento la Luftwaffe tenía solo una mínima parte de las unidades listas para el combate. Después de haber cambiado en los últimos tiempos tantas veces de bases el caos era total, las pocas reservas de combustible y municiones se perdían en los traslados de base o se abandonaban ante la entrada del enemigo. A medida que el ejército se desmoronaba, se disolvían más unidades del personal de tierra de la Luftwaffe y se enviaban a unirse a las filas del agotado ejército. Cuando el ataque comenzó, este se estrelló inútilmente contra la poderosa fuerza aérea soviética.

A pesar de intentar movilizar el máximo de unidades posible, ese día la Luftwaffe solo pudo realizar 346 salidas. La mayoría de ellas fueron de combate, ya que a los pocos grupos de transporte que quedaban operativos les resultaba imposible seguir asistiendo a Berlín por aire, las posibilidades de entrar en el espacio aéreo de Berlín eran casi nulas. Aún así se realizaron lanzamientos de suministros desde el aire a las bolsas de resistencia.

Los bombarderos a reacción del III/KG 76 volvieron a demostrar su poderío, según los registros de la unidad, ese día 13 Ar 234 dejaron caer sus bombas de 500 Kg sobre los tanques rusos directamente en las calles de Berlin, como la Belle Alliance Platz, la Saarlandstrasse y la Friedrichstrasse. También bombardearon los puentes de Potsdamer y Halle. Fue la anteúltima salida de los Ar 234 del KG 76, la última fue un ataque contra objetivos occidentales el 3 de Mayo.
Arado Ar-234
Algunas unidades aisladas de comandos especiales del KG 200 hicieron contadas salidas de bombardeo, también se produjo el lanzamiento de agentes o espías tras las líneas.

En su autobiografía de 2009, el Uffz. Johannes Lachmund entonces joven piloto de Ju-52 del II./TG 3 describe lo que según él fue el último vuelo que salió de Berlin. Afirma que el 28 de Abril su Ju-52 destinado a evacuar altas personalidades de Berlín, fue el único que consiguió aterrizar. Dice que el 29 de Abril Hanna Reitsch y Von Greim finalmente huyeron en un Ar-96 y posteriormente personal de alto rango, pero no de máxima importancia embarcó en su Ju-52. En ese vuelo Johannes no pilotó, sino que, ejerció de artillero y su destino fue Leck.
Junkers Ju-52
Por su parte algunos He-111 del KG 4 se dedicaron a la dura tarea de abastecer por aire, lanzando contenedores con alimento y munición al 9º Ejército que se hallaba rodeado a 20km. al sur de Berlin.
avion de transporote Heinkel 111
A pesar de ser insistentemente requeridos, los agotados y faltos de combustible Schalschgeschwader solo pudieron hacer volar de manera testimonial unas pocas unidades al amanecer y al atardecer, los Fw-190 del SG 1 realizaron barridos al sur de Berlin. Los ataques a tierra se realizaron principalmente por el JG 4 y el JG 26, estos se internaron por las calles de Berlin bombardeando y ametrallando tanques y tropas, se produjeron escenas caóticas llenas de confusión en los ataques al suelo y combates aéreos en un campo de batalla tan poco convencional, los errores eran frecuentes y las bajas por fuego amigo muy abundantes en ambos lados. El JG 4 se internó por la zona centro de la ciudad atacando posiciones rusas cerca de la Cancillería, en combates con los cazas soviéticos al Uffz. Erwin Teske se le adjudicó el derribo de dos Yak-9 a las 11.30 h., por su parte a las 11.45 h. el Hptm, Johannes Kaufmann obtuvo una nueva victoria sobre un Yak-3. El JG 26 realizó sus ataques cerca del Elba, consiguiendo destruir unos cuantos blindados, realizaron una salida al mediodía y otra al atardecer, el Lt. Waldemar Söffing pudo derribar un Spitfire ruso a las 12.50 h. y en la segunda salida a la vuelta a la base entablaron combate con Tempest ingleses consiguiendo así su segundo derribo del día. En ese combate, el Uffz.Johannes Schlimper fue derribado con su Fw-190 D-9 y muerto al realizar un aterrizaje de emergencia. En el ataque jabo junto al Elba, otro Fw-190 D-9 fue derribado por fuego antiaéreo, muriendo el Uffz. Georg Kreth.

Los Jagdgeschwader JG 11 y JG 51 estuvieron bastante activos y la mayoría de sus unidades operativas realizaron dos salidas, una al amanecer y otra sobre las 14.00. El JG 11 entabló combate con un grupo de Spitfires, el Ofhr. Alfred Winderlich consiguió derribar uno de ellos, mientras que su compañero el Fhr. Heid perdía la vida en ese combate. El JG 51 en su salida de la tarde entabló combate con un grupo de Il-2 protegido por una gran escolta de Yak-3, reclamaron nueve victorias contra la pérdida de tres aparatos, sin embargo solo les fueron homologados los derribos de dos Il-2, uno al Lt. Alfred Rauch y el otro al Obfw Heinz Marquardt, quien a la postre sería el piloto alemán con más derribos adjudicados durante la batalla de Berlin.
El caza inglés Spitfire, sirvió también en la Unión Soviética
Los grupos de transporte junto con algún He-111 rescatado de los Kampfgeschwaders disueltos realizaron algunos lanzamientos de material sobre la zona controlada por los alemanes. Durante la madrugada hubo varios intentos por parte de los Ju-352 del Grossraum Transportgruppe del Mj. Günther Maussde de llevar tropas de infantería al aeropuerto de Gatow, no fue posible aterrizar, debido al nutrido fuego antiaéreo de la zona y al continuo bombardeo de mortero al que eran sometidas las pistas, así que tuvieron que regresar a su unidad en Grobenbrode.

El relato del día corresponde a uno de los pilotos que realizó ataques a las tropas rusas entre las calles de Berlín con su Focke-Wulf 190 D 9 “Dora”, el Lt. Manfred Kudell del 8./JG 4.

“En las dos últimas semanas había realizado de media dos salidas de combate diarias en la zona de Berlín. Yo estaba en el aire con mi Schwarm el 29 de abril, mi Fw-190 llevaba una bomba de 250 kilos y tenía órdenes de atacar tanques soviéticos que se dirigían a la Cancillería. Había pocas esperanzas de poder llevar a buen término esta misión, dado el enorme manto de humo que envolvía la ciudad era imposible distinguir nada en la tierra claramente, de hecho, sólo los pilotos como yo, que conocíamos perfectamente la ciudad, podíamos distinguir puntos de referencia para navegar. A cada piloto se le asignó atacar una calle de las proximidades de la Cancillería del Reich. Mi objetivo era Stresemannstrasse. No teníamos radio o contacto visual con los demás y Berlín era una enorme nube de humo. No teníamos idea de dónde estaban nuestras tropas. 

Desde tierra nos escupían fuego de todo tipo, puede que fueran baterías antiaéreas soviéticas o nuestras, no lo sé. De pronto el fuego antiaéreo cesó y frente a mí al fondo de la Stresemannstrasse ví tres o cuatro blindados, me pareció que eran rusos, los Yaks ya me habían detectado y se lanzaron hacia mi, así que solté mi bomba, y sin poder ver si había hecho blanco realicé una maniobra ascendente tratando de librarme de los cazas rusos. A pesar de mis desesperadas maniobras fui alcanzado en un ala y en el motor. Pude milagrosamente realizar un aterrizaje de emergencia en una avenida con el avión en llamas. Una vez detenido el aparato logré salir del mismo con quemaduras en las manos, brazos y cara, me ví en medio de una lucha callejera e inmediatamente fui capturado por unos soldados rusos.”

30 de Abril de 1945
Durante la noche del 29 al 30 de Abril los soviéticos se dieron cuenta de que tenían el Parlamento Alemán (Reichstag) a sólo 400 metros de distancia, principal objetivo a tomar en esa jornada. Antes del ataque una lluvia de artillería pesada barrió el centro de Berlín para minar las defensas, sin embargo apenas alcanzaron a los alemanes porque habían cavado trincheras en torno al Reichstag y se parapetaban en los pisos, ventanas, jardines e incluso en los tejados y la cúpula, por si fuera poco les protegía el cauce de agua que atravesaba la Plaza de Königsplatz. Justo a las 6:00 de la mañana se llevó a cabo el primer asalto contra el Reichstag, pero nada más recorrer 50 metros los rusos fueron masacrados. En el segundo asalto la tragedia fue mayor, pues centenares de alemanes dispararon desde el flanco del Teatro de la Opera de Kroll y desde la batería emplazada en el Zoo liquidando a dos batallones enteros, de los cuales hubo muy pocos supervivientes. Como los rusos vieron que era imposible tomar el Reichstag al asalto, decidieron reducir la presión durante unas horas mientras 90 piezas de artillería descargaban proyectiles contra el gran edificio.

No muy lejos del Reichstag, en el Ministerio del Aire de la Calle Wilhelmstrasse, el bombardeo también fue atroz. Por suerte la estructura aguantó y el ataque soviético fue repelido por las Waffen-SS, hombres de la Luftwaffe y la Volksstrum.

Por la mañana Adolf Hitler se despertó en un ambiente tenso, esa noche ya se convenció de la imposibilidad de que el General Wenck con su 12º Ejército y/o el 9º Ejército pudieran liberar Berlin. El Führer había decidido quitarse la vida con veneno y a la vez darse un tiro.

Más o menos a las 15:30 horas de la tarde se oyó un disparo en el dormitorio del Führer. Adolf Hitler se había tragado una cápsula de cianuro a la vez que se había pegado un tiro en la cabeza con su pistola Walter

Temprana cayó la noche en Berlín debido al denso humo que se levantaba desde todas partes de la ciudad. El último ataque hacia el Reichstag se realizó con una carga de infantería apoyada por tanques, artillería y camiones lanzacohetes Katyusha. Las Juventudes Hitlerianas, las SS y los marineros acribillaron a los rusos al acercarse provocando un número de víctimas terrible. Pero en mayor número los soldados soviéticos se desplegaron por la Plaza de Königsplatz tomando las líneas defensivas exteriores del Reichstag y entrando en la planta baja del edificio. Nunca en la Historia se había librado una batalla de esa magnitud dentro de un edificio gubernamental. Poco a poco los rusos acabaron con la resistencia alemana y la bandera roja de la Unión Soviética ondeó en el tejado junto a la cúpula del edificio gubernamental.

Ese día todavía continuaron algunos He-111 del KG 4 abasteciendo por aire, lanzando contenedores con alimento y munición a los bolsones que aún resistían del 9º Ejército que se hallaban a 20km. al sur de Berlin. Hasta el día 1 de Mayo hubo grupos del 9º Ejército que trataron de romper el cerco ruso para entregarse a los americanos.

Uno de los últimos intentos de llevar suministros por aire a Berlín lo realizaron 30 Fw-190 del III./KG 200 la noche del 30 de Abril. Cada Fw-190 llevaba un Versorgungsabwurfbehälter (contenedor de abastecimiento) con un paracaídas de carga. Fue en ese vuelo cuando el Gruppenkommandeur Mayor Helmut Viedebantt murió, el paracaídas del contenedor se desplegó antes de tiempo enredándose en el plano de cola, provocando que el avión se estrellara.
caza Focke Wulf 190
La Luftwaffe a pesar de todo seguía peleando y es de destacar que ese día se superaron las 400 salidas. Hubo unidades del SG 1 que realizaron tres salidas de operaciones jabo en un ambiente de total inferioridad aérea.

También realizaron ataques a tierra los cazabombarderos jet Me-262 del KG(J) 4, además de bombardear formaciones de blindados entraron en combate con un grupo de Il-2, reclamaron varios derribos, pero solo uno fue homologado y se le asignó al Staffel.
El poderoso Messerschmitt Me-262, irónicamente Hitler lo quería como bombardero pese a sus grandes capacidades para el combate aire-aire, mientras que el bombardero ideal, el Ar-234, originalmente Hitler lo quería como avión de reconocimiento
Ese día hubo grandes combates aéreos donde la gran superioridad numérica de los soviéticos se impuso con claridad, los Jagdgeschwaders hicieron un derroche de valor y de vidas humanas. El JG 3 reclamó varios derribos pero ninguno les fueron homologados, pagaron un alto precio, entre otros perdieron la vida el Lt. Herbert Bareuther, recién nombrado Staffelkapitan del 14./JG 3, fue alcanzado por fuego antiaéreo soviético en las calles de Berlín, se estrelló contra un árbol tratando de realizar un aterrizaje en un paseo de la ciudad. Andreas Kuffner fue derribado y muerto por un Spitfire del 350 Squadron de la RAF mientras trataba de aterrizar en su base tras la misión en Berlin. Durante el mismo ataque, los destinatarios de la Cruz de Caballero Rainer Nossek y Wilhelm Bromen fueron muertos y heridos, respectivamente.

Los BF-109 del JG 27 salieron por última vez, cumplieron una misión de caza libre en la cual sufrieron grandes pérdidas, y en la que el Fw. Horst Rippert se anotó dos victorias. Los seis Bf-109 supervivientes del agotado grupo fueron retirados al área de Leck.
Un avion Yak-3 soviético se enfrenta a un Bf-109 aleman
Nuevamente los elegantes Ta-152 del JG 301 sobrevolaron Berlín, a las 16.15 h. entablaron combate con una formación de Yak-9, el Obfw Walter Loos consiguió su 38ª victoria y el Uffz. Willi Greiner su derribo nº 12.

Para el testimonio del día, en vez de añadir el relato propiamente dicho de un piloto, copiaré la traducción del “Flying logbook” (Libro de anotaciones e vuelo) del Leutnant Helmut Wenk, que voló con los cazabombaderos Fw-190 F en el III./SG 1 durante los desesperados combates de finales de Abril en Berlín. La hoja corresponde a las acciones de ese 30 de Abril, tres salidas, y en ella debían anotar la fecha, hora, ruta, actividad enemiga y resultados.

SALIDA 1
Fecha - 30.4 10.30 h.
Hora – 11.40
Ruta - Neubrandenburg - west Prenzlau - Gollmitz – Neubrandenburg
Actividad enemiga – Fuego antiaéreo ligero, presencia de cazas
Resultado – Lanzamiento de un contenedor SD 4 de 250 kg “hollowcharge bombs” desde la altura de 1.500 m, en la carretera de Gollmitz. Las bombas cayeron en el objetivo pero los resultados precisos no se observaron. Ataque a un cañón autopropulsado, los resultados no se observaron. Combate aéreo con cuatro La-5, uno de ellos tocado desapereció en la densa bruma.

SALIDA 2
Fecha - 30.4 17.00 h.
Hora - 17.45
Ruta - Barth - east of Greifswald - Barth
Activadad enemiga – Fuego antiaéreo constante en el area, presencia de cazas Yak-3
Resultado – La carretera objetivo no fue atacada por estar en nuestras manos, se lanzáron bombas de 1x500kg en el area controlada por el enemigo. Breve combate con unos 20 Yak-3 sin obsevarse resultados. 

SALIDA 3 
Fecha - 30.4 19.30 h.
Hora - 20.15
Ruta - Barth - east of Greifswald – Wismar
Actividad enemiga – Fuego antiaéreo ligero. Mucha actividad de cazas enemigos
Resultados – Mala visibilidad, perdemos contacto con el jefe de grupo. Lanzamos bombas 1 x 500kg y 4 x 50kg a una columna de vehículos enemigos. Objetivo alcanzado, observo claramente salir columna de humo de un tanque enemigo. Combate cerrado con un Yak-3, poca visibilidad, se rompe el contacto sin observarse resultados.

jueves, 27 de abril de 2017

La aviación en la Batalla de Berlín. PARTE 6

PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3
PARTE 4
PARTE 5
Sexta entrega de la reseña sobre la Batalla de Berlín desde el aire, publicada en Foro Segunda Guerra Mundial por el usuario Emil Dermouth.


27 de Abril de 1945
Por fin, el 27 de Abril, el cerco sobre Berlín se cerró cuando el XLVII Ejército Soviético enlazó con el II Ejército de la Guardia Blindada en Spandau. Las líneas de defensa ya fueron todas eliminadas, y solo quedaba ya la toma de la ciudad barrio a barrio, casa a casa.

Dentro de Berlín el III Ejército de Choque rodeó el Búnker de Humboldthain y el V Ejército el Búnker de Friedrichshain, sin embargo ninguno de los dos pudo ser tomado debido al peligroso fuego de artillería al que estaban sometidos los rusos. Simultáneamente el III Ejército de la Guardia Blindada aseguró completamente el barrio Charlottenburg. En la Plaza Postdamerplatz los alemanes se defendieron tras las rejas de los Jardines de Wansee hasta que se vieron obligados a retirarse por culpa de la superioridad soviética, todos escaparon bajo el metro.

Paralelos al Canal de Landwehr el VIII Ejército de la Guardia y el I Ejército de la Guardia Blindado abrieron una brecha en la 18ª División Panzergrenadier Alemana, lo que les permitió ponerse en marcha contra los distritos gubernamentales. Los alemanes al ver el avance enemigo hacia la zona más importante de la ciudad apostaron en el Ministerio de Asuntos Exteriores a marineros armados de la Kriegsmarine, mientras que voluntarios daneses y noruegos con 8 cañones y 2 vehículos blindados Hanomag se establecieron junto a la Cancillería, incorporándose más tarde a estos la Unidad SS Ezquerra de los españoles con algunos letones.

El ataque al Aeropuerto de Gatow se produjo aquel 27 de Abril. Pero el Ejército Rojo encontró una fiera resistencia por parte de la Volkssturm con ayuda de pilotos y personal auxiliar de la Luftwaffe, que junto cañones de 88 milímetros resistieron el asalto un largo período de tiempo.

Ese día la Luftwaffe estaba dispuesta a hacer un nuevo esfuerzo para aliviar la presión sobre Berlín, así que nuevas acciones fueron programadas para atacar las entradas de tanques y tropas rusas a través de los puentes del Oder. Así pués el KG 200 organizó lo que a la postre fue el último ataque Mistel de la historia. Al atardecer, una fuerza compuesta por siete Mistel, tres Ju-188 y una docena de Fw-190 fueron lanzados contra la cabeza de playa del Oder. Al acercarse a la zona fueron atacados por una gran fuerza de cazas, y ya sobre el objetivo, les saludó un cerrado y masivo fuego antiaéreo. Fue una masacre. Solo uno de los siete Mistel y uno de los Fw-190 de la escolta consiguieron volver.
Los Mistel eran aviones cargados con explosivos, que eran llevados por un caza hacia el objetivo
El 10.(Pz.)SG 2 y el SG 1 pudieron hacer despegar cuatro Ju-87 G que acompañados por unos quince Fw-190 atacaron al anochecer tanques en la zona del Oder, dos Stuka y cinco Fw-190 fueron abatidos. En combate con los cazas rusos el Lt. Helmut Wenkel del SG 1 pudo adjudicarse el derribo de un La-5.

El IV./JG 3 también realizó ataques al suelo contra las zonas de entrada del ataque ruso, estos penetraron más al Este tratando de castigar la retaguardia. En los feroces combates que surgieron, entre otros, murió por acción del fuego antiaéreo su recién nombrado Gruppenkommendeur “Knall” Koall.

El KG 76 y el JG 26 recibieron órdenes de atacar concentraciones de tanques y vehículos en la zona de vanguardia, se les adjudicó respectivamente las siguientes áreas (a) Prenzlau / Schwedt /
Stettin, y (b) Linum / Nauen / Berlin / Oraienburg.

Por fin se cumplió la orden de Hitler y 36 cazabombarderos Me-262 A del disuelto KG 51 y del reformado KG (J) 4 partieron desde Praga hacia Berlín para participar en la batalla. Realizaron ataques a concentraciones de tropas, y entablaron combate con una numerosa formación de Sturmoviks, se les adjudicó el derribo de seis de ellos.
Los poderosos cazas jet Me-262 salen a plantar cara a un enemigo muy superior en número
Berlin solo podía abastecerse por aire, pero el riesgo de aventurarse a aterrizar en Berlín era enorme. En el aeropuerto de Rechlin se preparó un operativo de 6 Fieseler Storch cargados con material variado, escoltados por 30 cazas para volar de noche y aterrizar en la capital protegidos por la oscuridad. La operación fue un fracaso y se culpó al pésimo tiempo de esa noche.

Los grupos de transporte también siguieron jugándose el tipo tratando de llevar a Berlin hombres y material. Los Ju-352 del Grossraum Transportgruppe del Mj. Günther Mauss, en la madrugada del día 27 en una acción temeraria utilizaron la carretera que conduce de Waren a Güstrow como pista de aterrizaje, de esa manera consiguieron trasladar de Rostok a Berlin 476 hombres de la Kriegsmarine con su equipo para participar en la batalla.

Ese día la falta de combustible afecto en gran medida a los Jagdgeschwaders, por lo que pocos aparatos pudieron ponerse en vuelo, entre las escasas victorias que se lograron destacan el Yak-3 derribado a las 18.25 sobre Neuruppin-Berlin por el Oblt. Hans Dortenmann del JG 26, el Il-2 derribado en la zona de Potsdam por el Fw. Horst Ripper y el Yak-3 abatido por el omnipresente Obfw. Heinz Marquardt a las 17.55 h.
Ilyushin Il-2 Sturmovik, probablemente el avión más famoso de la Segunda Guerra Mundial, era el azote de los tanques alemanes
El testimonio del día es un relato del Oblt. Hans-Ulrich Rudel, Gruppekomanndeur del SG 2.

“Por fin el 27 de abril, a eso de las 11 de la noche me dan las instrucciones para volar a Berlin. Debemos partir con un He-111 y aterrizar en la gran avenida de Berlin, junto a la puerta de Brandemburgo. No resulta fácil despegar con una máquina bimotor en plena noche y con todas las luces de la pista apagadas. La noche es negra como la boca de un lobo. Nos internamos en la zona de batalla volando rumbo noroeste, debajo de nosotros vemos muchos pueblos y ciudades ardiendo, ¡La patria está ardiendo por las cuatro puntas! Al llegar a la zona de Berlin comienzan a tantearnos los reflectores y la Flak del ruso. De la ciudad no podemos ver nada debido al humo y la bruma que la envuelven en un manto mortífero, un incendio al lado del otro, fogonazos de la artillería, es un aspecto infernal el que se nos ofrece. Un mensaje nos llega del control de tierra -¡Esperar!- Lo que nos faltaba. Al cabo de quince minutos nos llega un mensaje del Coronel Von Below quien nos comunica que el aterrizaje es imposible por el nutrido fuego de morteros que está soportando la pista. 

Ponemos rumbo a Rechlin, nuestro radiotelegrafista se comunica con el control, estos se niegan a encender las luces de la pista por miedo a un ataque de la aviación enemiga. Cada vez se pone la cosa peor, no tenemos combustible, en cualquier momento se apagarán las hélices. De pronto, abajo a la izquierda, una iluminación pálida, nos apresuramos a aterrizar. La localidad se llama Wittstock, a 30 kilómetros de Rechlin, el valiente encargado de control oyó nuestra conversación y encendió las luces de la pista para ayudarnos. Hablo por teléfono con Von Below –Coronel, le propongo aterrizar hoy, de día, con un Stuka en la gran avenida. Calculo que con una máquina así lo podré lograr, y más todavía, teniendo en cuenta que hay que proceder a sacar al Supremo Mando de ese posición sumamente expuesta-. El Coronel me hace esperar un rato, para preguntar y vuelve al aparato.-El Führer ha decidido quedarse para defender Berlin, no desea que usted vuele a la ciudad, sino que le ordena trasladarse inmediatamente a su base de los Sudetes, para apoyar las operaciones del Mariscal de Campo Schörner, quien iniciará igualmente su ofensiva para liberar Berlin-“

28 de Abril de 1945
La mañana del 28 de Abril comenzó igual de dura que todos los días anteriores. La gente se ocultaba en el metro para evitar los bombardeos, el hambre se había agravado, las violaciones aumentaban. Avanzada la mañana, los tanques soviéticos del III Ejército de Choque a lo largo de la Calle Wilhelmstrasse marcharon hacia los distritos gubernamentales. Sin embargo el avance quedó anulado cuando giraron el rumbo hacia la Cárcel de Moabit, donde se produjo una larga y cruenta lucha cuerpo a cuerpo.

Por la tarde los soviéticos atacaron el Puente Moltke, el cual había sido minado y contaba con barricadas. Cuando los rusos lo intentaron cruzar se produjo una inmensa explosión que los engulló. Al disiparse el humo el puente había sido derruido a medias, pero era transitable. Aprovechando el error alemán, la infantería rusa pudo pasar y establecer una cabeza de puente con la Puerte de Halle incluida tras un coste elevado en vidas.

La lucha por el Ministerio del Interior comenzó con un desastre para los rusos, pues los defensores dispararon sobre los asaltantes desde ventanas y puertas bloqueadas mientras avanzaban por la Calle Moltkestrasse. Ante la imposibilidad de seguir adelante los soviéticos suspendieron el ataque. No muy lejos de allí, más suerte tuvieron en el Estadio de Fútbol, donde los 800 granaderos alemanes y miembros de la Volkssturm fueron exterminados sobre las gradas hasta que agotaron la última bala.

Hitler continuó enviando mensajes al General Wenck para que acudiera en ayuda de la capital tras haber sacado al 12 Ejército de sus posiciones en el Elba. El 28 de abril, el 12 Ejército llegó a Postdam, donde fue atacado por poderosas fuerzas rusas que le cortaron el camino. Sin poder avanzar más, Wenck pudo unirse a lo que quedaba del 9no Ejército en el sur de Berlín. Incapaz de poder hacer nada más, sólo pudieron mover las fuerzas que restaban hacia el oeste para capitular ante las fuerzas estadounidenses.

La lucha continuaba en el aeropuerto de Gatow, en la defensa del mismo, ese día, perdió la vida el Generaleutenant Gottob Müller, a los 50 años de edad uno de los grandes generales de la Luftwaffe moría en combate de tierra. 

Hermann Göring, despojado de sus cargos y en arresto domiciliario, ante el temor de que los rusos profanaran su residencia “Karinhall” ordenó a un grupo de infantería de la Luftwaffe que la dinamitara.

Desde el aeropuerto de Rechlin se enviaron cuatro Ju-52 cargados con material a Berlin, se pretendía que aterrizaran en la gran avenida que había sido habilitada como pista, una vez allí descargarían el material y procederían a evacuar a las autoridades que lo soliciten. Debido al nutrido fuego antiaéreo y la acción de los cazas, solo uno llegó a aterrizar sano y salvo, lo cual se consideró casi un milagro. Ese Ju-52 estuvo aparcado en la avenida esperando evacuar personal del bunker, Von Greim y Hanna Reitsch lo vieron y hablan de él, pero no lo usaron, ya que huyeron en un Arado Ar 96. El destino de ese Ju-52 y su misterioso pasaje han dado lugar a múltiples teorías (poco fundadas, según mi criterio), sobre una posible evacuación de Hitler en el último momento.
Junkers Ju-52
Poco movimiento hubo ese día, las agotadas fuerzas de ataque lamían sus heridas. Unas pocas unidades del JG 4, JG 27, JG 77 y SG 1 realizaron esporádicos ataques a tierra. En ellas perdieron la vida entre otros el Ofhr. Jürgen Stedeberg del JG 27 y el Fw. Kurt Muschiol del JG 77 en combate aéreo.

Los Me-262 A del KG(J) 4 realizaron varios ataques al sureste de Berlin, se adjudicaron los derribos de dos Yak-3 y un Il-2.

El testimonio del dia corresponde nuevamente a un relato de la piloto de pruebas de la Luftwaffe, la capitana Hanna Reitsch.

“El 28 de Abril los ataques contra la Cancillería crecían de manara alarmante. No teníamos esperanza de salir de allí con vida, cuando nos llegó la noticia de que milagrosamente un Ju-52 había aterrizado en la avenida Achse y podía sacarnos lejos de Berlin. Hitler nos llamó al Mariscal Von Greim y a mí, nos comunicó lo siguiente – Ustedes dos deben de salir inmediatamente del bunker, me han informado que mañana el ruso iniciará su asalto final a la Cancillería-. Desplegó el mapa que sostenía con su temblorosa mano.- Si pudiéramos detener el avance ruso durante 24 horas mediante un ataque aéreo masivo, daríamos tiempo al General Wenck avanzar hasta aquí y romper el cerco ruso. Deben ir a Rechlin y organizar el ataque-.

No podia entender, dada la situación, que aún se pudiera albergar cualquier tipo de esperanza. El Coronel Von Below nos acompañó al Mariscal y a mí a las puertas del bunker, el olor a fuego y azufre, la densa niebla y el polvo calcáreo eran insoportables . Esperamos a que el fuego enemigo cesara un poco, y a pesar de llevar muletas, el Mariscal y yo saltamos a un vehículo militar que vino a buscarnos. Comenzamos un viaje fantasmagórico a través de lo que fué la avenida Vosstrasse, los silbidos de los disparos y los estruendos de las granadas volvían a llenar el aire, la tierra temblaba mientras el fuego y el humo nos acompañaba constantemente. Habíamos llegado hasta el puesto aéreo central, que seguía estando en manos alemanas. Vimos el Ju-52, sin embargo a nosotros nos esperaba el piloto que nos trajo de Gatow con un Arado Ar 96 que había conseguido, por tercera vez, aterrizar en Berlín. Otra vez tuvimos que entrar tres personas en un avión biplaza. 
El Ar96 era un entrenador avanzado de la Luftwaffe
El despegue sería cosa de suerte, los faros enemigos iluminaban la avenida, el firme estaba lleno de socabones y el fuego de mortero era constante, sin embargo había un tramo de cuatrocientos metros libre de pozos y agujeros . Pese a todo el Arado consiguió despegar sin ser visto, al volar sobre el Brandemburger fuimos descubiertos y sobre nosotros se concentró fuego de todo tipo, quedando envueltos en un mar de luces centelleantes que de manera incredible no hicieron blanco. Al ascender a la altura de 700 metros un manto protector de densa niebla nos sirvió para poder escapar de la moribunda ciudad, solo quedaba llegar a Reichlin y organizar el ataque masivo.”

martes, 25 de abril de 2017

La aviación en la Batalla de Berlín. PARTE 5

PARTE 1
PARTE 2
PARTE 3
PARTE 4

Quinta entrega de la reseña sobre la Batalla de Berlín desde el aire, publicada en Foro Segunda Guerra Mundial por el usuario Emil Dermouth.

25 de Abril de 1945

Soleado, pero frío, amaneció el 25 de Abril. Las Waffen-SS compuestas por los holandeses y escandinavos se hallaban apostados diversas instalaciones del Aeródromo de Temppelhoff, ya en manos rusas, esperando recibir el choque. Por la mañana se inició la batalla cuando la artillería rusa y los tanques machacaron el aeropuerto destruyendo a los cazas Focke Wulf Fw 190 que todavía quedaban aparcados y sin gasolina. Después irrumpieron en el aeródromo y los pocos defensores que había tuvieron que retirarse a una línea improvisada en las instalaciones militares debido al fuego de los Katyusha.



Por otro sector de Berlín el V Ejército Soviético atacó el Parque de Treptow, el III Ejército de la Guardia Blindado arremetió contra Mariendorf, y los I y VIII Ejércitos de la Guardia lo hicieron por Neukölln. Los soviéticos fueron imparables. En la Plaza Hermannplatz la 33ª División SS Francesa “Carlomagno” se parapetó en barricadas junto con más de 100 miembros de las Juventudes Hitlerianas alemanas, bien protegidos, cuando vinieron los rusos los defensores franceses destruyeron con lanzagranadas a 14 tanques T-34, logrando a continuación que se retirasen. Otro acto heroico ocurrió en el Puente de Halensee, siendo los protagonistas tres solitarios soldados alemanes que repelieron el ataque soviético durante todo el día armados con una ametralladora y matando a decenas de rusos. Ante los lentos avances soviéticos, estos como represalia bombardearon el centro ciudad con 1.500 aviones.

Wenck y su ofensiva empezaron a fallar en la zona boscosa de Spreewald, batalla que se estaba convitiendo en un revés para los alemanes a pesar del éxito del día anterior. Los vehículos y tanques de Wenck se quedaron sin combustible, viéndose obligados a pararse para esperar la gasolina. Aprovechando que los hombres de Wenck se detuvieron, el III Ejército de la Guardia compuesto por comunistas ucranianos cerró la zona occidental de la autopista del bosque y levantó barricadas con troncos de árboles dejando bloqueados a los alemanes.

Si por algo se hizo famoso el 25 de Abril de 1945 fue por un hecho histórico inolvidable. Ocurrió en la ciudad de Torgau cuando las tropas de Estados Unidos se dieron la mano con las tropas de la Unión Soviética. Las fuerzas protagonistas fueron la 69ª División de Infantería Estadounidense y la 58ª División de la Guardia Soviética. Aquella era la primera vez que soviéticos y estadounidenses se encontraron cara a cara como aliados en la Segunda Guerra Mundial.

El cerco ruso era casi completo y la única forma que había de entrar o salir de Berlin, tanto personas como materiales o suministros era la vía aérea, con los riesgos que ello reportaba debido a la aplastante superioridad aérea del enemigo.

Esa noche los Ju-52 del 3./I./ TG 1 consiguieron trasladar 175 soldados del 1.SStR desde Pütnitz a Berlin. Mientras que a las 22.00 h. los Ju-352 del KG.zbV2, Lufttransport Gruppe 4 conseguían aterrizar en Gatow-Berlin con suministros varios. Un He-111 del TG 30 a las 23.59 recogió un único pasajero de Gatow para llevarlo a Wustrow, la identidad de ese pasajero es una incógnita.

La Luftfotte Reich ordenó concentrar sus operaciones sobre Berlin, tanto jabo, como frei jagd, a fin de aliviar la situación en lo posible a los defensores, de esa manera volaron sobre Berlin elementos del JG 26, JG 77, JG 51, JG 11 y JG 301 en misiones de caza libre, mientras que el SG 1, SG 10, SG 77, JG 6, JG 4 y JG 27 realizaron ataques al suelo. Los grupos de ataque al suelo sufrieron numerosas pérdidas, los objetivos más difíciles les fueron asignados a los magníficos Fw-190 D-9 del JG 6 que acusaron cuatro bajas, la del Uffz. Richard Krause, Uffz. Heinz Jahn, Uffz. Ginzler y otro piloto desconocido. 

Entre las 12.05 h. y las 13.20 h. el JG 26 realizó vuelos de caza libre sobre el área de Berlín, a las 12.30 h. se enfrentaron con un grupo de Yak-3, acreditando un derribo el Lt. Friedrich Ramthum y otro el Lt. Waldemar Söffing. Por la tarde el JG 26 realizó la segunda salida del día, y el Lt. Siegfried Sy derribó un P-39 a las 17.55 h.

El I/JG 11 entró en combate con un grupo de Yak-9 que protegían a unos bombarderos Pe-2, debido a la fuerte escolta no consiguieron abatir ningún bombardero, pero el Obfw. Hans- Gerd Wennekers logró su 24ª victoria al derribar un Yak-9, un camarada perdió la vida al noroeste de Berlin, el Uffz. Gabriel. También en esa acción colaboró el JG 301 con sus Ta-152, logrando el Obfw. Walter Loos acabar con un Yak-9, su 37ª victoria, la 3ª con un Ta-152.
Los bombarderos soviéticos Petlyakov Pe-2, acosaron Berlín de manera constante
Entre las 14.30 y las 16.00 h. le tocó al JG 27 con sus Bf-109 realizar ataques contra las columnas de blindados que entraban a Berlin, a pesar de una fuerte oposición por parte de varios grupos de Yak-3, realizaron con relativo éxito su trabajo, en los enfrentamientos que tuvieron lugar contra los cazas rusos se les adjudicó el derribo de tres Yak-3, uno de ellos por acción del Fhr. Oswald Pejas los otros dos los derribó el Fw. Horst Rippert en el espacio de un minuto. El Uffz. Erich Krüger perdió la vida al ser derribado en ese combate.

Ese día, el Oblt. Günter Josten del Stab/JG 51 protagonizó una hazaña inolvidable, de carácter épico, a lo largo del día se le acreditó el derribo de siete aparatos soviéticos. Por supuesto fue el héroe del día y este es su testimonio:

“25 de Abril de 1.945. Hace pocos días que recibimos un lote de flamantes Fw-190 D-9 totalmente nuevos y esperamos con ellos derribar gran cantidad de aviones enemigos. Ayer, el Obfw. Marquardt derribó cuatro Yak-3, una marca muy buena, que tuve la suerte de mejorarla y de establecer un record de derribos con D-9 en un solo día. En la primera salida volamos una docena de aparatos y nos dirigimos contra una gran formación de Il-2 escoltada por cazas Yak-3, en el combate conseguí derribar tres Il-2 y un Yak-3, otro Yak-3 fue derribado por el Hptm. Joachim Brendel. En mi segunda salida me acompañó el Obfw. Rauch, volamos juntos como rotte y entre los dos derribamos nueve aviones rojos. En primer lugar nos topamos con una formación de 50 bombarderos Boston acompañados por 30 cazas Airacobras. Al comenzar el combate ambos conseguimos derribar un Airacobra, después de eso me encaré con un Boston, al que derribé, y luego conseguí derribar otro Boston más. Volviendo a la base nos encontramos con 20 Il-2 y 30 Yak-3. Rauch remató dos Yak-3, mientras que yo derribé dos Il-2, lo que hace un total de nueve victorias en dos salidas. Al día siguiente añadí otro Yak-3 a mi cuenta personal, lo que lleva mi número total de victorias a 178..”
Fw190 sobre Berlín
Nota: Günter Josten, en su relato habla de los derribos de Marquardt, los cuales fueron homologados, habla del Yak-3 derribado por Joachim Brendel, también fue homologado, sin embargo los derribos de su compañero Rauch no los he encontrado en las listas de derribos homologados. En cuanto a los nueve aparatos que afirma haber derribado, siete le son homologados y dos no. Afirma que su victoria nº 178 es un Yak-3 derribado el día 26, pero en las listas de derribos se le da el número 178 al último aparato que derriba el día 25. Al margen de la desviación de algunas cifras, no cabe duda de que ese día Günter Josten realizó una proeza de enormes proporciones.

26 de Abril de 1945

Con una intensa tormenta y fuertes lluvias amaneció el 26 de Abril. Junto al agua de lluvia sobre el centro ciudad como de costumbre cayeron los cohetes de los Katyusha provocando el pánico.

Todavía la lucha continuaba en el Aeródromo de Tempelhoff, pero el Ejército Rojo quería concluirla cuanto antes. Para ello el VIII Ejército de Guardias y el I Ejército de la Guardia Blindado lanzaron su último asalto contra las Juventudes Hitlerianas que defendían las instalaciones del aeropuerto. Tempelfoff se convirtió en una batalla de tanques entre ambos bandos. En inferioridad numérica, los alemanes acabaron con más blindados rusos, pero ante las inagotables masas de enemigos tuvieron que retirarse. Despejado el camino los tanques soviéticos fueron cañoneando con sus torretas cada una de las instalaciones y edificios del aeródromo, una vez estuvo todo en llamas, Tempelhoff pasó a estar en manos rusas.

Sobre el Ayuntamiento de Berlín los soviéticos iniciaron el asalto aquella mañana. Unos pocos niños de las Juventudes Hitlerianas resistieron en el edificio hasta que fueron convertidos en antorchas humanas cuando los rusos les rociaron con lanzallamas. Antes de entregarse el edificio el último superviviente izó una bandera blanca y luego se pegó un tiro. Al Ayuntamiento le siguió el barrio de Zehlendorf que pasó a ser dominio del Ejército Rojo.

A las afueras de Berlín el XII Ejército de Wenck, junto a otras unidades del IX Ejército, habían quedado rodeados en el Bosque de Spreewald. La lucha entre el espesor de los árboles fue muy dura. Una y otra vez los alemanes tuvieron que frenar incursiones soviéticas por tierra mientras escapaban hacia otro bosque más cercano llamado Halbe.

Como las tácticas defensivas urbanas no evitaban las penetraciones soviéticas, las Waffen-SS se vieron obligadas a modificar el planteamiento, consistente en abandonar las barricadas para parapetarse en los edificios y ventanas donde instalaban lanzagranadas y ametralladoras. Las Juventudes Hitlerianas y la Volkstrumm imitaron a los Waffen-SS y adoptaron la misma técnica. Gracias a esa idea muchos rusos murieron acribillados desde ambos lados de las calles. Para evitar esas emboscadas los soviéticos tuvieron que organizarse en grupos de asalto de seis o siete hombres armados con metralletas, granadas, cuchillos y palas para desalojar edificio por edificio, mientras los tanques disparaban desde el exterior. Pero incluso así los rusos fueron relentizados. Otras de las causas de este retraso fue la voladura de más de 248 puentes con dinamita, entre ellos los más grandes de Schönenberg y Möckern; además de algunos puntos claves del Canal de Landwehr para inundar ciertas zonas de paso.

El día anterior Hitler había ordenado el traslado por vía aérea de batallones de reservistas de la Kriegsmarine con armas de infantería a Berlín para tomar parte en la batalla que se estaba librando. Los primeros 175 hombres ya fueron llevados el día anterior. Ese 26 de Abril el traslado se llevó a cabo por cuatro aviones del FDF (Führer des Fliegers), un Fw-200 pilotado por el Hptm. Joachim Hubner, un Ju-290 pilotado el Lt. Wagner, un Ju-352 pilotado por el Oblt. Schultz y un cuarto avión (puede que un Ju-52) pilotado por el Oblt. Clemens Zuborg, en total trasportaron 288 hombres y 24 toneladas de armas y municiones, realizando dos viajes cada avión, excepto el Ju-352, que fue atacado por un nutrido fuego antiaéreo y tocado, con un solo motor consiguió Herbert Schultz realizar un aterrizaje forzoso y milagrosamente todos los pasajeros consiguieron abandonar el aparato antes de que hicieran explosión las cuatro toneladas de panzerfaust que trasportaba.
Junkers Ju-290
Focke Wulf Fw200
Ese día los grupos de transporte TG 1 y TG 30 realizaron numerosas salidas tratando de abastecer Berlin, sufriendo fuertes pérdidas, sin embargo los agotados y faltos de combustible Schalschgeschwader solo pudieron hacer volar unas pocas unidades.

Los Jagdgeschwader tampoco pudieron hacer gran cosa y solo volaron algunas unidades del JG 3, JG 6, JG 11, JG 26, JG 27 y JG 77. Por la mañana el Maj. Werner Schroer del Stab JG 3 consiguió derribar dos La-5, pero su grupo tuvo dos bajas, el Lt. Siegfried Schuster y el Lt. Helmut Beckmanny. El Fw. Horst Rippet del JG 27 derribó un Yak-9. Sobre las 19.15 h. unidades del JG 26 entraron en combate con varios grupos de Yaks, el Obfw. Erich Schwarz, Ofhr. Heinz Birkner y Lt. Wilhelm Blickle derribaron un Yak-3 cada uno y al Oblt. Hans Dortenmann le fue adjudicado el derribo de un Yak-9. El JG 11 y JG 77 no se anotaron ninguna victoria, pero sufrieron las bajas del Uffz. Grube y del Ofw. Thimm respectivamente. 

El testimonio del dia corresponde a un relato de la piloto de pruebas de la Luftwaffe, la capitana Hanna Reitsch, la única mujer de la historia de Alemania condecorada con la Cruz de Hierro de Primera y Segunda Clase y el Distintivo Aéreo Militar de Oro con Diamantes.
Hanna Reitsch fue una de las mujeres más famosas en la historia de la aviación mundial, sobrevivió a la guerra y rompió numerosos récords de vuelo. Nunca ocultó su pasado nacionalsocialista
“El Genlt. Ritter Von Greim era requerido por Hitler en la cancillería, tres días antes había sido nombrado Mariscal del Reich y jefe supremo de la Luftwaffe, pero ni él ni yo lo sabíamos. Como Berlin estaba sitiado pensamos que la manera más segura de acceder al Bunker era que yo lo llevara en un nuevo modelo de helicóptero que había estado probando. A las 2.30 de la madrugada del 26 de Abril de 1.945 despegó del aeropuerto de Neu-Bieberg el Ju-188 que nos llevaría a Rechlin. Al llegar a Rechlin nos dijeron que el helicóptero había sido destruido horas antes en un ataque aéreo, así que decidimos ir a Gatow (El único aeropuerto de Berlin que operaba) en el caza Fw-190 biplaza que usó Speer para entrar y salir de Berlin dos días antes. 
El Focke-Achgelis Fa-61, prototipo de helicóptero aleman probado por Hanna Reitsch
Como yo no tenía experiencia en vuelo de combate y no conocía bien la situación de Berlin optamos por que nos llevara el mismo piloto que fue con Speer. Pregunté al piloto si mi peso podría ser un impedimento para el vuelo, el se largó a reir – usted apenas pesa 50 kilos, su peso no importa, pero el lugar no nos alcanza-. Finalmente vaciamos la parte trasera del fuselaje, ocupada por todo tipo de instrumentos, acumuladores, botellas de oxígeno, etc. Y con ayuda de algunos hombres, literalmente me acoplaron en el angosto cubículo. 

Poco después llegó Von Greim, recién tomó asiento le llamé desde mi escondite y el repondió -¿Capitán, donde diablos esta usted?-. Al poco rato despegamos escoltados por unos 30 cazas, el vuelo no fue del todo malo, pero antes de llegar el piloto puso la máquina boca abajo, casi perpendicular, y se oyó un terrible crujido, pensaba que habíamos sido alcanzados por fuego antiaéreo y esperaba el impacto contra el suelo. Al aterrizar en Gatow supe que el piloto pudo escapar de los cazas rusos con esa abrupta maniobra. Gatow se hallaba bajo fuego enemigo y el primer Storch que quisimos usar fue destruido por un impacto de artillería. A las 18.00 h. pusieron a nuestra disposición el último Storch que quedaba sano. 
El Fiseler Storch era un avión extremadamente ligero y capaz de aterrizar en pistas muy cortas, incluso en las calles
Von Greim prefirió personalmente pilotar el avión, volábamos rozando las copas de los árboles para no ser descubiertos por los rusos, pero pronto estallaron infernales explosiones de granadas y fusiles, bajo nosotros comenzaron a bullir tanques y soldados, con claridad podía ver las caras de los rusos que nos apuntaban con fusiles, ametralladoras y cañones. Hasta que de repente estalló algo dentro de nuestro avión al tiempo que oí decir a Von Greim -¡Estoy herido!-.Una granada le había destrozado el pie derecho y rápidamente perdió el conocimiento. Instintivamente pasé mis brazos por encima de su hombro izquierdo para asir el bastón de mando y el acelerador, tratando de evitar el fuego enemigo llevando la máquina de un lado a otro. 

El Storch fue alcanzado por muchos impactos, y vi como fluía gasolina de ambos tanques. Nos acercábamos a Funkturm, humo, polvo y un penetrante olor a azufre aumentaban, pero al menos los disparos enemigos disminuían, entramos en zona controlada por tropas alemanas. Poco antes del Brandenburger Tor tomé tierra, los tanques de gasolina estaban totalmente vacios. La ciudad estaba desierta, parecía muerta, toda vida estaba enterrada bajo escombros. 

Con dificultad pude sacar del avión a Von Greim, y me pareció una eternidad el tiempo que esperamos hasta que pasó un camión que nos llevó al Bunker. Unos amables guardias de las SS nos llevaron al despacho de Hitler, Von Greim había recuperado el conocimiento y lo primero que hizo fue pasar su informe al Führer. Este le escuchó con tranquilidad y al terminar tomó la mano de Greim y me miró a mi, dijo -¡Valiente mujer! Todavia existe coraje y lealtad en este mundo-.
Robert Ritter Von Greim, llegó a bunker de Hitler para recibir su nombramiento como Comandante en Jefe de la Luftwaffe, luego de que Hitler destituyera a Göring
PARTE 6
PARTE 7
PARTE 8